Miguel Ángel Arráez: «Lo ideal es que una buena cabeza vaya acompasada por un buen corazón»

Miguel Ángel Arráez, en el Hospital Regional de Málaga./SUR
Miguel Ángel Arráez, en el Hospital Regional de Málaga. / SUR

Este prestigioso neurocirujano pronuncia hoy una conferencia en el ciclo 'Ciencia y salud', que organizan la Fundación Unicaja y SUR

Ángel Escalera
ÁNGEL ESCALERAMálaga

El jefe del servicio de neurocirugía del Hospital Regional (antiguo Carlos Haya) y del Hospital Quirónsalud Málaga, Miguel Ángel Arráez, pronunciará hoy (19.00 horas) la conferencia '¿Vivir mucho sin una buena cabeza? Cómo romper ese dilema', dentro del ciclo 'Ciencia y salud', que organizan la Fundación Unicaja y SUR. El evento se desarrollará en el salón de actos de Unicaja de la Acera de la Marina. El doctor Arráez será presentado por el pediatra Pedro Navarro, vicepresidente del Colegio Oficial de Médicos de Málaga.

¿De qué va a hablar usted en la conferencia de esta tarde?

–Voy a referirme a la longevidad, como fenómeno biológico y al hecho de tener una buena cabeza desde el punto de vista de la fisiología. También hay aspectos relacionados con la cabeza como son el juicio, el raciocinio, el temperamento, el comportamiento o el carácter de cada persona.

¿Personas muy inteligentes pueden ser un desastre en su vida?

–Absolutamente. De hecho, durante la charla pondré de manifiesto a algunas personas que, aun habiendo tenido un cerebro que funcionaba con una fisiología inmaculada desde el punto de vista de su capacidad intelectual, en su vida personal y social fueron un desastre. Además, sus vidas se vieron acortadas por ese fenómeno, a pesar de la buena fisiología del cerebro.

«Hay gente con una gran inteligencia que es un desastre en las relaciones sociales»

¿Puede citar algunos ejemplos?

–El literato y dramaturgo Oscar Wilde, el pintor Vincent van Gogh o el mismísimo Hitler. Hay personajes de una gran notoriedad que fracasaron en sus relaciones sociales y personales, porque tuvieron una inteligencia emocional desastrosa. Como decía Nelson Mandela, lo ideal es que una buena cabeza vaya acompasada por un buen corazón.

¿Hay alguna conexión entre la inteligencia y la maldad?

–No, afortunadamente no es así, porque eso habría supuesto que la parte bondadosa de la sociedad hubiese quedado relegada a los estratos menos capacitados desde un punto de vista de la inteligencia. Se dan cuatro posibilidades: gente muy inteligente con gran bondad. Un ejemplo de ello es Gandhi. También hay personas muy inteligentes y extraordinariamente malvadas (como fue Hitler). Luego hay individuos con una educación limitada que son muy buenos o que, por contra, son malvados.

Dice que lo ideal es tener una buena cabeza que vaya acompasada por un buen corazón? En esa dualidad, ¿quién suele predominar?

–Yo dirijo un equipo de médicos que tienen (tenemos) la obligación de trabajar con las manos, con la cabeza y con el corazón. Si me dan a elegir, elijo el corazón.

Como la población española vive cada vez más, hay un aumento de las enfermedades neurodegenerativas, entre ellas el alzhéimer es la más significativa. Supongo que tratará de ese asunto en su conferencia

–Sí, me referiré al alzhéimer, aunque es más un tema de los neurólogos. Hay una serie de causas que pueden conducir a no tener una buena cabeza. También daré algunas claves para prevenir el alzhéimer. Es fundamental ejercitar la mente mediante actividad intelectual y ejercicios cognitivos. Asimismo, es muy importante tener buenos hábitos de vida, porque la vida sana y el ejercicio actúan como un preventivo a todos los niveles. No tenemos más remedio que aconsejar que se haga ejercicio y que se eviten alimentos que generan la obstrucción de las arterias, así como dar de lado al tabaco, porque, además de la citada obstrucción arterial, dificulta el riego del cerebro e incrementa su deterioro.

¿Expondrá al público los avances habidos en el campo de la neurocirugía en los últimos años?

–Sí, lo haré en una última parte, ya que no es el tema principal de mi charla. Lógicamente, tendré que decir, como neurocirujano, de qué manera contribuimos a que los ciudadanos y los pacientes cuenten con una buena cabeza. Ahí viene el capítulo del desarrollo de la neurocirugía en la extirpación de lesiones cerebrales y que se lleve a cabo en las condiciones de máxima seguridad para evitar complicaciones en el cerebro y con gran fiabilidad para solucionar quirúrgicamente elementos que deterioran el cerebro como, por ejemplo, los tumores o la hidrocefalia.