ProDunas se opone a la reapertura de un chiringuito en la playa de El Cable

Construcciones desmontables que se quieren reabrir en la playa de El Cable./Josele-Lanza
Construcciones desmontables que se quieren reabrir en la playa de El Cable. / Josele-Lanza

El colectivo denuncia que se verá afectada parte del cordón dunar de la zona de El Pinillo y pide que se incluya en la Reserva Ecológica

Mónica Pérez
MÓNICA PÉREZMarbella

La Asociación ProDunas se opone a la reapertura de un establecimiento de venta de comida y bebidas en la playa de El Cable, que cerró hace unos años, y por ello ha presentado alegaciones al procedimiento iniciado el pasado año por la Delegación Territorial de Medio Ambiente de la Junta, con el anterior Gobierno en la Administración autonómica, por la solicitud presentada por la sociedad Babaloo Playa S. L. para la concesión administrativa en dominio público marítimo terrestre para la instalación de un «establecimiento expendedor de comidas y bebidas». Entienden desde el colectivo en defensa del cordón dunar marbellí que «el regreso de este establecimiento supondrá una afección para la zona de dunas de El Pinillo».

El Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) publicó el pasado 16 de enero el acuerdo de 14 de diciembre de 2018 de la Delegación Territorial de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, por el que se somete a exposición pública dicha solicitud de concesión, abriéndose un periodo de 20 días para ello. Los argumentos esgrimidos por ProDunas en esas alegaciones, indican, son claros: «la zona es el último vestigio del cordón dunar que queda sin proteger. Hay que recuperarlo y lo mantendremos y seguiremos peleando para que se incluya en la Reserva Ecológica», explica Susanne Stamm, portavoz de ProDunas. «No nos oponemos a los chiringuitos, lo que queremos es que se proteja el cordón dunar de Marbella. Eso es lo que llevamos tantos años peleando», subraya. Ya en diciembre de 2018 el colectivo había cursado, aseguran, solicitud ante la Junta para personarse «como parte interesada en el expediente con argumentos fundamentados por la gran preocupación generada en relación con el peligro y desaparición de este vestigio del antiguo gran cordón dunar entre El Pinillo y Río Real», subraya Stamm.

El proyecto presentado por la mercantil que ha solicitado la concesión administrativa que le permitirá reabrir el chiringuito contempla las dos construcciones ya existentes. Una principal, de 200 metros cuadrados (150 metros de edificación cerrada y el resto para terraza abierta); y otra de 30 metros cuadrados para módulo de aseo. Sobre su ubicación, el proyecto, al que ha tenido acceso este periódico, recoge que «el kiosco se plantea en el dominio público marítimo terrestre en el límite con la servidumbre de tránsito, no siendo viable para el negocio la ubicación del mismo al otro lado de la servidumbre de tránsito (en la servidumbre de protección), puesto que la pasarela que discurre por la servidumbre de protección está elevada respecto del nivel de la playa y ello provoca una barrera física».

Igualmente se hace constar: «la actuación de instalación de kiosco de playa y caseta de baños en la Playa del Cable no interfiere en las zonas ZEPA (Zona de Especial Protección Ambiental) ni LIC (Lugares de Interés Comunitario). Se concluye por tanto que la actuación proyectada no afecta elementos de carácter natural de valor singular ni afecciones a especies amenazadas o de interés»

En cualquier caso, el procedimiento administrativo sigue su curso. El siguiente paso será la resolución de las alegaciones presentadas.

 

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