La lengua 'ultra' de Bolsonaro en sus frases más lapidarias

Bolsonaro, durante un mitín con el sombrero típico del norte de Brasil./Reuters
Bolsonaro, durante un mitín con el sombrero típico del norte de Brasil. / Reuters

«Estoy a favor de la tortura» o «si veo a dos hombres besándose en la calle los voy a golpear», son algunas de las perlas del candidato favorito a ganar las elecciones de Brasil

Miguel Ángel Alfonso
MIGUEL ÁNGEL ALFONSOMadrid

El próximo presidente de Brasil podría ser un hombre que prefiere que su hijo muera en un accidente de tráfico a «que aparezca junto a un bigotudo por ahí». Jair Messias Bolsonaro (Sao Paulo, 1955), líder del Partido Social Liberal, excapitán del ejército y principal favorito a ganar la segunda vuelta de las elecciones -que se celebran el próximo 28 de octubre- logró seducir a un 58% de los votantes brasileños en la primera ronda de los comicios con un lenguaje misógino, racista y ultranacionalista. Lejos de intentar pescar votos en el caladero de su rival, el progresista Fernando Haddad, y pese a sufrir un atentado durante la campaña, cuando un hombre le apuñaló en el abdomen, este político que admira a Donald Trump se mantiene firme en su discurso. Para él, la corrección es 'coisa do passado'.

1.

«Yo no soy violador, pero si lo fuera, no la iba a violar porque no lo merece, es fea»

Durante un debate parlamentario en 2003 sobre la nueva ley antiviolaciones, Bolsonaro atacó a la diputada del Partido de los Trabajadores María del Rosario espetándole que «no merece ser violada, no es de mi gusto, es fea». Pese a estas muestras de machismo, muchas mujeres brasileñas se encuentran cómodas entre su electorado (un 42% del voto femenino según las encuestas). Y eso que ha soltado 'perlas' contra los cupos de igualdad laboral: «No es una cuestión de colocar cupos de mujeres. Si ponen mujeres porque sí, van a tener que contratar negros también»; o salarial: «No emplearía (hombres y mujeres) con el mismo salario. Pero hay muchas mujeres competentes», como afirmó en una entrevista en 2016.

2.

«Estoy a favor de la tortura»

Bolsonaro, admirador de la dictadura brasileña que rigió Brasil entre 1964 y 1985, reconoce sin ambajes que es partidario de la tortura para acabar contra la criminalidad. Esta idea se ha plasmado en otras de sus frases, como cuando se muestra partidario de usar la fuerza bruta para combatir el crimen: «Hay que dar seis horas para que los delincuentes se entreguen, si no, se ametralla el barrio pobre desde el aire». Acabar con la corrupción: «Deberían haber sido fusilados unos 30.000 corruptos, empezando por el presidente Fernando Henrique Cardoso». Sus rivales políticos: «Vamos a fusilar a la 'petralhada' aquí en Acre» (2018, en campaña en el estado de Acre, refiriéndose a los militantes del izquierdista Partido de los Trabajadores, PT). O, incluso, la alta natalidad: «Defiendo la pena de muerte y el rígido control de la natalidad, porque veo la violencia y la miseria que cada vez se extiende más por nuestro país. Quien no tiene condiciones de tener hijos, no debe tenerlos».

3.

«El 90% de los hijos adoptados (por parejas homosexuales) van a ser homosexuales y se van a prostituir»

Otro colectivo que ha recibido el ataque implacable de Bolsonaro es el formado por la comunidad LGTBI. «Sería incapaz de amar un hijo homosexual. No voy a ser hipócrita aquí. Prefiero que un hijo mío muera en un accidente a que aparezca con un bigotudo por ahí», explicaba en 2011 en una entrevista. El candidato a la presidencia de Brasil identifica el hecho de ser gay con el de haber sido mal educado, como lo demostró en una entrevista de televisión en un programa de televisión grabado en la Cámara de los Diputados: «El hijo empieza a mostrarse amanerado, gay, cambia su comportamiento, ¿verdad ? Menos mal que me dieron unos guantazos de chico, mi padre me enseñó a ser hombre». El excapitán no lo duda, si ve a dos hombres besándose por la calle: «los voy a golpear».

4,

«Los afrodescendientes no hacen nada, creo que ni como reproductores sirven»

Pese a que Brasil se caracteriza por un país multiécnico, Bolsonaro no ha ocultado su mentalidad supremacista, en la que los afrodescendientes, según él, «no hacen nada. Creo que ni para procrear sirven». Tampoco le tiembla la voz al afirmar, como hizo en otra entrevista, que sus hijos «no se van a enamorar de una mujer negra porque están muy bien educados».

5.

«Dios encima de todo. No quiero esa historia de estado laico

El favorito a ganar el próximo domingo 28 de octubre las elecciones brasileñas tampoco es partidario de un estado laico. «Dios encima de todo. No quiero esa historia de estado laico. El estado es cristiano y la minoría que esté en contra, que se mude. Las minorías deben inclinarse ante las mayorías», ha reiterado en numerosas ocsaiones durante sus mítines.

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