Padres de una joven sorda piden un intérprete de lengua de signos para el instituto en el que estudia

Viviana Calvente, en Siete Pilas, donde vive con sus padres./SUR
Viviana Calvente, en Siete Pilas, donde vive con sus padres. / SUR

Denuncian la ausencia de este profesional en el IESValle del Genal este curso, ya que la joven ha contado con el mismo durante los dos anteriores

Vanessa Melgar
VANESSA MELGAR

Los padres de Viviana Calvente, una adolescente sorda que cursa actualmente sus estudios en el Instituto de Enseñanza Secundaria (IES) Valle del Genal, ubicado en Algatocín, han reclamado a la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía que dote a este centro de un intérprete de lengua de signos que atienda las necesidades de su hija para velar así por su plena integración.

Viviana tiene 17 años y cursa 4.º de Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO). Pertenece a este instituto desde 2016, cuando se incorporó al mismo, ya arrancado el curso, procedente de Ronda, del IES Gonzalo Huesa. Estaba matriculada en el mismo al ser el centro de referencia para atender su discapacidad, pero sus padres denunciaron públicamente que viven a alrededor de 40 kilómetros de la ciudad del Tajo, en Siete Pilas, un diseminado que depende de Benalauría, y que el desplazamiento les ocasionaba un coste económico que no podían asumir. Algatocín se encuentra más cerca de su domicilio, por lo que desde Educación se optó por dotar al Valle del Genal de un intérprete de lengua de signos y trasladar a esta estudiante al instituto algatocileño.

«Desde entonces hasta el año pasado ha tenido su intérprete, dos profesionales muy buenos. Ha obtenido muy buenas notas», comenta Catalina Gil, la madre de la joven. Sin embargo, este curso ha arrancado y su hija no dispone de este profesional. «Ya llevamos dos semanas del curso y no ha llegado. En los años anteriores, estaba desde el inicio», argumentó, mostrando su preocupación. «No se entera de nada si no le signan todas las asignaturas. Ella se quedó sorda a los tres años, acudió al colegio de Siete Pilas, donde estuvo muy bien atendida. Tuvo fiebres y la tuvimos que ingresar en el hospital de Ronda, del que salió sorda. Posteriormente, perdió totalmente la audición», insistió Gil, mientras destacó que la estudiante sí cuenta con una maestra de apoyo. «No es suficiente para lo que ella necesita», expresó.

De momento, la madre de Viviana Calvente ha decidido que desde hoy no acudirá a clase hasta que no le comuniquen que el centro educativo cuenta con intérprete de lengua de signos. «Es que es para nada, no se entera», remarca Gil. «Ella quiere seguir estudiando, quiere formarse como cocinera cuando termine la ESO. También se está sacando el carné de conducir gracias a una autoescuela de Ronda, la autoescuela Rilke, y no queremos que su desarrollo se frene por falta de recursos, como es el caso de este profesional que estamos pidiendo... es una pena», comentó.

«Se está gestionando»

Al respecto, desde la Delegación Territorial de la Consejería de Educación en Málaga explicaron que la alumna dispone, en exclusiva, de una profesora de apoyo curricular para alumnado con discapacidad auditiva durante 18 horas a la semana; y que, sobre el intérprete, «se está gestionando para completar el horario de permanencia en el centro, que es de 30 horas».

Por otro lado, la madre de Viviana Calvente también mostró su malestar por el servicio de transporte escolar que usan cuatro alumnos de Siete Pilas y Salitre (otra pedanía cercana que depende de Algatocín), ya que denunció que estos estudiantes son «los primeros que se recogen y los últimos que se sueltan» y que «tienen que ir cuatro veces a Benarrabá», pueblo incluido en la ruta hacia el instituto de Algatocín.