El PSOE demanda en una moción que el Gobierno le pague el sueldo a Julio Andrade

Julio Andrade./SUR
Julio Andrade. / SUR

Pérez afirma que se engañó a la oposición al decirle que seguiría siendo edil, para luego cesarle y nombrarle director técnico con «total falta de transparencia»

Pilar R. Quirós
PILAR R. QUIRÓSMálaga

Esta moción socialista tiene un trasfondo previo. A veces las cosas son como son, pero los inicios son importantes. El portavoz socialista Dani Pérez pedirá en el próximo pleno ordinario del día 2 que la Corporación rechace la falta de transparencia del alcalde Francisco de la Torre para nombrar director técnico de Relaciones con los Organismos Internacionales a Julio Andrade, que dejó de ser edil para dedicarse a la tarea de ser director del Centro Internacional de Formación de Naciones Unidas y Líderes (Cifal), perteneciente a Naciones Unidas. Además, el PSOEdemanda que la dedicación de Andrade sea costeada por el Gobierno al ser un organismo internacional y exige una valoración detallada de los costes de la apertura de esta oficina en Málaga.

Esta iniciativa llega después de que la oposición, incluido Ciudadanos, se enterase el pasado martes 17, más de tres semanas después, del nombramiento de Andrade. No trascendió de ninguna forma, no se comunicó y no había aparecido en la página web del Ayuntamiento hasta después de publicarse en este periódico (SUR, 18/4/18). Ni rastro. El hecho de que fuese un decreto de Alcaldía –del que no se da cuenta en las juntas de gobierno– tampoco ayudó. Por si fuera poco, Andrade tomó la palabra en el pleno del 23 de marzo para decir adiós como edil, pero la despedida era en realidad un 'hasta mañana', fecha en la que entraba en vigor el decreto de Alcaldía con su nuevo puesto, que para más inri De la Torre había firmado el mismo día de la sesión plenaria. Que se despidiera de la Casona cuando va a seguir formando parte del staff del equipo de gobierno del PP resulta cuando menos extraño.

Pero como explicábamos antes, todo esto tiene un trasfondo inicial. Fue el propio Andrade el que comunicó muy ceremonioso a todos los portavoces de la oposición que iba a ser director de Cifal, pero que mantendría su puesto como concejal, aunque de perfil político bajo. Y les pidió que colaborasen con él por la importancia que esta oficina tenía para Málaga por su proyección internacional. Todos lo entendieron.

Así que cuando anunció que dejaría de ser edil, la oposición intuyó que sería Cifal, es decir la ONU, la que correría con su salario. De hecho, así lo dijo el edil, sin ser así, en una entrevista que concedió a este periódico:«Los nombramientos de Fellow (se refiere a ser miembro de UNITAR), la mayoría de cuáles lo ocupan diplomáticos o políticos de alto nivel, no son remunerados. Como director de Cifal sí tengo un sueldo». Así que todo este proceso, ambiguo donde los haya, es lo que no ha terminado de entender la oposición cuando el exedil popular ha sido nombrado director técnico del Ayuntamiento, una circunstancia que no ha salido a la luz hasta tres semanas después de firmarse el decreto de Alcaldía. Por todos estos motivos, que no son pocos, la oposición se ha sentido engañada.

Ahora, este polémico nombramiento se verá en el pleno. Y la pregunta es: ¿era necesario dar tantas vueltas y hacerlo todo de forma tan poco transparente? ¿Si le iban a nombrar director técnico (cobrando 54.453 euros brutos al año ) no podían haber informado desde el primer momento? Podría haber habido críticas de la oposición por la oportunidad del nombramiento y su coste, pero no por el oscurantismo. Porque lo cierto es que casi nadie duda de la importancia de que Málaga aloje un organismo de las Naciones Unidas, para el que ya se había cedido la Casita del Jardinero y 30.000 euros al año para gastos de funcionamiento. La moraleja es muy sencilla:las formas, las benditas formas, importan. En casi todos los ámbitos de la vida. Pero en la política, mucho más.

Ysabel Torralbo.
Ysabel Torralbo. / SUR

'Sueldo' de los grupos: Málaga ahora pide un reglamento

La oposición ya ha tenido tiempo de estudiar a fondo el procedimiento de justificación de los gastos a cuenta del 'sueldo' que perciben los los los grupos municipales –en total 625.000 euros al año a razón de 7.322 euros al mes por cada grupo, a lo que hay que sumar 500 euros más al mes por cada concejal– para sus gastos de funcionamiento. La nueva fiscalización supone que la Intervención General del Ayuntamiento fiscalice la contabilidad de los grupos y sus gastos, tal y como informó esta sección ayer, a través de la base de ejecución de los Presupuestos 2018, que se aprobará en el pleno extraordinario del viernes. La portavoz de Málaga Ahora, Ysabel Torralbo, considera que para que esta fiscalización tenga continuidad en el tiempo debe incluirse en un reglamento aprobado por la Corporación. Tampoco comulga Torralbo con que en la transferencia de fondos a los partidos del 75% se pueda incluir una parte simplemente por el hecho de pertenecer a dicho partido (socio), ya que esto podría chocar con la Ley de Financiación de Partidos y los topes que tienen asignados en cuanto a donaciones. Por estos motivos, llevará una enmienda al pleno.

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