El estudio de impacto ambiental da luz verde a ampliar la playa junto a los Baños del Carmen

Zona de El Morlaco donde está prevista la ampliación de la playa de los Baños del Carmen. /Migue Fernández
Zona de El Morlaco donde está prevista la ampliación de la playa de los Baños del Carmen. / Migue Fernández

El informe de la Universidad de Cádiz propone que se elimine un espigón, se desplace otro y se reponga con menos material y de un mayor calibre que el previsto

IGNACIO LILLO y FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

Las instituciones y las organizaciones vinculadas con el mar han comenzado hoy a recibir el estudio de impacto ambiental de la ampliación de la playa de los Baños del Carmen, que saldrá a información pública la próxima semana por un periodo de un mes. El informe, elaborado por la Universidad de Cádiz, que acoge a algunos de los mayores expertos en dinámica del litoral de Andalucía, responde a la pregunta del millón, que era, precisamente, si era o no posible acometer la ampliación del pequeño arenal que existe ahora hasta El Morlaco.

Y la respuesta es afirmativa: sí se podrá hacer, siempre que se cumplan una serie de requisitos básicos para preservar el ecosistema y la fauna marina. Entre las medidas que el documento propone, según pudo saber este periódico de fuentes técnicas, está el cambio de ubicación del espigón longitudinal principal –el que salía de la zona de actividades deportivas, donde estaba antiguamente el tranvía– hacia el mar para no afectar a una colonia existente de Patella ferruginea (lapas), que están protegidas por peligro de extinción.

A su vez, será necesario eliminar el pequeño espigón que iba adosado a la terraza del restaurante de los Baños del Carmen, dado que el roquedal ha sido identificado como zona de especial importancia ecológica. De ahí que también se descarte la ampliación de la línea de orilla en esta parte. Junto a esta, otras medidas de protección del ecosistema y de la fauna del pedregal está el hecho de que se aportará material de mayor calibre, como pequeños chinos en lugar de arena, que al ser mas grueso evitará generar turbiedad en el agua. Además, durante los trabajos de aporte se emplearán cortinas antiturbidez. El volumen del vertido será hasta un 20% menor que el previsto inicialmente, de unos 60.000 metros cúbicos.

Playa de media luna

Por lo demás, el espigón principal forma una 'L' oblicua y su tamaño se reducirá: tendrá unos cien metros en la parte semiemergidas, y otros 90 sumergidos. Ello dará lugar a una playa con forma de media luna creciente, de manera que el pequeño arenal actual –el más cercano al roquedal– se mantendrá, con unos 15 metros de ancho, el tramo central tendrá unos 30 y en su parte más ancha, en El Morlaco, llegará hasta los 50 metros. Ello supondrá multiplicar por cinco la superficie útil de estancia, hasta los 12.700 metros cuadrados.

La subdelegada del Gobierno, María Gámez, anunció que en la nueva escollera se crearán también plataformas sumergidas horizontales para su colonización por algas de la especie 'Cystoseira tamariscifolia' y lapas 'Cymbula nigra', en compensación por la parte del roquedal que quedará afectado por el aporte de arenas. El proyecto también contempla un nuevo acceso peatonal a la playa desde el extremo de poniente (a través de unas escaleras), que se ejecutará con materiales para una integración máxima con el entorno. Y el actual acceso principal a los Baños del Carmen se adaptará a personas con movilidad reducida. «Se da un paso importante que nos permite seguir avanzando en esta iniciativa tan importante para Málaga y que demuestra el compromiso del Gobierno con los Baños del Carmen», aseguró Gámez.

El documento ya está en la Gerencia de Urbanismo, según confirmaron fuentes municipales. Ahora, será el departamento deInfraestructuras y Planeamiento el encargado de revisarlo, para confirmar que se adecua al Plan Especial. Posteriormente, se trasladará al Área de Medio Ambiente para su revisión.

Cuatro años de trámites

El proyecto para la regeneración del frente marítimo y de la playa a poniente de los Baños del Carmen fue redactado en 2015 y había pasado la Evaluación de Impacto Ambiental Simplificada. En ese momento se produjeron algunas alegaciones muy contundentes, por parte de la Junta de Andalucía, el Instituto Español de Oceanografía y el Aula del Mar. En ellas, se advertía de las posibles consecuencias que la obra podría generar en el entorno, tanto por la presencia de varias especies de lapas en peligro de extinción como por la perturbación de las comunidades naturales que provocaría el aumento de la turbidez por la construcción del espigón de levante inicialmente contemplado y la ampliación del arenal de forma artificial.

La resolución de marzo de 2017 de la Secretaría de Estado de Medio Ambiente declaró la necesidad de llevar a cabo el trámite de Evaluación Ambiental Ordinaria; pero no fue hasta un año después (abril de 2018) cuando se adjudicó su redacción a la Universidad de Cádiz. Junto con los técnicos de la Demarcación, los investigadores han realizado en unos casos, y actualizado en otros, los estudios de los fondos marinos, y han identificado las especies protegidas presentes. También se ha llevado a cabo una batimetría y una topografía, la caracterización de sedimentos y una prospección subacuática con fines arqueológicos.