El vuelo de dos drones paraliza Gatwick

Miles de pasajeros se agolpan en las terminales del aeropuerto de Gatwick a la espera de que la situación se resuelva./Afp
Miles de pasajeros se agolpan en las terminales del aeropuerto de Gatwick a la espera de que la situación se resuelva. / Afp

El segundo aeropuerto de Londres sufre desde el miércoles un sabotaje que obliga a desplegar el Ejército

IÑIGO GURRUCHAGACorresponsal en Londres

Miles de pasajeros permanecían atrapados ayer en el aeropuerto de Gatwick, en el sur de Londres, o en otras ciudades inglesas, como consecuencia del riesgo de que el despegue o el aterrizaje de sus aviones se viera afectado por drones que aparecen en la zona de seguridad de la pista desde la noche del miércoles. El incidente es, según apuntaron las autoridades, un plan para trastornar el funcionamiento del aeropuerto.

Justin Burtenshaw, comandante de la Policía del Aeropuerto de Gatwick, explicó que los drones son de tamaño grande y quienes los operan logran retirarlos cuando los responsables de seguridad están cerca de localizar desde dónde son dirigidos. Según la BBC, en la noche de miércoles fueron detectados dos drones, en la madrugada de ayer otros dos y uno al mediodía. Burtenshaw afirmó que la forma de terminar con el incidente era localizar al operador.

Es un juego de escondite que ha causado un gran trastorno en un aeropuerto que en diciembre de 2017 acogió a 3,2 millones de pasajeros, con más de la mitad con origen o destino europeos. Este jueves debían pasar por Gatwick 110.000 pasajeros y el continuo aplazamiento de los 760 vuelos hace pensar que el atasco durará días cuando se reanude la actividad normal. El viernes es el día con más tráfico en el fin de año.

Especialistas de la Policía en tiro de precisión estaban presentes en el aeropuerto pero se habría descartado derribar los aparatos mediante disparos por motivos de seguridad. Unidades del Ejército se desplegaron para utilizar sus 'capacidades especiales' para resolver la situación, según el Ministerio de Defensa. Se contaban veinte unidades de Policía en torno a las pistas.

Reino Unido exigirá que el comprador de un dron lo registre a partir del año que viene, pero las reglas actuales ya prohíben operarlos a menos de un kilómetro del perímetro de un aeropuerto. La asociación británica de controladores de tráfico aéreo recordó sus alertas sobre el uso irresponsable de drones y dijo creer necesarias medidas más restrictivas, como el 'geovallado' de zonas de seguridad con software que neutralice objetos que las invaden.

El aeropuerto de Gatwick, el octavo más grande de Europa, está viviendo escenas de caos después de que se hayan cancelado más de 240 vuelos este jueves. / Agencias

Cambio en la seguridad

La novedad de la tecnología de drones y de estos efectos imprevistos ha hecho que las compañías de seguros de viaje hayan informado a los pasajeros de que sus pólizas no cubren este tipo de cancelaciones de vuelos o los gastos adicionales. Líneas aéreas como EasyJet informaron a sus pasajeros de que pagarán el coste de transferencias a otros aeropuertos o de pernoctas necesarias a la espera del despegue.

Directivos del sector de aviación expresaron a los medios británicos su convicción de que las características de este incidente -una acción perpetrada con el ánimo de trastornar el funcionamiento de Gatwick- cambiará la seguridad de los aeropuertos, porque representa un cambio significativo con respecto a los problemas aislados, aunque crecientes, que se habían conocido hasta ahora.

Cartel que avisa de la prohibición de sobrevolar la zona del aeropuerto de Gatwick con drones.
Cartel que avisa de la prohibición de sobrevolar la zona del aeropuerto de Gatwick con drones. / Afp

Antton Peña, creador de una aplicación de seguros para operadores de drones con sede en Londres afirmó que, «aunque el dron se lleva la atención, el problema no está en la tecnología sino en la intención». «Pero es verdad que el nivel de desarrollo actual de la tecnología y de la regulación de drones hace difícil identificar a quien esté detrás de esto», añadió.

Sobre las medidas adicionales de seguridad, Peña señaló que «el geovallado es un conjunto de barreras virtuales que se programan en el dron para comunicarle que no debe penetrar en ciertas zonas. Pero hoy en día se pueden reprogramar y desactivar. Es como poner un límite de velocidad en un coche con un mecanismo para desactivarlo». Cree que serán necesarios los inhibidores de drones, con una tecnología que ya se usa con los teléfonos móviles, y el registro, para identificar al piloto o al dueño.