El Ayuntamiento de Málaga ejecuta con cuentagotas la mejora de las alcantarillas ante las lluvias

La lluvia afectó la pasada semana a los barrios más antiguos de la capital./Migue Fernández
La lluvia afectó la pasada semana a los barrios más antiguos de la capital. / Migue Fernández

Emasa considera prioritaria una inversión de 14 millones de euros para separar las redes de pluviales y fecales, aunque su endeudamiento le impide acometerlas

Francisco Jiménez
FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

Emasa es la empresa más rentable de toda la estructura del Ayuntamiento de Málaga. De hecho, el año pasado cerró sus cuentas con unas ganancias de 4,1 millones de euros. Sin embargo, la empresa municipal de aguas también es el organismo con mayor nivel de endeudamiento debido a los dos préstamos que tuvo que solicitar (2006 y 2010) por un montante total de 136 millones de euros para hacer frente al canon que le exigía el Consistorio por utilizar las canalizaciones de la ciudad. La operación financiera llenó las arcas municipales, pero a cambio de hipotecar durante las dos próximas décadas la capacidad inversora de Emasa, que con los 5,9 millones de euros que destinará este año para amortizar parte de esos créditos cerrará 2018 debiendo a los bancos 102,7 millones de euros.

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Esta situación financiera hace totalmente inviable la concertación de nuevos préstamos para acometer grandes inversiones para mejorar el abastecimiento y el saneamiento en la ciudad, a no ser que esas obras se repercutan al ciudadano a través de un canon en el recibo del agua como el que propuso el equipo de gobierno hace un año para financiar proyectos por 130 millones de euros pero que fue tumbado por toda la oposición.

En cifras

102
millones de euros es el montante de la deuda que Emasa mantendrá con los bancos al cierre de 2018 correspondientes a dos préstamos que tuvo que solicitar en 2006 y 2010 (91 y 45 millones, respectivamente) para abonar al Ayuntamiento el canon que le impuso por usar las canalizaciones de abastecimiento y saneamiento.
2,2
millones de euros procedentes del plan de inversiones financieramente sostenibles está destinando Emasa este año a la separación de redes y creación de colectores para reducir el riesgo de inundaciones. Cara al programa extraordinario que está ultimando el Ayuntamiento para ejecutarlo en 2019, la empresa ha solicitado una partida de 4,1 millones.

Con estas limitaciones económicas, en Emasa reconocen su incapacidad para acometer de una tacada las principales actuaciones previstas para avanzar en la separación de las canalizaciones de aguas pluviales y fecales que hacen falta en la ciudad para evitar inundaciones en aquellas zonas donde ambas redes comparten tuberías. A día de hoy, la mitad de las alcantarillas de Málaga tienen un sistema unitario, por lo que en momentos de fuertes precipitaciones como las sufridas la semana pasada es incapaz de evacuar todo el caudal que les llega provocando balsas de agua y vertidos de residuos desde las propias alcantarillas que 'revientan' o en los aliviaderos con salida a los arroyos o al mar.

Estas carencias están claramente detectadas por Emasa, y se concentran en su mayoría en los barrios más antiguos de Carretera de Cádiz, Cruz del Humilladero, el Centro, Ciudad Jardín o El Palo (desde los años 80 todas las nuevas urbanizaciones deben contar con redes separadas), pero su arreglo se viene ejecutando con cuentagotas con los recursos propios de la propia entidad y, sobre todo, con las aportaciones que pueda recibir del Ayuntamiento cada año a través de las inversiones financieramente sostenibles, que son el dinero procedente del superávit del ejercicio anterior que los municipios con sus cuentas saneadas pueden destinar a obras.

Nuevas redes separadas

Aunque completar un sistema de redes independientes que trasladen las aguas de lluvia directamente a arroyos, ríos o al mar en lugar de hacerlo a las alcantarillas de residuales requeriría una inversión cercana a los 30 millones, en Emasa consideran prioritarias actuaciones en todos los distritos por un montante de 14 millones, según consta en el citado plan de inversiones elaborado a mediados del año 2017.

La empresa municipal tuvo que endeudarse para pagar al Consistorio por el uso de las canalizaciones

Unas cifras que contrastan con los 1,3 millones que Emasa tiene reservados para inversiones propias este año (incluyendo abastecimiento y saneamiento), y también con los 2,2 que se están empleando a separación de redes a través de las inversiones financieramente sostenibles de 2017.

Respecto al nuevo programa extraordinario de actuaciones que está ultimando el Ayuntamiento, la empresa de aguas ha solicitado 4,1 millones en esta materia, de los que la mayor parte servirían para terminar el nuevo cajón de pluviales que evacuará el agua de todo el tramo comprendido entre Dos Hermanas y la calle Pacífico hasta desembocar en la playa de la Misericordia (1,5 millones), así como un proyecto impulsado con la Gerencia Municipal de Urbanismo para separar las redes en Cerrado de Calderón (1,1 millones).

«Hay muchas más obras pendientes, pero hay que ir priorizando porque tenemos que ir ejecutándolas en función de nuestras posibilidades. Si tenemos la opción de hacerlas a través de las inversiones financieramente sostenibles, mejor para la empresa», admite el concejal de Sostenibilidad Medioambiental y responsable de Emasa, José del Río, quien además de resaltar «el gran esfuerzo económico» de la compañía municipal también aprovecha para exigir a la Junta de Andalucía que destine a este plan de medidas para evitar inundaciones parte de los 46 millones que la ciudad lleva aportados desde mayo de 2011 a través del canon autonómico de depuración. «Si la Junta hiciera sus deberes y colaborara se podría hacer mucho más», remarca.