Málaga es una de las capitales con el IBI más bajo, pero con la plusvalía más alta

El IBI y la plusvalía son dos impuestos ligados a la vivienda. /Salvador Salas
El IBI y la plusvalía son dos impuestos ligados a la vivienda. / Salvador Salas

Sólo Toledo aplica un tipo impositivo inferior en el recibo de la contribución, mientras que el de la plusvalía se sitúa cerca del máximo legal

Francisco Jiménez
FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

Cada vez que el alcalde de Málaga habla de política fiscal suele resaltar que la capital es una de las ciudades españolas que menos cobran a través del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI). Y lo hace con razón Francisco de la Torre, toda vez que es la segunda capital española con el tipo de gravamen más bajo (0,4510 cuando el mínimo legal es un 0,4) y la 15.ª que menos ingresa por habitante (una media de 244,5 euros). Pero junto a la de cal, otra de arena, porque el panorama es radicalmente opuesto cuando el tributo en cuestión es el de la plusvalía.

En este caso, Málaga no sólo aplica uno de los tipos impositivos más altos (29% cuando el máximo es 30), sino que también es la quinta capital que más recauda por cabeza a través de este impuesto que grava el incremento del valor que experimenta el suelo cuando un inmueble cambia de propietarios. Así lo constata el Consejo General de Economistas de España en su informe 'Panorama de la Fiscalidad Local 2018', en el que hace una radiografía de los distintos tributos que cobran los ayuntamientos de las 50 capitales de provincia además de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.

Cada malagueño paga una media de 244,5 euros de IBI, frente a los 419,8 de Madrid

Centrando la atención en el tributo que más afecta a la población por ser el más extendido y el principal sustento de las arcas municipales, el Ayuntamiento de Madrid es el que mayores ingresos por habitante prevé para este año a través del IBI, con una media de 439 euros, una cifra muy superior a los 315,2 euros que recaudarán de promedio el resto de capitales de provincia y cinco veces por encima de los 87 que tendrán que desembolsar, de media, los ceutíes. Evidentemente, no todos los contribuyentes pagan por igual, ya que la cuota varía en función del valor catastral de cada inmueble.

'Ranking' nacional

Tras Madrid, serán los habitantes de Castellón los que tengan que realizar un mayor esfuerzo y aportar a las arcas públicas 419,8 euros de media por este concepto, seguidos de cerca por los leoneses, cuyo ayuntamiento recaudará 407,3 euros per cápita. De las cuatro capitales catalanas, tres de ellas (Tarragona, Barcelona y Lleida) se sitúan en los siguientes puestos, con unos ingresos que oscilarán entre los 370 y los 399 euros, dependiendo del municipio. Para encontrar Málaga hay que bajar hasta el número 38.º del 'ranking', con 244,5 euros.

El IBI

Qué es.
También conocido como la contribución, el Impuesto sobre Bienes Inmuebles es el tributo que grava la propiedad de edificios, viviendas, locales, garajes e incluso solares, tanto rústicos como urbanos.
Tipo de gravamen.
Porcentaje que fijan los ayuntamientos, entre un mínimo del 0,4% y un máximo del 1,1% en los inmuebles urbanos, que puede verse incrementado para las capitales de provincia (+0,07), municipios que presten servicio de transporte público colectivo (+0,07) o que presten más servicios de los que les competen (+0,06). En Málaga está fijado en el 0,4510
Cómo se calcula.
La cuota resulta al aplicar al valor catastral del inmueble el tipo de gravamen.

Dado que el importe depende del valor catastral, una variable a tener en cuenta es el tipo de gravamen, que es el porcentaje que se aplica al valor catastral para calcular la cuota a pagar. Según la Ley Reguladora de las Haciendas Locales, este coeficiente debe oscilar entre el 0,4 y el 1,1% (ampliable hasta el 1,3% si se dan una serie de circunstancias como ser capital de provincia, tener servicio de transporte público colectivo o prestar más servicios de aquellos a los que están obligados). En Málaga, está fijado en el 0,4510 desde que el Ayuntamiento lo redujo del 0,6954 en 2013 para minimizar los efectos del 'catastrazo' con el que se encontraron los vecinos al aplicarse de golpe la subida acumulada de los nuevos valores que desde 2009 había permanecido en la nevera a través de bonificaciones potestativas. Sólo Toledo aplica un tipo inferior (un 0,446), según las tablas que publica el Ministerio de Hacienda.

El IIVTNU (plusvalía)

Qué es.
El Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana (IIVTNU), conocido como plusvalía, grava el aumento del valor que experimenta el suelo cuando cambia de propietario. Únicamente afecta a los bienes de naturaleza urbana y sólo tributa el valor del suelo, no el de la construcción. Cuando se trata de una transmisión a título oneroso (compraventa), el impuesto lo tiene que abonar el vendedor, mientras que en el caso de transmisiones a título lucrativo (herencias o donaciones) corresponde al adquirente.
Cómo se calcula.
La base imponible de la plusvalía se calcula aplicando un porcentaje al valor del suelo que figura en el Catastro. Ese porcentaje va aumentando en función del tiempo transcurrido desde la anterior transmisión, de forma que a más años, mayor es el coeficiente. Los topes fijados por la Ley de Haciendas Locales oscilan entre el 3,7% cuando la operación se realiza en el primer año y el 60% cuando supera los 20 años. Una vez obtenida la base imponible, la cuota es el resultado de aplicarle el tipo de gravamen, que cada ayuntamiento puede establecer libremente siempre que no se rebase el máximo legal, que está fijado en un 30%. En Málaga capital es del 29%.

En esa horquilla del 0,45 también figuran Albacete, Burgos, Teruel, Zaragoza y Santander. En Madrid es del 0,51, mientras que en el resto de grandes ciudades el coeficiente es más elevado, como son los casos de Barcelona (0,75), Valencia (0,745) y Sevilla (0,71). Los niveles más altos vuelven a estar en Cataluña, donde Girona, Lleida y Tarragona tienen un tipo impositivo que duplica el mínimo y que supera el 0,9%.

Si Málaga sale bien parada en el IBI, no tanto respecto al Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana (IIVTNU), conocido como la plusvalía y que tienen que abonar quien vende un inmueble o quien lo recibe en donación o herencia. El único requisito en la regulación estatal es que el tipo de gravamen no supere el 30%, y bien que lo aprovechan los grandes ayuntamientos. Entre los que más, el de Málaga. Hasta 2016 lo tuvo fijado en el máximo legal, y desde entonces al 29%.

Aunque este impuesto está menos extendido que el IBI ya que únicamente hay que abonarlo cuando el inmueble cambia de propietario, a la hora de comparar el Consejo General de Economistas también toma como referencia la recaudación prevista por habitante. Según esta tabla, Málaga se sitúa en el quinto puesto con los ingresos previstos más altos con un promedio de 82,4 euros por ciudadano, aunque en este sentido cabe reseñar que en los últimos ejercicios la recaudación final está siendo bastante superior a la prevista en los presupuestos. Aún así, dando por buenos los 46,7 contemplados para este ejercicio , la capital sólo se ve superada por Madrid, (202,4), Barcelona (142,4), Burgos (88,9) y Zaragoza (88). En cuanto al resto de grandes ciudades, Valencia prevé unos ingresos de 41,3 euros por habitante y Sevilla, de 40,3.