Un director deportivo en la sombra

Juan Rodríguez, Capote, Manolo y Caminero, en un amistoso en Marbella. /Josele-Lanza
Juan Rodríguez, Capote, Manolo y Caminero, en un amistoso en Marbella. / Josele-Lanza

Sin conceder entrevistas y eludiendo la mayoría de preguntas en sus comparecencias públicas, Caminero no ha tenido que afrontar críticas

Pedro Luis Alonso
PEDRO LUIS ALONSOMálaga

El director deportivo malaguista, José Luis Pérez Caminero, cierra un curso con más sombras que luces en su labor. Y quizás nunca más apropiada la expresión, porque el dirigente ha permanecido en la sombra, muy resguardado respecto a los medios de comunicación, sin conceder entrevistas ni hacer apenas declaraciones en público, a lo sumo en las ocasiones en que compareció para presentar a algunos de los refuerzos. Desde esta atalaya, he eludido tener que responder a críticas directas contra su gestión, en una campaña en la que han habido más errores que aciertos a la hora de poner el punto de mira en los fichajes.

La hornada del mercado veraniego resultó sin duda más fructífera que la invernal. Entre la docena de caras nuevas del estío ha habido nombres que han contribuido claramente a tener al equipo arriba todo el curso y a optar al ascenso hasta el antepenúltimo encuentro. Resultan mucho más valorados nombres como los de Munir, Pau Torres, N'Diaye y Blanco que el resto, aunque el argentino acaba el curso sin marcar fuera de casa y con un balance realizador muy lejano (nueve dianas en casi cuarenta encuentros) al de la exigencia al 'nueve' de referencia de un claro candidato al ascenso, del mayor presupuesto.

Aunque participó poco al haber una clara apuesta por Munir, el nivel de Kieszek y su actitud también resultaron muy positivos, pero a partir de ahí casi todos los nombres dejan un regusto amargo. Dani Pacheco fue una de las mayores decepciones, al llegar como uno de los fichajes rutilantes, tampoco Renato ofreció un salto de calidad a la plantilla, aunque cumplió en diversas fases del campeonato, en especial en la última, a las órdenes de Víctor. Sin embargo, no alcanzaron apenas protagonismo Lombán, Boulahroud, Haksabanovic, Koné (marcado también por una lesión importante) y Héctor, quizás el alta más difícil de entender, ya que llegaba de ser suplente en un Albacete que se había salvado del descenso en la última jornada. El canario, ávido de disponer de más minutos, salió en enero al Rayo Majadahonda.

Después de esta lista de fichajes con claroscuros, el examen de la competición ha dejado en peor lugar a Caminero tras el invierno: Werner y Brezancic no han debutado, aunque el serbio tiene un año más de contrato; Erik Morán, frenado por una lesión, no ofreció las características de juego requeridas para reforzar el centro del campo; Iván Alejo fue de más a menos tras un debut esperanzador y no fue convocado ya en los partidos decisivos, y Seleznov nunca ofreció un rendimiento acorde a las expectativas, muy lejos de su mejor forma. Sin embargo, Caminero nunca se ha expuesto para analizar el motivo de sus incorporaciones o de las bajas. Tampoco compareció para analizar siquiera las actuaciones en el mercado de invierno una vez concluido el mes de enero. Su decisión de incorporar a Víctor para el banquillo ha podido ser uno de sus mayores aciertos, por su buena relación con el vestuario y la afición, aunque el fracaso de la fase de ascenso supone otro borrón.

Sólo una vez rompió su tono habitual, en una crítica velada al jeque por el fichaje de Takioullah para el filial  

En un club con una estructura de gobierno peculiar, sin un director general como tal y con el jeque y su familia ocupando toda la cúpula, falta un discurso que permita justificar la gestión o analizar sus pormenores. Suele ser el entrenador, en tres cuartas parte de la temporada Muñiz y después, Víctor, el que ha ejercido como portavoz, como parapeto a las circunstancias más delicadas vividas durante el curso.

Aunque Caminero acompañó a sus fichajes en sus presentaciones, apenas permitió preguntas de los medios y las solió responder con evasivas o con escasa profundidad. Sólo una vez lanzó un mensaje claro y pretendido. Fue el 30 de enero, con motivo de la puesta de largo de Erik Morán, y entonces cuestionó un fichaje impuesto por Al-Thani para el filial (el de Youssef Takioullah), con un desembolso de unos 300.000 euros. «Teníamos un dinero, pero se gastó en un jugador de la cantera (no aludió directamente al nombre del jugador) y eso ha repercutido en el primer equipo», dijo.

Pese a sus continuos viajes a Madrid, Caminero ha estado muy presente en el día a día del club, asistiendo a entrenamientos, siguiendo los partidos o participando en actos de la plantilla (comidas), pero apenas se ha conocido nada de su parecer. Fue noticia negativa en el derbi en Córdoba por su comportamiento en el palco, que generó un rifirrafe con la directiva local, y en noviembre tuvo una salida muy airosa a su problema legal: acordó con la Fiscalía aceptar cuatro meses de cárcel por un delito de blanqueo de capitales, y una multa de 19.637 euros.