La Malagueta, el primer gran edificio de Málaga construido en hierro

La Malagueta es obra del arquitecto cántabro Joaquín Rucoba. /F. G.
La Malagueta es obra del arquitecto cántabro Joaquín Rucoba. / F. G.

Obra de Joaquín Rucoba, autor también del Mercado de Atarazanas y del Parque de Málaga, es monumento nacional desde 1891

Francisco Gutiérrez
FRANCISCO GUTIÉRREZ

Los aficionados que se acerquen a La Malagueta para presenciar la primera de las corridas de la feria taurina de Málaga se van a encontrar con una plaza totalmente renovada, que ha recuperado, entre otros elementos, su fachada original. La corrida de este miércoles la protagonizarán Enrique Ponce, Javier Conde y Morante de la Puebla. El 11 de junio de 1876 fue inaugurada por los matadores Manuel Domínguez, Antonio Carmona 'El Gordito' y Rafael Molina 'Lagartijo'. La Malagueta fue declarada Monumento Histórico Artístico en 1981.

Siendo la ciudad de Ronda la cuna del toreo, Málaga suspiró durante siglos por tener una gran plaza. La Malagueta es hoy una bella postal desde Gibralfaro, desde el que se divisa un anillo de tejas que abriga el albero entre elevados edificios de la Málaga moderna.

El primer festejo taurino documentado en la ciudad se celebró el 5 de enero de 1492 en lo que se conocía como plaza de las Cuatro Calles -la plaza de la Constitución-, para festejar la conquista de Granada por los Reyes Católicos que había culminado unos días antes.

La fiesta nacional se ha celebrado en Málaga en siete emplazamientos distintos, hasta este definitivo de La Malagueta. La Plaza del Carmen, en el barrio del Perchel y junto a la iglesia del Carmen fue inaugurada el 25 de octubre de 1779, era provisional y de madera. En 1817 fue sustituida por otra también de madera más próxima a la desembocadura del Guadalmedina, en la plaza de Pescadería. Otros cosos taurinos se levantaron en la plaza de Puerta Nueva, al final de la calle Compañía, cerca de Puerta Nueva y en el solar que ocuparía el Parador de San Rafael, aunque demolida en 1837 y en la plaza de Álvarez, junto al convento de San Francisco, entre Carretería y La Goleta, inaugurada con festejos los días 14, 15 y 16 de agosto de 1840 y derribada el 16 de junio de 1864. Finalmente, el Circo de la Victoria, construida en 1853 cerca de la calle Cristo de la Epidemia.

El ensanche de La Malagueta dio la oportunidad de construir la gran plaza que la ciudad demandaba. Sobre esos terrenos cercanos al mar se construyeron grandes edificaciones como las fábricas de Electricidad o Fundición, y la misma plaza de toros que tomaría el nombre de su emplazamiento.

Uno de los detalles decorativos de las columnas.
Uno de los detalles decorativos de las columnas. / F. G.

La nueva plaza se construyó entre los años 1874 y 1876 según planos y proyecto del arquitecto cántabro Joaquín Rucoba Octavo de Toledo, arquitecto municipal, autor también del Mercado de Atarazanas y del Parque de Málaga. Ayuntamiento y Diputación acordaron contribuir a partes iguales. El costo total con las actuaciones anejas fue de 917.342 pesetas, presentándose la liquidación tras la cual la Diputación la abonaría y se haría con la propiedad del inmueble.

La plaza se inauguró el 11 de junio de 1876, lidiándose toros de la ganadería de Murube que fueron estoqueados por Manuel Domínguez, Antonio Carmona 'El Gordito' y Rafael Molina 'Lagartijo'. La Malagueta fue declarada Monumento Histórico Artístico en 1981.

Como características más notorias, presenta una traza poligonal de 18 lados y 16 puertas de entrada sobre dos plantas de pórticos, arquerías y planta baja. A su exterior muestra un aspecto muy clasicista. Entre los elementos clásicos, destacan sobre todo las arcadas del piso superior que van volteando por todo su perímetro. Su traza es poligonal, de 18 lados y 16 puertas de entrada sobre dos plantas de pórticos, arquerías y planta baja. Su exterior muestra un aspecto muy clasicista. En su fachada se utilizó el ladrillo fino, junto con el pilastrón ordinario. Toda la estructura interior del edificio está realizada en hierro, siendo el primer gran edificio que en Málaga se construyó con ese material. Entre los elementos clásicos, destacan las arcadas del piso superior que van volteando por todo su perímetro. El interior adopta la tradicional forma circular en altura a través de unas arquerías de medio punto que componen las galerías superiores cubiertas por tejas de barro.

El ruedo de La Malagueta se extiende por un diámetro de 50 metros, donde desarrollan su arte las primeras figuras de la tauromaquia, especialmente en el ciclo de corridas programado con motivo de la Feria de agosto. Estas han tenido algunos ilustres visitantes, como el escritor norteamericano Ernest Hemingway, muy amigo de Antonio Ordóñez, que estuvo en La Malagueta en agosto de 1959. El cómico Buster Keaton la había visitado en agosto de 1930.