Ciudadanos vive su penúltimo desamor

Los naranjas replican a Sichar en redes sociales y le piden que deje de torpedear al partido ahora que ya se ha ido; uno dice haberle silenciado

Los ediles naranjas, en un momento de entendimiento. /P. R. Q.
Los ediles naranjas, en un momento de entendimiento. / P. R. Q.
Pilar R. Quirós
PILAR R. QUIRÓSMálaga

Estuvieron mucho tiempo retenidos. Esa es la verdad. Y más allá de comentarios velados sobre él en las redes sociales, casi ningún miembro de Ciudadanos le entraba al trapo al todavía edil naranja en el Ayuntamiento Gonzalo Sichar, pero ya exportavoz de la Diputación. Fueron prudentes porque el segundo de los naranjas en las listas a las pasadas municipales lleva mucho tiempo despachándose bien a gusto con frases como que el portavoz Juan Cassá le hacía 'mobbing', que en el grupo le hacían el vacío. En fin, aguantaban estoicos los envites hasta que ayer se rompió la baraja en las redes sociales, concretamente en Twitter, y saltaron como con un resorte que llevara mucho tiempo constriñéndose. Y ahí se vio el verdadero desamor que sufre Ciudadanos Málaga, cuya representación en el Ayuntamiento era de tres ediles, y un tercio se marcha.

Al final la nueva política es la que ha provocado las dos únicas bajas traumáticas en sus partidos, Juanjo Espinosa, que dejó Málaga Ahora;y Gonzalo Sichar, que ahora se va de Ciudadanos. Se ve que eso de no haberse entrenado en las disciplinas de partido, y haber mamado ser cachorros en las juventudes y nuevas generaciones los hace más volubles, más disidentes.

Pues bien, Sichar volvía ayer a la carga con Cassá, del que decía que «pasó vergüenza ajena cuando dijo en dos plenos a las concejalas de Málaga Ahora, 'Vosotras defenderéis la clase baja; nosotros la media'. Es que ni Franco diría eso, todo lo más, 'quiero que la clase baja pase a ser clase media». La carga de profundidad de un asiduo del grupo municipal naranja llegaba con la siguiente frase: «Vergüenza la que pasé yo el primer día que te conocí:no me podía creer que, sin conocerme de nada, despellejaras a tu antiguo compañero de UPyD, Marcos Paz». Así, con la firma del aludido para que se enterase. Si vamos a jugar sucio, juguemos todos.

Esa fue la primera en la frente. Las siguientes eran de un vocal de Ciudadanos en el distrito Centro que le preguntaba a Sichar si le parecía bien la tenencia de armas, «tienes que hacer buena memoria para retener y hacer tuyos los idearios de tantos partidos» haciendo clara alusión al runrún que se oye por la ciudad de que podría pasarse a Vox, formación de la que él mismo dijo a Antonio Montilla (ver aquí SUR, 7/3/19): «De los famosos 100 puntos del programa de Vox estoy de acuerdo con 79, con 21 estoy en desacuerdo, en algunos con matices, y alguno por lo que no pasaría». Bueno, estar lejos de Vox no parece que esté. Otro le pedía que dejara de bombardear al partido naranja, un segundo le hizo tres memes al estilo Vox y un tercero explicaba que ya le había silenciado. Ytodavía le queda a Sichar despedirse del Ayuntamiento...por eso lo de penúltimo desamor. ¡Qué bolero!

Limasa de nuevo. Teresa Porras sí sabe pero no contesta

Teresa Porras.
Teresa Porras. / Migue Fernández

Todavía ayer había cierto revuelo en los pasillos de la segunda planta porque la edil de Fiestas, Teresa Porras, decidió no contestar a la concejal de IU-Málaga para la Gente, Remedios Ramos, que le preguntaba por el futuro de Limasa y por qué se había frenado la municipalización. Era una comparecencia al final de la comisión de Medio Ambiente, y la presidenta y concejala limasera cortó por la calle de en medio y remitió a Ramos a sus comparecencias del pasado mes de febrero en la comisión y también en el pleno sobre este particular. A Ramos se le iban y le venían los colores porque decía haber perdido la oportunidad para tratar otro asunto, y subrayaba que Porras estaba en la obligación de contestar porque era una comparecencia. En fin, Porras en estas pasadas ocasiones dijo que ya no daba tiempo a municipalizar Limasa. Lo recordamos por aquello  de que no se queden ustedes con esta tremenda duda existencial.