Las cotorras sólo se podrán erradicar en Málaga mediante disparos con francotiradores

Un ejemplar de cotorra, en Málaga. /SUR
Un ejemplar de cotorra, en Málaga. / SUR

Expertos nacionales defienden la urgencia de controlar esta plaga por su afección a la fauna local, a la población y a los cultivos

Ignacio Lillo
IGNACIO LILLOMálaga

El nivel de expansión de las cotorras argentinas y en menor medida las de Kramer –consideradas peligrosas especies invasoras– en Málaga obligará tarde o temprano a erradicarlas mediante disparos con francotiradores, a pesar de que esta medida sea muy impopular para una parte de la ciudadanía. El control de la plaga se considera urgente por su afección a especies protegidas de la fauna local; a la población (ruidos y riesgo de caída de los grandes nidos) y a los cultivos. Estas son las principales conclusiones a la que llegó un panel de los máximos expertos nacionales, reunidos ayer en el Foro Ambiental de la UNED, en el que colaboran la Fundación Unicaja, la Diputación, el Ayuntamiento de la capital y Diario SUR.

Palomas y cotorras

Alberto Esteban, jefe de la Unidad Verde de la Agencia de Medio Ambiente y Sostenibilidad del Ayuntamiento de Zaragoza (única ciudad española y una de las pocas del mundo donde se ha erradicado su presencia) defendió esta técnica como la más efectiva, después de probar diversos métodos de control. En la capital aragonesa se llevó a cabo mediante disparos para eliminar ejemplares adultos en los parques, con armas de pequeño calibre y con mira telescópica. El especialista aclaró que no se hizo nunca en público y con un protocolo de seguridad, en el que participaban dos agentes cada vez, de los que uno manejaba el arma y el otro recogía la pieza y vigilaba para prevenir riesgos. Además, el plan estaba consensuado con los grupos ecologistas y ciudadanos y se evitaba en todo momento «herir sensibilidades». Junto al empleo combinado de otras técnicas se llegó a la erradicación total.

Dailos Hernández-Brito, investigador de la Estación Biológica de Doñana y especialista en las cotorras de Kramer que habitan en Sevilla (ciudad donde se paralizó el plan de erradicación por la fuerte contestación popular), coincidió en la necesidad de aplicar esta técnica, y advirtió sobre los graves perjuicios que están provocando en especies protegidas autóctonas como el cernícalo primilla y el murciélago nóctulo gigante. Tras analizar diferentes técnicas de control, concluyó que es necesario acudir a la «remoción de individuos por disparo», y puso el ejemplo de Zaragoza. «Se consigue una reducción y una erradicación en tiempos cortos, con alta efectividad y selectividad». Además, ayuda a que otras especies hasta entonces amenazadas por las cotorras se restablezcan, y causa menos estrés al animal que la captura en redes y trampas. «El problema es que es impopular y tiene la oposición de ciertos grupos animalistas», reconoció. El biólogo rechazó el mensaje «derrotista» de que las cotorras hayan llegado para quedarse y aseguró que es posible erradicarlas.

«Las cotorras no han llegado para quedarse, hay que erradicarlas porque son muy perjudiciales» Dailos Hernández-Brito

Antonio Román Muñoz, profesor del departamento de Biología Animal de la UMA y uno de los organizadores del Foro, es además experto en estas aves. Según expuso, la población se está duplicando cada tres años y medio y ya hay cultivos expuestos a la plaga en la Vega de Antequera y en el entorno del Aeropuerto. «En Málaga de momento solo se retiran nidos, pero en un plazo de entre seis y 14 días lo han reconstruido, y además un nido de seis parejas se convierte en otros seis nidos, lo que agrava el problema».

Como los otros dos ponentes, coincidió en señalar que la medida más efectiva es «retirar ejemplares». «Aquí es donde aparece el conflicto, porque hay gente que es favorable a las cotorras, pero hay que sacar el tema a la palestra y debatir con criterios científicos», abogó el biólogo.

 

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