La Junta se compromete a que Málaga tenga un nuevo hospital y abra en 2024

Marina Álvarez, Eduardo González, Ricardo Gómez Huelgas, Antonio Pérez Rielo, Marina Tirado y José Luis García de Arboleya. / Foto: Fernando González | Vídeo: Pedro J. Quero

Salud quiere licitar la redacción del proyecto antes de que acabe 2018 porque es algo de «máxima prioridad»

Ángel Escalera
ÁNGEL ESCALERAMálaga

El hospital del SAS que tanto necesita Málaga ya cuenta con el compromiso de construcción por parte de la Junta de Andalucía. Se prevé que el edificio esté acabado en 2024 si el proceso se desarrolla con normalidad y no surgen obstáculos. El hospital, con 800 camas para pacientes agudos, habitaciones individuales y muy bien dotado tecnológicamente, costará unos 230 millones de euros, a cargo de los presupuestos de la Junta, según dijo ayer la consejera de Salud, Marina Álvarez, que hizo esas declaraciones delante de los siete integrantes del grupo coordinador de los expertos que han propuesto dónde y cómo debe hacerse el centro hospitalario. La propuesta de los expertos, y aceptada por Salud, es levantar el hospital en unos terrenos situados detrás del Materno Infantil, donde está el centro de innovación social La Noria (en el lugar en que se encontraba la antigua Casa Cuna). La Diputación Provincial es la propietaria de esa parcela, por lo que la Junta tendrá que negociar con ella la cesión del suelo.

La consejera calificó el proyecto de «innovador y bueno» y aseguró que su ejecución es de «máxima prioridad y máxima celeridad». Álvarez recalcó que la propuesta presentada por los expertos le ha gustado mucho, ya que tiene en cuenta las tendencias demográficas futuras de Málaga y las necesidades de la población. A ese respecto, la máxima dirigente de la sanidad pública afirmó que el «diálogo y el consenso han sido la tónica de los grupos de trabajo».

La Diputación dice que no ha recibido aún la petición de la Junta

El proyecto de los expertos dice que el lugar más adecuado para construir el hospital público que Málaga precisa es una parcela situada detrás del Materno Infantil, pero para que las obras se ejecuten es imprescindible contar con el visto bueno de la Diputación Provincial, que es la propietaria de esos terrenos. Sin la cesión del suelo, la iniciativa no podría llevarse a cabo. Fuentes de la Diputación consultadas ayer por este periódico se mostraron cautas y prefirieron no pronunciarse al respecto hasta recibir el informe elaborado por los expertos.

«La Consejería de Salud no nos ha entregado el documento. Oficialmente, no hemos recibido ninguna propuesta por parte de la Junta de Andalucía. Cuando nos llegue el informe lo estudiaremos y podremos valorarlo», indicaron las fuentes. No obstante, aseguraron que la Diputación está abierta al diálogo.

La reunión con los miembros del grupo coordinador, que encabeza el exconsejero de Salud José Luis García de Arboleya, se celebró en el pabellón de gobierno del Hospital Regional Carlos Haya. Marina Álvarez indicó que el plan funcional global para la ordenación de la asistencia hospitalaria de Málaga, en el que vienen trabajando desde hace casi un año unos 300 profesionales, estará acabado antes del verano. Una vez finalizado, los técnicos de los servicios centrales del SAS lo evaluarán con el objetivo de que, antes de que termine 2018, se licite la redacción del proyecto de obras. Álvarez significó que confía en que a lo largo de 2019 se puedan licitar las obras, que tendrían un plazo de ejecución de cinco años, con lo que, si no hay ningún obstáculo, el centro hospitalario podría abrirse en seis años, a contar desde 2019.

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La consejera, que reiteró que habrá dinero suficiente por parte de la Junta de Andalucía para costear ese proyecto, agradeció la labor realizada por los profesionales de múltiples disciplinas, representantes de colegios profesionales, asociaciones de pacientes, colectivos vecinales, organizaciones sindicales, la Universidad de Málaga y el propio Ayuntamiento de la ciudad, a través del Consejo Social. En total, se constituyeron 18 grupos de diferentes especialidades y niveles asistenciales (hospitales y atención primaria, principalmente de base, tanto sanitarios como no sanitarios).

La consejera reseñó que el modelo de organización hospitalaria propuesto es un proyecto de vanguardia e innovador, orientado a la ciudadanía y que garantiza la accesibilidad y la equidad. Asimismo, la iniciativa destaca por primar la seguridad y la calidad para pacientes y profesionales, además de ser respetuosa con el entorno, eficiente y sostenible. El modelo propone el trabajo en red y coordinado entre hospitales y atención primaria, alineándose con las líneas estratégicas de la consejería. Igualmente, es un sistema que pone énfasis en la humanización de la asistencia: la intimidad, la confortabilidad y la personalización de la atención sanitaria. La innovación tecnológica es también clave en este modelo para favorecer la continuidad y la modernización de la asistencia, como también lo es que tenga en cuenta las necesidades de docencia (pregrado y postgrado), formación e investigación.

La consejera de Salud explicó que el actual Carlos Haya mantendrá el uso hospitalario y asumirá la asistencia de enfermos subagudos, de media y larga estancia, en muchos casos con patologías crónicas. Por su parte, el Hospital Civil se convertirá en un centro para la investigación y la docencia de pre y de postgrado.

¿Y mientras tanto, qué?

Como las necesidades sanitarias de Málaga crecen de modo imparable y hay que dar respuesta inmediata a los problemas de salud de la población, Marina Álvarez señaló que, mientras que el hospital se pone en marcha, Salud llevará a cabo actuaciones para mejorar la sanidad pública malagueña. Entre ellas citó la ampliación y mejora de las urgencias de Carlos Haya (el mes que viene se licitarán las obras que aún faltan por acometer), las cinco resonancias magnéticas adquiridas para otros tantos hospitales malagueños del SAS, la apertura de la unidad de ictus de Carlos Haya y las mejoras previstas en la atención primaria, entre otras medidas. «Se seguirá dando respuesta a la población con la calidad y la seguridad necesarias», comentó la consejera.

En ese sentido, añadió que se está trabajando en un plan de accesibilidad para mejorar los tiempos de respuesta en consultas externas, pruebas diagnósticas y cirugía. El objetivo es reducir las demoras que sufren los pacientes. «Haremos un gran esfuerzo para aumentar la actividad asistencial», apostilló Álvarez, que reconoció que algunas infraestructuras sanitarias se han quedado pequeñas, son antiguas y deben ser sustituidas por otras instalaciones más amplias, modernas y adaptadas a lo que precisan los profesionales en su trabajo. La consejera se comprometió a ir haciendo esas mejoras progresivamente mientras que se construye el hospital.

 

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