"El número de terremotos sentidos por la población en los últimos meses no es habitual"

Un experto analiza la gráfica de un terremoto./
Un experto analiza la gráfica de un terremoto.

El director de la Red Sísmica Nacional señala, no obstante, que no existe motivo para la alarma. "Podría registrarse otro seísmo igual o similar al del 25 enero, de magnitud 6,3, pero sería improbable uno mayor"

RAQUEL MERINOMálaga

Cada vez que se vuelve a sentir un terremoto como el de esta mañana, una pregunta ronda por las cabezas de muchos malagueños: ¿es normal? Según el director de la Red Sísmica Nacional, Emilio Carreño, "no es habitual", pero tampoco es una situación que deba alarmar a la población. Y otra pregunta surge de nuevo: ¿seguro?

Según explica Carreño, la zona en la que se están localizando los seísmos desde el pasado mes de enero, concretamente en el mar de Alborán, entre Melilla y Alhucemas, es una de las localizaciones con mayor actividad sísmica de la Península ya que confluyen muchas fallas y de muy distinta tipología. Es una franja que se extiende desde El Ejido, en Almería, hasta Alhucemas. No obstante, que sea más propensa a movimientos sísmicos no quiere decir que se trate de una zona con una "elevada peligrosidad". En este sentido, el experto apunta a que por ejemplo en la zona de Levante se registran menos seísmos, pero de mayor intensidad.

La probabilidad de que se registre un terremoto mayor al del pasado 25 de enero, con una magnitud de 6,3, es "improbable", comenta Emilio Carreño. "No se puede descartar otro seísmo con una intensidad igual o similar, que pudiera ocasionar daños materiales como en aquella ocasión, pero sería improbable uno mayor, según los datos tectónicos de los que disponemos hasta el momento". Para explicar este aspecto, Carreño hace referencia a terremotos devastadores en países como Chile o Japón. "En estos lugares la extensión de las estructuras de las fallas son de miles de kilómetros, por ello cuando sufren una rotura, las consecuencias son enormes". Éste no es el caso del mar de Alborán.

Además Carreño puntualiza que, aunque los seísmos registrados en los últimos meses son superficiales (entre 10 ó 15 kilómetros de profundidad), un dato a favor es que se han producido lejos de la costa malagueña y a unos 80 kilómetros de Melilla.

Réplicas o terremotos independientes

Tras el seísmo del pasado 25 de enero, de magnitud 6,3, que estuvo precedido de otros el 21 de enero de 4,8, el Instituto Geográfico Nacional ha registrado cerca de 1.700 movimientos sísmicos, de los que unos 70 han sido sentidos por la población.

Tras el del pasado 25 de enero, las réplicas se sucedieron en días y semanas posteriores y los expertos apuntaban al respecto que era algo habitual y que podían prolongarse durante meses ya que "las réplicas son un proceso que continúa tras un movimiento sísmico para completar la rotura del tramo de falla que ha llegado a su límite de resistencia, pero que no ha roto del todo", comentaba Luis Cabañas, sismólogo del Instituto Geográfico Nacional.

Sin embargo, el director de la Red Sísmica Nacional, Emilio Carreño, ha señalado esta mañana que ya no se puede hablar solo de réplicas del terremoto de 6,3, sino de seísmos independientes a éste. "En muchos casos ocurre que la actividad en una falla, dispara la actividad en otra próxima", desencadenando otro terremoto, que no réplica.

En cuanto a la elevada actividad sísmica de los últimos meses, Carreño apunta a que hubo casos similares en 1994 y 2004, pero en aquel momento la tecnología no permitía registrar los movimientos con tanta exactitud como ahora.

¿Y el de Ardales?

Cuando ya la población casi se había habituado a que la tierra se moviera en las zonas más cercanas a la costa, este lunes era un municipio de interior el que temblaba, concretamente Ardales.

Emilio Carreño asegura que se tratan de un caso independiente y que el seísmo registrado en este municipio no tiene relación con los encadenados en el mar de Alborán.

"En España, a lo largo de un mes, se pueden dar unos 20 terremotos sentidos por la población", señala el experto.