Batacazo de un Málaga sin recursos

Ortiz Arias muestra la tarjeta roja a Adrián, lo que dejó al Málaga con diez jugadores en el campo. /AGENCIA LOF
Ortiz Arias muestra la tarjeta roja a Adrián, lo que dejó al Málaga con diez jugadores en el campo. / AGENCIA LOF

Un equipo sin ambición y Víctor fallaron de principio a fin frente a un Huesca muy superior

Antonio Góngora
ANTONIO GÓNGORA

2 Huesca

0 Málaga

GOLES
1-0, 13': Pulido, 2-0, 39': Juan Carlos
ÁRBITROS
Miguel Ángel Ortiz Arias. Arbitro VAR: José Antonio López Toca.
TARJETAS
Luis Hernández (49',Amarilla) Adrián (54',Roja) Sadiku (70',Amarilla) Luis Muñoz (84',Amarilla) Cristo González (87',Amarilla) Mosquera (88',Amarilla

El Málaga se queda sin apenas oxígeno. Otra vuelta de tuerca en su difícil situación. Pese a la mala clasificación del equipo, su juego ofrecía ciertas expectativas, pero en Huesca fue diferente: fallaron Víctor y también su equipo de principio a fin. Con un once demasiado arriesgado, con algunas variaciones claves, el cuadro de Martiricos apenas existió en El Alcoraz hasta que fue expulsado Adrián y el conjunto local bajó el pie del acelerador. El desastre se veía venir desde los primeros instantes, pero con el paso de los minutos se confirmaban los malos augurios. Lo peor no fue el 2-0, sino la pobre imagen ofrecida por un equipo sin alma, sin recursos y que parecía que saltaba al campo tirando la toalla, sin presentar oposición.

El Huesca fue muy superior en una primera parte que dominó por completo. Víctor no dio con la tecla en esta ocasión y el rival pasó por encima de los suyos desde el comienzo del encuentro. El equipo se veía incapaz de reaccionar, de frenar el vendaval. Con los cambios tras el descanso se esperaban mejores perspectivas, pero todo acabó de inmediato con la roja directa a Adrián por un entrada por detrás. Parecía imposible que la dinámica fuera a peor, pero ocurrió. Sin embargo, el conjunto aragonés, con superioridad en el juego y con un jugador más, bajó el ritmo y dejó moverse algo más a un Málaga que jugó mucho mejor con diez.

El centro del campo y la defensa hacían aguas, mientras que la delantera no existía, con Antoñín luchando en solitario. Era el peor partido del equipo malagueño, que hasta ahora había encontrado cierto equilibrio en los partidos disputados. Y el Málaga acumula ya nada menos que nueve partidos seguidos sin ganar, con cinco empates y cuatro derrotas. La única victoria conseguida fue en la primera jornada en el campo del Racing. De esta forma, cierra la 'gira' aragonesa con un punto en dos encuentros y metido ya en la zona de descenso.

Víctor revolucionó el equipo de entrada, hizo rotaciones y dejó fuera a futbolistas habituales como Adrián, Sadiku o Juan Carlos. Mantuvo una fórmula de juego similar a anteriores encuentros e intentó plantear la misma oposición que al Zaragoza días antes, aunque no funcionó. El equipo de Martiricos se encontró a un rival lanzado y dispuesto a resolver muy rápido. El Málaga se veía incapaz de frenar al contrario, que recuperaba el balón una vez tras otra y se aproximaba con gran peligro. Muy pronto, el árbitro y luego el VAR anularon un gol de Pulido por un fuera de juego. La situación se complicaba por momentos.

El potencial del Huesca, los cambios introducidos por Víctor y los escasos recursos exhibidos por el equipo, que estaba compitiendo muy mal, ofrecían un monólogo del conjunto de casa, que de inmediato se adelantó en el marcador precisamente por medio de Pulido. El equipo local destrozó la defensa malaguista para que Mikel Rico diera un pase al segundo palo que fue determinante. Para colmo, tras el tanto todo siguió igual: el Málaga se sentía impotente ante un rival más fuerte, con mejor actitud y con mucha ambición.

El cuadro malaguista se veía superado en todas las líneas, sin centro del campo y con una defensa a merced de la avalancha local. Y llegó otro tanto anulado a Okazaki por un claro fuera de juego, mientras que los hombres de Víctor continuaban sin entrar en el partido, salvo en un remate de Boulahroud que se marcha fuera (el Málaga pidió penalti). Pero era cuestión de tiempo para que alguna de las ocasiones del Huesca se convirtieran en el segundo gol, y llegó a falta de cinco minutos para el final de la primera parte por medio de Juan Carlos en una acción individual.

En el arranque de la reanudación Munir atenuó los daños al parar un penalti a Ferreiro (desde el VAR lo comunicaron al árbitro minutos después), aunque el panorama seguía idéntico. Con Adrián y Sadiku ya en el campo parecía que llegaría algún cambio, pero la esperanza acabó cuando de inmediato fue expulsado el propio Adrián. Ahí casi se acabó el partido, ya que el Huesca también bajó el ritmo frenético del primer tiempo y del arranque del segundo, lo que permitió a los malaguistas sufrir menos y disponer de algunas aproximaciones de peligro.

La motivación de Víctor no funcionó, igual que la fórmula de juego y la competitividad de un equipo que defraudó de principio a fin. El técnico, además, arriesgó aún más con la salida al campo de Juan Carlos, dejando el equipo otra vez con siete profesionales sobre el campo. La situación se complica más tras las dos jornadas de la semana anterior.