Los antitaurinos se manifiestan hoy contra la vuelta de los toros a Marbella con el aval de 85.000 firmas

Plaza de Toros de Marbella. /Josele-Lanza
Plaza de Toros de Marbella. / Josele-Lanza

Los partidarios de la Fiesta Nacional celebran la recuperación de la plaza con una inversión municipal prevista que supera el millón de euros y censuran el «afán censor salvaje» de los detractores

Nieves Castro
NIEVES CASTROMarbella

El movimiento antitaurino saldrá hoy a la calle en Marbella para reclamar al equipo de gobierno de Ángeles Muñoz que frene sus planes de recuperar las corridas de toros en la ciudad. Los detractores de la Fiesta Nacional esperan congregar sobre un millar de manifestantes después de haber reunido miles de firmas con la colaboración de la comunidad extranjera a través de una plataforma de recogida 'on line', https://www.thepetitionsite.com, donde al cierre de esta información se registraban 85.204 apoyos. Por su parte, fuentes de la Fundación Toro de Lidia celebran los planes municipales para reabrir el coso con una inversión municipal prevista que supera el millón de euros y arremeten contra el «afán censor salvaje» de los antitaurinos.

La manifestación, convocada por la asociación nacional en defensa de los animales Gladiadores por la Paz, Resistencia Animal y la Protectora de Animales y Plantas de Málaga, surge en respuesta al proyecto de remodelación de la Plaza de Toros de Marbella que se encuentra en fase de licitación en estos momentos. El pliego, que puede consultarse en la Plataforma de Contratación del Estado, recoge a las claras el objetivo del equipo de gobierno de impulsar estas obras para acoger «espectáculos taurinos y otro tipo de eventos».

El coso situado en el casco urbano, con un aforo de 9.000 personas, está cerrado sin uso desde que el anterior equipo de gobierno recuperara la gestión que ostentaba la empresa El Toreo S.L., cuyos responsables renunciaron a la concesión. La decisión del entonces alcalde José Bernal fue destinar la plaza a eventos culturales, desterrando del ruedo los festejos taurinos, acuciado por las demandas de uno de sus socios, Izquierda Unida, y de Podemos, que exigió esta contraprestación para apoyar el presupuesto municipal de 2017. Marbella se quedó sin la Fiesta Nacional pero no fraguó el intento de reabrir la plaza con fines culturales debido a sus diversas deficiencias. Ahora, con el regreso del PP al gobierno municipal se ha redactado un proyecto de remodelación de este equipamiento público con el objetivo de mejorar su estado general haciéndolo «seguro, practicable y operativo» para acoger todo tipo de espectáculos, incluidas las corridas.

El proyecto de remodelación de la Plaza de Toros se centra en cinco pilares, entre ellos, la restitución del albero y la revisión, reparación, adecuación y/o sustitución de los tableros que componen la barrera con lo que se garantiza, según el propio pliego de las obras, la seguridad durante la celebración de eventos taurinos. Asimismo, el proyecto prevé el pintado y adecentamiento general del inmueble, la eliminación de zonas peligrosas, lo que incluye la reparación de revestimientos en paramentos interiores y exteriores degradados que los hacen inseguros tanto en las zonas de uso público como en las zonas de servicios auxiliares de la plaza, la revisión y reparación de la cubierta y la actualización del recinto conforme a la normativa actual de accesibilidad, instalación eléctrica y protección contra incendios.

La manifestación, a la que se han sumado diferentes colectivos, asociaciones y formaciones políticas, entre ellas Izquierda Unida, Podemos y Partido Animalista, partirá este sábado a las cinco de la tarde desde la propia Plaza de Toros (sita en Avda. Reina Victoria s/n) y recorrerá vías principales de la ciudad para terminar en las inmediaciones del centro comercial Plaza del Mar donde se leerán manifiestos contra el regreso de la fiesta taurina a la ciudad. En principio, la organización tiene previsto también a modo de colofón una performance reivindicativa que podría anularse por las bajas temperaturas previstas para hoy.

Dos posturas

Agustín González Ferreiros, portavoz de Gladiadores por la Paz, una de las entidades organizadoras, es optimista respecto al número de manifestantes que puedan reunirse hoy en Marbella y subraya que la exigencia con la que salen a la calle es que no vuelva la tauromaquia a esta ciudad. «Además de que las corridas eran un fracaso económico total, no iba casi nadie a verlas, daban mala imagen a la ciudad», subraya el portavoz, que habla de «retroceso» con el intento de resurrección de las citas taurinas. «Marbella, para nosotros los animalistas -refiere-, era un referente de ciudad moderna tras la supresión de las corridas» y «si el equipo de gobierno quiere retomarlas que sepa que nos va a tener enfrente, y no sé si le va interesar» dice en alusión a la proximidad de las elecciones locales en el mes de mayo. «Ahora es buen momento para que reculen», dice. El activista matiza que si bien el municipio no cuenta con la declaración de 'Ciudad libre de corridas de toros', lo cierto es que en la actualidad ya no dispone de ningún coso adaptado para este tipo de espectáculos y querer reintroducirlos ahora, cuando van a menos en todas las localidades, es un desatino.

La Fundación Toro de Lidia celebra, por su parte, la rehabilitación del coso marbellí para acoger corridas y cualquier otro tipo de evento que pueda satisfacer a otros públicos. En este contexto se preguntan «quién puede oponerse a que haya más cultura». Chapu Apaolaza, portavoz de esta fundación nacida en junio de 2015 para dar una respuesta coordinada a nivel nacional frente al movimiento antitaurino, afirma que los organizadores de la manifestación de Marbella demuestran «un afán censor salvaje». Respecto el retroceso de público aludido por el portavoz animalista, la Fundación Toro de Lidia niega la mayor y señala que la cultura popular de la fiesta del toro mueve «200.000 empleos directos e indirectos y representa el 1,6% del PIB nacional». «Las encuestas del Ministerio de Cultura dicen que en torno al 10% de la población ha asistido a un festejo taurino en el último año, porcentaje que desde los últimos 8 o 9 años no para de subir. Es decir, cada día va más gente a los toros, pero no creemos que eso deba ser una vara de medir la vigencia o la necesidad de que exista la opción de asistir a un espectáculo», subraya el portavoz del colectivo en defensa de la tauromaquia, donde valoran que Marbella haya decidido «no obstaculizar las corridas de toros».

Los antitaurinos abogan para que cualquier remodelación que se proyecte en la Plaza de Toros de Marbella tenga como propósito la celebración de «eventos culturales» sin resquicio a «la tortura animal» que para ellos representa la tauromaquia. La propuesta entronca con la apuesta de Izquierda Unida para que el coso siga bajo gestión pública, reconvertido en un equipamiento cultural y social que contribuya a relanzar la oferta turística en los meses de temporada baja y mejore la calidad de vida de la vecindad. «Censuramos cualquier proyecto que suponga la vuelta a la celebración de corridas de toros o similares en este edificio público, el uso de este equipamiento debe enfocarse a la celebración de espectáculos culturales y deportivos para la activación social de la barriada», suscribe el concejal portavoz de IU, Miguel Díaz.

Defensores y detractores del regreso del toro a Marbella dejan claras sus posturas, ahora resta por ver cómo torea el Ejecutivo local el caso del coso.

 

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