Emoción y polarización con acento malagueño

Los diputados malagueños en el Congreso el días de su constitución. /Óscar Chamorro
Los diputados malagueños en el Congreso el días de su constitución. / Óscar Chamorro

Los once diputados de la provincia toman posesión y discrepan sobre lo sucedido con las fórmulas de acatamiento del acta

Antonio M. Romero
ANTONIO M. ROMEROEnviado Especial. Madrid

En un ambiente marcado por la expectación de la presencia en el hemiciclo de cuatro presos, la emoción y la ilusión del primer día y la tensión por la polarización política a consecuencia de la cuestión catalana y la irrupción de Vox, en la mañana de hoy ha echado andar la XIII legislatura de la democracia española con la constitución del Congreso. Una cámara en la que han tomado posesión de su acta los once diputados elegidos por los malagueños el pasado 28 de abril: Ignacio López, Fuensanta Lima, José Carlos Durán y Mariló Narváez (PSOE); Pablo Montesinos y Carolina España (PP); Guillermo Díaz e Irene Rivera (Ciudadanos); Alberto Garzón y Eva García Sempere (Unidas Podemos); y Patricia Rueda (Vox).

Tanto los debutantes en la Cámara Baja, caso de López, Lima, Durán, Narváez, Montesinos y Rueda, como los veteranos en estas lides han destacado la emoción del momento, pero han discrepado a consecuencia de lo sucedido con las fórmulas de acatamiento del acta después de que los representantes del nacionalismo catalán hayan utilizado el turno de palabra para lanzar proclamas independentistas y a favor de los políticos presos. España se ha mostrado muy crítica con la actuación de la presidenta del Congreso, la socialista catalana Meritxell Batet, por no haber puesto orden en un final se sesión que a su juicio fue «bastante lamentable y que va camino de convertir al Congreso en un circo». En esa línea, se ha expresado Díaz, quien ha mostrado su sorpresa ante «la inacción» de Batet ante «el aquelarre, las fórmulas y los hechizos que han hecho los nacionalistas una vez más». En el lado contrario, Alberto Garzón ha afirmado a este periódico que la mesa ha hecho «un gran trabajo» y ha acusado a Ciudadanos y Vox de intentar «derribar la naturalidad y la normalidad» con la que se estaba desarrollando el pleno.

Precisamente Garzón ha sido protagonista porque ha compartido escaño junto a tres de los políticos presons por el juicio del 'procés', Jordi Sànchez, Josep Rull y Jordi Turull, en prisión preventiva por un presunto delito de rebelión. El diputado malagueño ha dialogado con «normalidad» con ellos a pesar de «las diferencias políticas» y ha sostenido que ha faltado «algo de humanidad» con ellos. «Me ha afectado que no hayan podido darle un abrazo a su familia que estaba a cinco metros y han tenido que ir al baño con un policía hasta la puerta», ha criticado.

La alegría ha sido la nota predominante entre los diputados malagueños. El socialista Ignacio López, cuyo padre, Hilario López Luna, ya fue diputado, ha vivido una mañana «muy intensa en la que se me han juntado muchas emociones». «Nos hemos juntado el grupo parlamentario socialista que hacía muchos años que no éramos tantos. Hoy se cumplen dos años desde que hicimos a Pedro Sánchez secretario general. Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, compañero y gran amigo, ha sido elegido vicepresidente de la Mesa del Congreso. Son muchas emociones a las que se une que como militante socialista, sentarme en el hemiciclo y representar a Málaga es lo máximo a lo que podía aspirar y soñar. Es un día para recordarlo siempre», ha destacado.

Acompañado de su madre, Francisca Cid, su marido, José María Postigo, y una de sus hijas, Laura Postigo, para Fuensanta Lima, que fue senadora en la anterior legislatura, el de hoy ha sido un día emocionante. «Afronto esta legislatura con muchísima ilusión, con la mayor de las responsabilidades, con un único objetivo ser útil a mi país y a nuestra provincia. La política debe volver a ejercerse desde la altura y el respeto que merecen las personas a las que representamos», ha destacado a este periódico.

«Ha sido emocionante. Es un orgullo representar a los malagueños y más viniendo de un pueblo pequeño como es El Burgo», ha subrayado Mariló Narváez.

Las sensaciones para Pablo Montesinos han sido contradictorias. Hace apenas unos meses era el encargado de elaborar las crónicas parlamentarias para un periódico digital y ahora él se ha convertido en protagonista de la actualidad política. «Vengo con muchas ganas y con el objetivo de acercar la política y las Cortes a la Ciudadanía. Desde mi escaño como diputado por Málaga replicaré con contundencia la propaganda independentista. Con humildad, mi objetivo es trabajar en defensa del interés general», ha afirmado a su llegada a las sesión y ha agregado que acudía «con nervios porque impone pasar de los pasillos al hemiciclo».

Patricia Rueda, que ha acudido junto al presidente de Vox en Málaga, José Enrique Lara Peláez, ha dicho a SUR que ha sentido «mucha felicidad» cuando ha jurado su cargo y que ha vivido con «mucha intensidad y emoción la sesión de constitución. «Estoy muy orgullosa de representar a los malagueños, Vox va a defender a la familia, los valores, la vida, apoyar a los emprendedores y a los autónomos. Vamos a hacer cosas muy buenas que merecen los malagueños y los españoles», ha apostillado.

De los once diputados malagueños prometieron su cargo Durán, García Sempere, Garzón, Lima, López, Narváez y Rivera, mientras que juraron Díaz, España, Montesinos y Rueda; esta última, al igual que hicieron sus compañeros de Vox utilizó la fórmula: «Por España, sí, juro».

Paralelamente, en el Senado se constituyó la Cámara Alta con cinco representantes malagueños: cuatro electos, los socialistas Miguel Ángel Heredia, Estefanía Martín Palop y José Aurelio Aguilar y la popular Ángeles Muñoz, y una por designación autonómica, Marisa Bustinduy.