El Hospital Clínico destaca en las operaciones muy poco invasivas de las válvulas del corazón

José María Melero. /SUR
José María Melero. / SUR

Utiliza técnicas que reducen el tamaño de las heridas, acortan el postoperatorio y permiten una recuperación más rápida de los pacientes

Ángel Escalera
ÁNGEL ESCALERAMálaga

Las valvulopatías son un conjunto de enfermedades causadas por el mal funcionamiento de una o más válvulas del corazón. Esta patología cardiaca afecta aproximadamente al 2,5 por ciento de las personas mayores de 65 años de forma moderada o grave. El deterioro de las válvulas del corazón va en aumento en los países industrializados debido al progresivo envejecimiento de la población. «Las cardiopatías valvulares son un problema de salud pública infravalorado, pero muy grave, al que debemos enfrentarnos», dijo a este periódico el jefe del servicio de cirugía cardiovascular del Hospital Clínico, José María Melero, centro hospitalario que destaca en la aplicación de cirugía cardiaca mínimamente invasiva para reparar las válvulas del corazón en mal estado del paciente o para situarle una artificial.

Ese servicio hace al año unas 300 operaciones de valvulopatías (de las que 80 son de reparaciones) con un porcentaje de éxito del 95 por ciento. «La técnica que utilizamos es segura y, siempre que se puede, elegimos reparar la propia válvula del paciente en vez de ponerle una artificial», explicó el doctor Melero. Este experto precisó que una de cada ocho personas mayor de 75 años sufre una valvulopatía. «Contamos con programas específicos para cada tipo de valvulopatía y estamos al día en todas las técnicas», indicó el jefe de cirugía cardiovascular del Clínico.

Las ventajas de la cirugía cardiaca mínimamente invasiva es que las heridas que se hacen a los pacientes son mucho más pequeñas, lo que reduce el dolor postquirúrgico, acorta las estancias, la recuperación funcional es mayor, las complicaciones disminuyen y aumenta la satisfacción de los enfermos operados de un problema en las válvulas del corazón.

Los daños en las válvulas del corazón son un problema de salud publica en aumento

El doctor Melero señaló que su hospital, en los 25 años de funcionamiento del servicio de la cirugía cardiaca, ha apostado por dar un tratamiento diferencial a los pacientes con valvulopatías. A ese respecto, el Clínico ha destacado, además de en la aplicación de métodos mínimamente invasivos, en el alto grado de colaboración interdisciplinar entre los servicios y en las técnicas de reparación valvular (siempre que es posible, se opta por reparar la válvula propia del enfermo antes que ponerle una prótesis), pone de manifiesto José María Melero.

Los tipos de prótesis son las valvulares mecánicas (fabricadas con materiales de titanio y carbón) y las valvulares biológicas (son de tejido animal). El Clínico prefiere poner las valvulares biológicas por la calidad de vida que dan al enfermo.

Las valvulopatías suelen estar causadas por problemas congénitos, infecciones y problemas de degeneración. La más frecuente es la valvulopatía degenerativa del anciano. Hay varias clases de valvulopatías: estenosis aórtica (es la más frecuente y afecta sobre todo a personas mayores de 65 años), la insuficiencia aórtica (muchos de los pacientes pueden ser jóvenes), la estenosis mitral, la insuficiencia mitral y las valvulopatías triscúspides. Para confirmar la existencia de alguna de estas dolencias la prueba más utilizada es el ecocardiograma. No detectar a tiempo una valvulopatía puede suponer consecuencias graves.