Las dos Coreas acuerdan buscar la «completa desnuclearización» de la península

Histórico apretón de manos entre los líderes de las dos Coreas. / Afp

Kim Jong-un se convierte en el primer líder norcoreano en pisar suelo del Sur desde que en 1953 acabara la guerra entre ambos países

COLPISA / AGENCIASGoyang (Corea del Sur)

Los líderes de las dos Coreas, Kim Jong-un y Moon Jae-in, acordaron este viernes lograr «la completa desnuclearización» de la península coreana durante su histórica cumbre celebrada en la frontera entre los dos países.

«Sur y Norte han confirmado su meta común de lograr una península libre de armas nucleares a través de la completa desnuclearización», reza la declaración conjunta firmada por ambos líderes al término de sus conversaciones. Seúl reconoce además en el texto el peso que tienen en este sentido los gestos adoptados por el régimen de Pyongyang, que recientemente anunció que congela sus pruebas nucleares y de misiles y que cierra su centro de pruebas atómicas.

«Las dos partes acuerdan cumplir con sus roles y responsabilidades, ya que ambos países reconocen que las medidas adoptadas por Corea del Norte de cara a la desnuclearización de la península tienen una importancia significativa y son una medida capital», reza el documento.

Tras la firma del texto, el líder norcoreano, Kim Jong-un, dijo que se esforzará «por lograr la paz en la península y por cumplir lo escrito en la declaración», aunque que no mencionó específicamente en ningún momento el término «desnuclearización» o el programa de armas atómicas norcoreano.

Sur y Norte han acordado hoy además «esforzarse para lograr el apoyo y la cooperación de la comunidad internacional para la desnuclearización de la península» y continuar cimentando la «confianza mutua» a través de reuniones e intercambios telefónicos regulares, tal y como recordó a su vez Moon.

En ese sentido, el presidente surcoreano acordó también visitar Pyongyang el próximo otoño para mantener el actual acercamiento entre ambos países, que se comprometieron hoy a cooperar para abrir conversaciones con EE UU para así firmar un tratado de paz definitivo que sustituya al alto el fuego que puso fin a la guerra de Corea.

Los líderes de las dos Coreas celebran hoy una histórica cumbre en la frontera, que comenzó con un afectuoso apretón de manos y con un compromiso de «sinceridad» para alcanzar la paz «como un regalo para el mundo».

Un encuentro histórico

El líder norcoreano, Kim Jong-un, cruzó a las 9.30 hora local (0.30 GMT) la línea de demarcación militar que separa Corea del Norte y Corea del Sur, para participar en el primera cumbre en 11 años entre los dos países técnicamente en guerra.

Kim se convirtió así en el primer líder norcoreano en pisar suelo del Sur desde que en 1953 acabó la guerra entre las dos Coreas, un conflicto cerrado por un alto el fuego pero no por un tratado de paz.

En un primer encuentro lleno de simbolismo, el presidente surcoreano, Moon Jae -in, recibió a Kim con un apretón de manos a través de la línea fronteriza y ambos intercambiaron unas breves palabras para después cruzar juntos de nuevo la divisoria hacia el Norte, cosa que hicieron sonrientes.

A continuación ambos líderes pasearon escoltados por una guardia de honor tradicional coreana y asistieron a una ceremonia antes de dirigirse al interior de la Peace House, donde se celebró durante hora y media la primera sesión de la cumbre.

Al inicio de la reunión en la que Moon y Kim se sientan con dos acompañantes cada uno, el mariscal norcoreano dijo que quiere «iniciar un nuevo capítulo» en las relaciones con el Sur, y afirmó que «no volverá a suceder» que se incumplan acuerdos alcanzados anteriormente entre los dos países.

El dictador norcoreano destacó además su voluntad de lograr «la paz y la prosperidad» en la península a través de una mejora de las relaciones intercoreanas, y para ello apostó por «no tener que volver a la situación anterior» de confrontación.

Kim subrayó repetidamente su voluntad de dialogar «con sinceridad y candidez» para lograr «buenas conversaciones y resultados», y prometió que «la no implementación de lo acordado no volverá a suceder», en una aparente alusión a acuerdos alcanzados entre ambos países, como el de 1992 sobre desnuclearización de la península.

El líder norcoreano bromeó incluso sobre el menú que compondrá el banquete que las delegaciones compartirán y con una hipotética visita de Moon a Pyongyang. Por su parte, el jefe del Ejecutivo surcoreano dijo que ambos tienen «una responsabilidad muy grande» y destacó la «gran expectación por parte de todo el mundo». «Quiero agradecer de nuevo, estimado secretario general del Partido de los Trabajadores (en referencia a Kim), el que haya aceptado reunirse conmigo. ¿Porque no acordamos una paz que suponga un regalo para el mundo?».

Moon y Kim Jong-un se sentaron frente a frente en la mesa ovalada de dialogo junto a dos acompañantes cada uno que han sido figuras clave en el acercamiento intercoreano, en una reunió que comenzó a las 10.15 hora local (01.15 GMT) y que consta de dos rondas de conversaciones, de una hora y media cada una.

Por parte norcoreana, a la izquierda de Kim se ha colocado su hermana, Kim Yo-jong, encargada de propaganda y consejera indispensable para el mariscal por lo visto en los últimos meses.

Ella se convirtió en febrero en el primer miembro de la dinastía Kim en pisar suelo surcoreano cuando viajó para estar en los JJOO de Invierno y poner en marcha las frenéticas rondas de actividad diplomática que han deparado la convocatoria de esta cumbre y de la que Kim tiene previsto mantener con Donald Trump en mayo o junio.

Trump, escéptico

Precisamente, el presidente norteamericano ha alabado el encuentro aunque ha señalado que «el tiempo dirá» si dará buenos resultados, y ha elogiado la «gran ayuda» prestada por China. «Tras un año de lanzamientos de misiles y pruebas nucleares, está teniendo lugar un histórico encuentro entre Corea del Norte y del Sur», tuiteó Trump. «Están ocurriendo cosas buenas, pero solo el tiempo dirá».

En otro tuit, Trump escribió: «¡FIN DE LA GUERRA DE COREA! ¡Estados Unidos, y todo su GRAN pueblo, deberían estar muy orgullosos de lo que está ocurriendo hoy en Corea!». «Por favor no olvidemos la gran ayuda que mi buen amigo, el presidente Xi de China, ha brindado a Estados Unidos, particularmente en la frontera con Corea del Norte. Sin él, el proceso habría sido mucho más largo y duro!», señaló en un tercer mensaje.

 

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