Tres años de trámites para ejecutar la hoja de ruta tras la anulación del plan de 2010

Las Normas Urbanísticas, el texto refundido del PGOU del 86 y su adaptación a la LOUA han permitido retomar la actividad urbanística

Mónica Pérez
MÓNICA PÉREZMarbella

La hoja de ruta trazada desde el Ayuntamiento de Marbella en noviembre de 2015, cuando el Tribunal Supremo dictó tres sentencias por las que se anulaba el PGOU de 2010 y obligaba a regresar al aprobado tres décadas antes, el de 1986, ha andado un largo camino que ha visto su final tres años después y que ha abierto la puerta a que la ciudad pueda contar con un nuevo documento de planeamiento. Aquella hoja de ruta consensuada por el entonces gobierno municipal tripartito con la Junta de Andalucía para normalizar en la medida de lo posible la situación urbanística del municipio contemplaba varios procedimientos como la modificación de Normas Urbanísticas del Plan del 86, la redacción del texto refundido del PGOU (que suponía unir en un único documento el Plan del 86 y los textos posteriores que lo modificaban), y en tercer lugar, adaptarlo a la Ley de Ordenación del Territorio de Andalucía (LOUA), un texto legal de obligado cumplimiento aprobado por el Parlamento de Andalucía en 2002.

Ese proceso, de enorme complejidad, concluía el pasado verano con la aprobación por el Pleno municipal de la Adaptación Parcial del PGOU a la LOUA, lo que permite que, hasta tanto se tenga un nuevo Plan General de Ordenación Urbana redactado, se puedan ir realizando modificaciones puntuales de elementos al plan vigente, es decir, un instrumento mediante el que se puede cambiar la calificación de suelo y recoger la incorporación de suelos urbanos consolidados. Esa posibilidad abre la puerta al desbloqueo de proyectos urbanísticos que habían entrado en 'stand-by' con la anulación del PGOU de 2010.

Un plan «por y para Marbella»

«Nos marcamos en aquella hoja de ruta los trámites de las nuevas Normas Urbanísticas, el texto refundido del Plan del 86 y la adaptación de ese plan a la LOUA para poder empezar a trabajar. Y ahora nuestro objetivo es contar cuanto antes con un equipo que inicie el trabajo de redactar un plan general por y para Marbella», subraya la alcaldesa Ángeles Muñoz, que añade que el equipo redactor «trabajará codo con codo con quienes conocen el urbanismo de Marbella, como son los técnicos de Urbanismo, y con la participación de la ciudadanía». De hecho, se creará una comisión mixta integrada por técnicos del Ayuntamiento y del equipo de redactor «para que trabajen de manera conjunta, pero además «se le va a dar mucha importancia a las propuestas que los colectivos de la ciudad nos hagan de modo que la participación sea la mayor posible», recalca la regidora.