Loas de dos alcaldes de dos ciudades y de dos partidos

Gutiérrez Colomina, en su despacho en el Ayuntamiento. /P. R. Q.
Gutiérrez Colomina, en su despacho en el Ayuntamiento. / P. R. Q.

El secretario general Venancio Gutiérrez Colomina, premio Andalucía de Urbanismo, consigue aunar a urbes como Sevilla y Málaga

Pilar R. Quirós
PILAR R. QUIRÓSMálaga

Dicen que nadie es profeta en su tierra. Pero hay casos en los que el interesado además de serlo tiene la habilidad ganarse a los de enfrente. Ejemplo donde los haya es el secretario general del Ayuntamiento de Málaga, Venancio Gutiérrez Colomina, que el sábado pasado conocía que había sido distinguido con el Premio Andalucía de Urbanismo a su trayectoria. Siendo de Málaga y trabajando aquí era lógico que el alcalde Francisco de la Torre se mostrara orgulloso por la distinción de la Consejería de Urbanismo de la Junta, ya que no sólo hace valer la figura del secretario general sino también la del Ayuntamiento y la ciudad, que es donde desempeña su labor.

Hasta aquí lo lógico, lo habitual. Lo curioso, que el círculo cercano del secretario no podía esconder era el orgullo que el mismo sentía, además, porque el exalcalde de Sevilla (PSOE) Alfredo Monteseirín le felicitara en su cuenta personal de Twitter:«Enhorabuena amigo Venancio, Premio Andalucía de Urbanismo. Tu tarea como nuestro secretario general del Ayuntamiento de Sevilla fue fundamental para la construcción de los mejores cimientos jurídicos de aquel sueño que llamamos Ciudad de las Personas». Sí, leen bien, el actual secretario general del Ayuntamiento de Málaga lo fue antes de Sevilla, puesto que dejó –lo que nunca antes había ocurrido–para venir a su ciudad. Ser querido en Sevilla y Málaga perteneciendo a unas de las dos ciudades que casi siempre están en liza no me digan que no tiene su encanto.

Un galardón así a priori no se entendería para un secretario general de un ayuntamiento, del cuerpo de habilitados nacionales. Pero hay que bucear en el currículo de Gutiérrez Colomina, que antes ocupó el puesto de gerente de Urbanismo en el Ayuntamiento de Málaga en los años 85-89 así como secretario general de la Gerencia de Urbanismo de Sevilla entre los años 2000-2007, y que ha colaborado en planes generales de ordenación urbana de los municipios de Torremolinos, Rincón de la Victoria, Málaga y Sevilla.

Los que se dedican al arte de proyectar las ciudades conocen, además, que Gutiérrez Colomina tiene un buen catálogo de publicaciones, y entre ellas la que es para muchos su libro de cabecera:'Urbanismo y Territorio en Andalucía', de la prestigiosa editorial jurídica Aranzadi, ejemplar en el que el interesado ya trabaja en su cuarta edición para incorporar los aspectos del anteproyecto de ley que aborda el urbanismo sostenible en la región, y en el que hará especial hincapié en la regulación de las edificaciones ilegales.

Más allá de las publicaciones urbanísticas por las que es ampliamente conocido, el doctor en Derecho por la Universidad de Granada, licenciado en Ciencias Políticas y Ciencias Sociológicas por la Complutense de Madrid y actual profesor asociado de Derecho Administrativo de la Universidad de Málaga tiene en cartera, bueno más a bien a punto de publicarse, 'Comentarios de la Ley de Contratos del Sector Público', que edita Tirant lo Blanc, para el que ha contado con la colaboración de su primo, el también jurista Francisco Javier Gutiérrez Julián. Como la vida no da alegrías completas, Gutiérrez Julián, el que para el secretario era su hermano, falleció el pasado 13 de octubre. El ejemplar que escribieron juntos estará dedicado a su memoria.

Cassá y su afonía de alcaldables

Juan Cassá.
Juan Cassá. / P. R. Q.

El portavoz de Ciudadanos, Juan Cassá, vuelve a lidiar con esa afonía que le visita frecuentemente. Su tono de voz, su forma de modular, quién sabe... hay algunos a los que las cuerdas vocales a veces le dejan semimudos y no dan muchas explicaciones. El alcalde Francisco de la Torre comparte con él ronqueras periódicas, sobre todo cuando le aquejan los constipados. El regidor afirma que está tantas horas hablando, que al final el instrumento que lo posibilita se resiente.

A Cassá la voz le traicionó o le pinchó, según gustos, en la entrega a título póstumo de las medallas de la Ciudad a Gregorio Esteban Sánchez 'Chiquito de la Calzada' y a Antonio de Canillas el pasado lunes y ayer parecía que ya la había retomado de nuevo. Cuando se le preguntaba en los pasillos por la pequeña dolencia contestaba ufano:«Es lo que tiene tener una afonía de alcaldable». A su lado, no dudaban de reír con la ocurrencia.

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