El magnate Epstein, encarcelado por abusos sexuales a menores, se suicida en su celda

Jeffrey Epstein, en una fotografía facilitada por el Departamento de Justicia estadounidense./EFE
Jeffrey Epstein, en una fotografía facilitada por el Departamento de Justicia estadounidense. / EFE

El multimillonario estadounidense había creado una red de explotación de niñas que compartía con hombres de negocios y políticos

CAROLINE CONEJERONueva York (EE UU)

El multimillonario Jeffrey Epstein, encarcelado a la espera de juicio tras ser acusado de abusos sexuales a menores, se quitó la vida este sábado en su celda del centro de detención de Manhattan. El cadáver del financiero de 66 años fue hallado por los funcionarios a las 6.30 de la mañana -poco después de la medianoche en España-. Desde hace tres semanas se le había aplicado un protocolo antisuicidios, ya que el pasado 23 de julio, al día siguiente de habérsele denegado la fianza y la petición de arresto domiciliario, había sido encontrado inconsciente y con marcas en el cuello. Sin embargo, la vigilancia había sido levantada en las últimas horas.

Epstein había sido arrestado por un presunto delito de tráfico sexual de docenas de menores por medio de una red que compartía con otros poderosos miembros de las élites internacionales, entre ellos hombres del mundo de los negocios, políticos y presidentes y líderes extranjeros. Precisamente el viernes los tribunales hicieron públicos miles de documentos con explosivos testimonios de una de las víctimas.

El caso fue desvelado cuando la presunta víctima de abuso sexual Virginia Roberts Giuffre denunció a Guislaine Maxell, millonaria heredera británica y vieja amiga de Epstein, que ejercía de madame para reclutar a chicas menores. La investigación revela que Maxell reclutaba a jóvenes pobres y vulnerables a quienes entrenaba para convertirlas en esclavas sexuales de Epstein. Las menores también eran llevadas a fiestas de carácter sexual para ser entregadas a hombres poderosos.

Víctimas de las élites

En su testimonio, Virginia Roberts Giuffre, de 14 años en ese momento, señaló que fue entregada al exgobernador de Nuevo México Bill Richardson, al príncipe Andrés de Inglaterra, y el influyente exsenador de Maine George Mitchell. Richardson y Mitchell han negado conocerla y los abogados de Maxell han refutado los cargos a los que califican de «patentemente increíbles».

Epstein fue arrestado en julio en Nueva York con cargos federales por trafico sexual de menores en su mansión de Manhattan y en su casa en Palm Beach en Florida, cargos por los que podría ser condenado a hasta 45 años de prisión, aunque algunos de los casos datan de principios de 2000.

Las presuntas víctimas de Epstein reaccionaron a la noticia de su muerte con criticas al millonario por «una vez más, tomar la vía fácil» para evitar enfrentarse a la responsabilidad por sus actos. Otras hicieron un llamamiento a las autoridades para perseguir y llevar a juicio a los cómplices del millonario.

Las autoridades han señalado que el proceso judicial no termina aquí y que tanto el FBI como el Fiscal Federal de Manhattan continuarán investigando y evaluando las pruebas del caso contra Epstein. Además, se espera que aumente el número de casos civiles a medida que se unan los casos de otras víctimas que en el pasado evitaron los tribunales por temor a las represalias por parte del millonario. Los casos civiles buscarán compensaciones por daños en demandas contra los bienes de Epstein.

Por su parte, Guislaine Maxwell, la asociada de Epstein, también parece que deberá responder ante los tribunales. Hija y heredera del millonario británico judío Robert Maxwell, propietario de un conglomerado mediático, se trasladó a Estados Unidos en 1991 después de que su padre fuera encontrado sin vida cerca de su yate en las costas de las islas Canarias. Guislaine Maxwell tuvo que afrontar múltiples deudas por demandas, incluida la del Gobierno británico, por apropiación fraudulenta de bienes.

La conflictiva participación del secretario de Trabajo

La opinión pública estadounidense también aboga por el derecho de los ciudadanos a conocer los pormenores de la exoneración de la que Jeffrey Epstein se benefició en 2007. Aquel pasaje judicial volvió a salir a la luz recientemente en un escandalo que provocó la dimisión del secretario de Trabajo de Trump, Alexander Acosta.

Por aquellas fechas Acosta era fiscal federal en Miami y llegó a un acuerdo secreto con el poderoso equipo de abogados de Epstein para evitar cargos federales de trafico de menores a cambio de confesarse culpable de un delito menor de conducta sexual inapropiada por la prostitución de una menor de 14 años. Epstein, que se salvó de un juicio federal, fue registrado como convicto sexual y sentenciado a dieciocho meses de cárcel de los que sólo cumplió trece.

El periódico 'Miami Herald' condujo durante años una extensa investigación con docenas de víctimas y testigos judiciales, información que ayudó a construir un nuevo caso federal desde Nueva York que culmino con la detención de Epstein en julio.