Puerto Rico duda de Pierluisi y alarga su crisis política

El abogado Pedro Pierluisi (c), nominado como secretario de Estado de Puerto Rico. /Efe
El abogado Pedro Pierluisi (c), nominado como secretario de Estado de Puerto Rico. / Efe

Ricardo Rosselló deja el cargo de gobernador sin que las cámaras del Parlamento logren dar el visto bueno al abogado de 60 años al que eligió como interino

MERCEDES GALLEGOCorresponsal en Nueva York (EE UU)

La revolución en las calles era sólo el primer paso. El pueblo logró que ayer, a las 5 de la tarde hora local, el gobernador Ricardo Rosselló dejase el cargo, pero los políticos no lograron ponerse de acuerdo en un sustituto, lo que sumió en la incertidumbre a la isla caribeña asociada a EE UU desde que España perdió esta colonia en 1898.

Sobre el papel, el designado por Rosselló para sucederle como gobernador interino parecía perfecto. «No encontrarán un servidor público más comprometido, juicioso o trabajador que yo», dijo este viernes a la Cámara Baja Pedro Pierluisi, un abogado de 60 años bien conectado con los círculos de Washington. El presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, no opinó lo mismo. «Creo que tiene graves conflictos (de intereses), a mí no me inspira confianza para gobernar Puerto Rico un abogado del enemigo de Puerto Rico».

El enemigo es la Junta Federal de Control Fiscal, formada en 2016 con siete miembros nombrados directamente por el presidente de EE UU para supervisar el cumplimiento de las medidas de austeridad impuestas a la isla como condición para refinanciar su enorme deuda. Hasta hace tres días Perluisi trabajaba en Washington para el bufete de abogados O'Neill & Borges que les asesora, y aunque insiste en que «cuando termina la relación, termina» la lealtad, sus opositores no le creen.

En una acalorada y confusa sesión en la que se iba votar su confirmación, el jueves el Senado decidió postergar la votación para que este lunes pueda empezar a contestar las preguntas de los legisladores. Algunos recuerdan con desconfianza que hace diez años, cuando representó a Puerto Rico en la Cámara de Representantes de EE UU, The New York Times le acusó de impulsar legislación que beneficiaba a los clientes de su esposa en Wall Street. Este viernes el presidente de la Cámara Baja, Carlos 'Johny Méndez' aseguró que había cabildeado en su oficina para que calificase como «proyecto crítico» las propuestas de sus clientes. Aun así esa cámara aprobó este viernes su nombramiento por un ajustado 26-21, pero no podrá alzarse en el cargo hasta que lo confirme el Senado

En ausencia de su confirmación la Constitución señala como la siguiente en línea de sucesión a la secretaria de Justicia Wanda Vázquez, que ayer insistía por Twitter en no querer el cargo, aunque estuviera dispuesta a asumirlo. Tampoco el pueblo parece quererla a ella. Las redes sociales ya habían reinventado la etiqueta de «RickRenuncia con la que echaron a Rosselló como #WandaRenuncia y prometían echarla de la misma manera.

La crisis de gobierno de Rosselló empezó tras la detención por parte del FBI de dos de sus colaboradores acusados de malversar el dinero de contratos para la reconstrucción de la isla por valor de 17.000 millones de dólares, pero se disparó cuando el Centro de Periodismo Investigativo hizo públicas las conversaciones del gobernador y sus amigos en un chat privado de Telegram. Su lenguaje sexista, misógino y despectivo hizo descargar en las calles la furia y la frustración acumulada tras la tragedia del huracán María hace dos años.

Vázquez podría naufragar en el mismo caldo, al haber enfurecido al pueblo por no haber investigado el abandono de toneladas de víveres abandonados que nunca fueron distribuidos a la población, entre otros males que decidió ignorar. Su gobierno, en el mejor de los casos, comenzaría en un estado de fragilidad que deja el futuro de la isla tan el aire como lo dejó María.