La nueva playa de los Baños del Carmen tendrá hasta 50 metros de ancho

Proyecto de ampliación de la playa de poniente de los Baños del Carmen./M. F.
Proyecto de ampliación de la playa de poniente de los Baños del Carmen. / M. F.

Una escalera adosada al muro permitirá bajar desde la zona de actividades deportivas en el paseo marítimo del Morlaco hasta el arenal

IGNACIO LILLO y FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

El estudio de impacto ambiental de la ampliación de la playa de poniente de los Baños del Carmen, elaborado por la Universidad de Cádiz, ha dado luz verde a la ampliación del pequeño arenal que existe ahora junto al restaurante hasta El Morlaco. Se podrá hacer, pero siempre que se cumplan una serie de requisitos básicos para preservar el ecosistema y la fauna marina.

Tal y como queda el nuevo proyecto, el espigón longitudinal principal –el que saldrá de la zona de actividades deportivas, donde estaba antiguamente el tranvía– hacia el mar se mantiene aunque cambia de ubicación, para no afectar a una colonia existente de Patella ferruginea (lapa), que está protegida y en peligro de extinción.

A su vez, será necesario eliminar el pequeño dique que iba adosado a la terraza del restaurante de los Baños del Carmen, dado que el roquedal ha sido identificado como zona de especial importancia ecológica. De ahí que también se descarte la ampliación de la línea de la orilla en este primer tramo.

Junto a esta hay otras medidas de protección del ecosistema y de la fauna del pedregal, como el hecho de que se aportará material de mayor calibre, tales como pequeños chinos en lugar de arena, que al ser mas grueso no generará turbiedad en el agua. Durante los trabajos de aporte se emplearán cortinas antiturbidez. El volumen del vertido será hasta un 20% menor que el previsto inicialmente, de unos 60.000 metros cúbicos.

El espigón principal forma una 'L' oblicua y su tamaño se reducirá: tendrá unos cien metros en la parte semisumergida, y otros 90 totalmente bajo el agua. Ello dará lugar a una playa con forma de media luna creciente, de manera que el pequeño arenal actual –el más cercano al roquedal– mantendrá unos 15 metros de ancho, mientras que el tramo central tendrá unos 30 y en su parte más ancha, en El Morlaco, llegará hasta los 50 metros. Ello supondrá multiplicar por cinco la superficie de estancia útil para los bañistas, hasta los 12.700 metros cuadrados.

En la nueva escollera se crearán también plataformas sumergidas horizontales para su colonización por algas de la especie 'Cystoseira tamariscifolia' y lapas 'Cymbula nigra', en compensación por la parte del antiguo muro de escollera que quedará afectado por el aporte de arenas, como explica la subdelegada del Gobierno, María Gámez. El proyecto también contempla un nuevo acceso peatonal a la playa desde el parque de ejercicios del Morlaco, a través de unas escaleras que se ejecutarán con materiales para una integración máxima con el entorno. El actual acceso principal a los Baños del Carmen se adaptará a personas con movilidad reducida. «Se da un paso importante que nos permite seguir avanzando en esta iniciativa tan importante para Málaga y que demuestra el compromiso del Gobierno con los Baños del Carmen», asegura Gámez.

El documento ya está en la Gerencia de Urbanismo, según confirman fuentes municipales. Ahora, será el departamento de Infraestructuras y Planeamiento el encargado de revisarlo, para confirmar que se adecua al Plan Especial. Posteriormente, se trasladará al Área de Medio Ambiente para su revisión.

Cuatro años de trámites

El proyecto para la regeneración del frente marítimo y de la playa a poniente de los Baños del Carmen fue redactado en 2015 y había pasado la Evaluación de Impacto Ambiental Simplificada. En ese momento, se produjeron una serie de alegaciones muy contundentes, por parte de la Junta de Andalucía, el Instituto Español de Oceanografía y el Aula del Mar. En ellas, se advertía de las consecuencias que la obra podía generar en el entorno, tanto por la presencia de varias especies de lapas en peligro de extinción como por la perturbación de las comunidades naturales que provocaría el aumento de la turbidez, tanto por la construcción del espigón de levante (inicialmente contemplado) como por la ampliación del arenal de forma artificial.

La resolución de marzo de 2017 de la Secretaría de Estado de Medio Ambiente declaró la necesidad de llevar a cabo el trámite de Evaluación Ambiental Ordinaria; pero no fue hasta un año después (abril de 2018) cuando se adjudicó su redacción a la Universidad de Cádiz. Junto con los técnicos de la Demarcación, los investigadores han realizado o actualizado los estudios de los fondos marinos, y han identificado las especies protegidas presentes. También se ha llevado a cabo una batimetría y una topografía, la caracterización de sedimentos y una prospección subacuática con fines arqueológicos.