Toda Málaga en una tabla

Marta Cárdenas, Ana Camacho y Raquel Camacho, estudiantes del grado superior de Proyectos de Edificación. /
Marta Cárdenas, Ana Camacho y Raquel Camacho, estudiantes del grado superior de Proyectos de Edificación.

Alumnas del IES Jesús Marín utilizan la conocida clasificación de elementos químicos de Mendeleiev para representar los 103 municipios de la provincia

FRANCISCO GUTIÉRREZ

La H no es de Hidrógeno, sino de Humilladero; la Ne no es el Neón, sino Nerja; Na no es Sodio, sino Periana y Mg es Málaga y no Magnesio. Los símbolos químicos, ordenados en la famosa tabla periódica de Mendeleiev que los estudiantes tienen que aprender de memoria, se ha transformado en una original representación de toda la provincia de Málaga gracias al trabajo de Marta Cárdenas, Raquel Camacho y Ana Camacho, estudiantes de primer curso del grado superior de Proyectos de Edificación, en el IES Politécnico Jesús Marín.

El Jesús Marín celebra este año su 90º. aniversario. Pero el departamento de Edificación cumple también medio siglo de docencia. Surgió así la idea de realizar distintas actividades con motivo de esta efeméride, entre las que se encuadra esta de la tabla periódica. Además, los alumnos han formado el número 50 y tomaron una gran foto cenital que cuelga de la pared del aula de prácticas.

Hubo otras muchas propuestas de actividades. Esta empezó casi como un juego y al final ha dado para construir toda una tabla. Las tres estudiantes aceptaron el reto que les planteó el profesor de Representación de Construcción Juan Antonio Juango Ansó. ¿Serían capaces de llevar a una tabla periódica el centenar de municipios de la provincia? El reto planteaba grandes dificultades, la principal encontrar la correspondencia entre el símbolo químico y el nombre del municipio.

«El primer paso fue tomar una tabla periódica de los elementos, vaciarla de todos los datos de carácter químico, manteniendo tan solo el número del elemento y el símbolo de cada uno de ellos como hilo conductor, para conservar el orden de la tabla original», explica el profesor Juan Antonio Juango. Asegura que, por lo que han podido investigar, «es la primera ocasión que se hace una tabla periódica con los municipios de una provincia». Y es que Málaga reúnen las características apropiadas que hacen posible esta representación gráfica: son 103 municipios a encajar en una tabla en la que se representan los 118 elementos químicos. Quedan por tanto 15 elementos sin un municipio asociados, lo que deja hueco a futuras ampliaciones si se producen nuevas segregaciones, como ha ocurrido recientemente con Villanueva de la Concepción (Ce), Montecorto (Mt) y Serrato (Sr).

El trabajo realizado por las alumnas ha sido tan minucioso, que en el 80 por ciento de los casos el símbolo químico tiene la misma combinación de letras que el nombre del pueblo. En otros casos han tenido que recurrir a la imaginación y originalidad para nombrar a Mijas con la W del Wolframio (es una M al revés) o incluso a la aproximación fonética, como es el caso de la K del Potasio para nombrar al municipio de Carratraca.

Pero la tabla periódica de los pueblos de Málaga es algo más que un listado o clasificación según los nombres. El trabajo de Marta, Raquel y Ana ha consistido también en la representación gráfica de cada uno de sus términos municipales. Además, los municipios están clasificados en colores, según las distintas comarcas de la provincia.

Ana Camacho explica que comenzaron a trabajar en este proyecto a finales de septiembre, recién iniciado el curso. Estudió Bachillerato en el María Zambrano de Torre del Mar y para el futuro quisiera centrarse en la tecnología 3D, que también estudian en este grado. «Delinear el contorno de los municipios ha sido de lo más complicado, nos ha llevado más de dos meses de trabajo», afirma.

Raquel Camacho es de Salamanca y eligió Málaga para estudiar este grado, «por cambiar de aires», dice la joven. Han tomado como base la cartografía de la Junta de Andalucía y explica que mantener la escala en cada uno de los municipios ha sido una de las cuestiones más complicadas. Marta Cárdenas, por su parte, se refiere a la dificultad que supuso asignar un símbolo químico a cada municipio. «A veces teníamos ya un pueblo, y luego aparecía otro que no nos encajaba, y teníamos que ir cambiando y modificando los nombres», señala. A Marta le gustaría estudiar diseño y decoración cuanto termine este grado.

Escudos y banderas

El trabajo que han realizado estas jóvenes tiene otras vertientes, puesto que han manejado muchos datos que les sirven, por ejemplo, para ordenar los municipios en función de la población o de su altitud.

Su trabajo ha sido muy bien recibido en el centro, sobre todo entre los compañeros. «Lo primero que hacen al verlo es buscar su pueblo», comenta Ana, que explica que también tienen ya escudos y banderas de casi todos los pueblos de Málaga, por lo que el equipo podría dar más juego en el futuro.

El departamento de Edificación, cuenta su director, Francisco Javier Ayala, realiza otras muchas actividades. Así, cuenta con impresoras 3D, con las que han construido una maqueta completa del instituto. Lo más reciente es la experimentación con técnicas de fotomontaje para realizar modelos en 3D. Además, es el primer instituto de Andalucía en formar a sus alumnos en la creación y presentación de proyectos arquitectónicos 3-D mediante maquetas virtuales con técnicas de realidad aumentada.