Vándalos por partida doble

Vándalos por partida doble

El lateral del edificio que da a la estrecha calle Don Juan de Málaga ha sido recientemente restaurado y ya luce pintadas

José Manuel Alday
JOSÉ MANUEL ALDAY

No hay fachada, edificio o rincón que se libre de la firma de los vándalos en esta ciudad. Si hace unos días recogíamos en estas páginas la imagen que presentaba la fachada y un lateral de la iglesia de Santiago, donde las pintadas y grafitis van a más cada día ofreciendo una lamentable imagen del exterior del templo, ahora le ha tocado turno a la Cámara de Comercio de Málaga, cuya sede está en Cortina del Muelle, frente al Museo de la Aduana. El lateral del edificio que da a la estrecha calle Don Juan de Málaga, que presentaba grafitis, suciedad, parcheos y desprendimientos, ha sido recientemente restaurado, lo que ha permitido rescatar una decoración mural del siglo XVIII. Pues bien, el vándalo de turno ya ha dejado su impronta en esa misma fachada recién restaurada, como se aprecia en la fotografía.

La actuación de reforma llevada a cabo se ha realizado a raíz de una orden de ejecución dictada por la Gerencia Municipal de Urbanismo hace dos años, y ha supuesto un coste de más de cien mil euros. Se da la circunstancia además de que la decoración recuperada resulta muy similar a la que se descubrió en los muros exteriores del altar mayor de la parroquia de San Felipe Neri, un muro que lamentablemente también presenta una pintada desde hace mucho tiempo, como se aprecia en la imagen inferior. Y es que la sede de la Cámara de Comercio está ubicada en el palacio de Villalcázar, que toma su nombre del octavo conde de Villalcázar, que también fue el tercer conde de Buenavista, y la iglesia de San Felipe Neri partió de lo que fue igualmente palacio de los condes de Buenavista en la calle Gaona.