Fuente de Piedra se prepara para el anillamiento de los flamencos con 9.000 parejas en la laguna

Un voluntario sujeta a un pollo de flamenco en Fuente de Piedra durante una edición anterior del anillamiento./ Fernando Torres
Un voluntario sujeta a un pollo de flamenco en Fuente de Piedra durante una edición anterior del anillamiento. / Fernando Torres

Las lluvias de octubre han permitido una nidificación considerable, por lo que las previsiones en cuanto al número de crías son buenas

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

Fuente de Piedra se prepara para el evento científico más importante del verano. El anillamiento de los pollos de flamenco rosa que han nacido en la laguna se producirá este fin de semana, durante la madrugada del viernes al sábado. Más de 500 voluntarios de toda Andalucía acudirán a la reserva natural para mantener una tradición fundamental en el estudio de este ave y su preservación.

El delegado de Desarrollo Sostenible y Medio Ambiente, Fernando Fernández y el director conservador de la laguna, Manuel Rendón, han presentado este martes las características de la campaña, que se prevé positiva en cuanto al número de nacimientos. «Pese a que no ha llovido durante la primavera, las lluvias de octubre han mantenido un nivel de agua suficiente», ha apuntado Fernández. La laguna de Fuente de Piedra es el único humedal temporal natural de Europa en el que los flamencos se reproducen, por lo que el éxito de la nididificación depende de los ciclos hidrológicos. «Este año hay unas 9.000 parejas en Fuente de Piedra, por lo que esperamos que sea una campaña importante», ha añadido.

Por su parte, Rendón ha explicado que actualmente los responsables de la acción están rematando las acreditaciones de los voluntarios, que durante el anillamiento deben conformar «un gran equipo». El proceso comienza durante la madrugada del viernes, en la que algunos voluntarios se dividen en grupos y, en la oscuridad, separan a las crías de los adultos y los conducen a la zona de anillado y estudio.

Repartidos en distintos puestos, se hacen análisis de sangre, se apuntan las medidas y peso de cada ejemplar y se asocia a dos números impresos en dos anillas. Una de plástico que se coloca en la pata izquierda, «similar a la matrícula del coche», comenta Rendón, y otra en la derecha, de metal («algo así como el número de bastidor»). Esta segunda identificación está ideada para que nunca se desprenda de la pata del ejemplar, ya que los flamencos rosas son aves muy longevas que pueden alcanzar los cincuenta años de vida.

Imagen de la rueeda de prensa, este martes.
Imagen de la rueeda de prensa, este martes. / SUR

Los datos recabados y almacenados facilitan el estudio científico de los flamencos, además de conocer sus movimientos, ya que el número de identificación se puede observar desde lejos con prismáticos y ojo experto. Este seguimiento también ofrece información sobre la mortandad de la especie y otros puntos «valiosísimos», según Fernández, para la comunidad científica.

El anillamiento de los flamencos lleva produciéndose desde 1984. A lo largo de estos años se ha documentado el paso de más de 377.000 parejas en la laguna y se ha constatado el nacimiento de 213.000 pollos, de los cuales se han anillado 18.978. El año que más ejemplares nacieron en el municipio malagueño fue en 2013, con una cifra récord de más de 2.000 nuevos flamencos.