Kim Jong-un arremete contra EE UU durante la cumbre con Putin

Brindis entre Kim Jong-un y Vladímir Putin./AFP
Brindis entre Kim Jong-un y Vladímir Putin. / AFP

El líder norcoreano advierte al presidente ruso que la situación en en la región «ahora está estancada y ha llegado a un punto crítico en el que puede volver a su estado original»

RAFAEL M. MAÑUECOMoscú

Lo que no quiso contar el jueves a la prensa congregada en Vladivostok lo ha podido escuchar a la Agencia Telegráfica Central de Corea (KCNA según sus siglas en inglés). El máximo dirigente norcoreano, Kim Jong-un abandonó este viernes Vladivostok en tono amargo y de forma errática, pese a que su anfitrión, Vladímir Putin, le agasajó, hizo todo lo posible por complacerle y le ha prometido su apoyo en su pulso con Estados Unidos.

Su anacrónico tren blindado se puso en marcha a las 15:30 hora local de regreso a Pyongyang tras algún que otro vaivén con su programa de visitas. Tenía previsto haber estado en Vladivostok todo el viernes, pero tal vez la falta de suficientes atractivos de la ciudad o la indiferencia de sus ciudadanos hacia el extravagante líder del país vecino debió ser la causa del cambio de planes.

Hasta decidió cancelar una ofrenda floral en el monumento a las Glorias Navales de Rusia, que aloja una llama eterna al soldado desconocido. Después, Kim cambio de idea y acudió finalmente a depositar las flores temiendo probablemente que la omisión de esa parte del programa pudiera haber sido percibida por Putin como un desplante.

El presidente ruso dejó claro el jueves que apoya la idea del régimen norcoreano de una desnuclearización «gradual» con levantamiento de sanciones paulatino y siempre y cuando Pyongyang reciba «garantías de seguridad».

Pero, mientras Kim departía el jueves con su homólogo ruso, la KCNA tomaba nota. Las informaciones extractadas aparecieron publicadas este viernes y en ellas se pone de manifiesto que la cumbre de Hanói de febrero con el presidente estadounidense, Donald Trump, fue verdaderamente un fracaso. «Estados Unidos adoptó una actitud de mala fe« en Vietnam, le soltó el dirigente norcoreano al ruso, según KCNA. Y ahora, prosiguió, »la situación en la península coreana y en la región está estancada. Ha llegado a un punto crítico en el que puede volver a su estado original«, dando a entender que podría reanudar los ensayos nucleares y las pruebas de misiles, interrumpidas en noviembre de 2017.

Kim aseguró en sus conversaciones con Putin que «la paz y la seguridad en la península coreana dependen totalmente de la actitud que adopte EE UU en adelante«. Advirtió además que su país »se prepara para cualquier escenario posible«.

Trump exigió en Vietnam un «gran acuerdo» con desarme total, no sólo nuclear, sino también químico, biológico y balístico. Sólo en tal caso en Washington habría disposición a levantar las sanciones. Pero para hacer todo eso, según Putin, hacen falta garantías de seguridad, algo que sin confianza mutua jamás serán posible, ya que cada parte las interpretará a su manera. Durante la cumbre de Vladivostok, asegura la agencia norcoreana, Kim invitó a Putin a visitar su país y éste «aceptó el ofrecimiento de buen grado».

Trump agradece a Putin su mediación ante Corea del Norte

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha aplaudido el apoyo de su homólogo de Rusia, Vladímir Putin, a las negociaciones con Corea del Norte para avanzar en la desnuclearización, donde se estarían logrando «muchos progresos», según el mandatario norteamericano.

«Creo que lo estamos haciendo muy bien con Corea del Norte. Se están logrando muchos progresos», ha afirmado Trump en la Casa Blanca, en unas declaraciones ante la prensa en las que también ha «apreciado» la postura de Putin, que «también quiere ver» avances. «Creo que hay mucho interés en lograr un acuerdo», ha añadido.

El presidente de Estados Unidos también ha afirmado que «China está ayudando», entre otras razones porque «no necesitan que haya armas nucleares cerca» y porque hay negociaciones comerciales en marcha.

Trump y Kim Jong-un celebraron en febrero su segunda cumbre, pero no lograron cerrar ningún acuerdo. El inquilino de la Casa Blanca, sin embargo, considera que tiene «una gran relación» con el dirigente norcoreano.

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