INVESTIGAR PARA LA VIDA

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PARA LA VIDA
SUR

El malagueño David Olmos es hoy una de las grandes referencias mundiales en la lucha contra con el cáncer de próstata.-Sus trabajos dentro de la colaboración CNIO-Ibima demuestran su gran valía profesional.-Simon Manley, próximo adiós de un gran embajador en España.-La insólita historia en Finlandia de un malagueño llamado Jerónimo Espinosa.-Esteban Vigo, o esa curiosa 'relación' de Málaga con no pocos de sus hijos...

PEDRO LUIS GÓMEZ

El malagueño David Olmos está considerado a sus 42 años uno de los grandes referentes mundiales en la investigación contra el cáncer de próstata. Responsable de la colaboración entre el CNIO (Centro Nacional de Investigaciones Oncológica) y el Ibima (Instituto de Biomedicina de Málaga), Olmos fue el primer médico español galardonado por la famosa 'Prostate Cancer Foundation', o lo que es lo mismo, la organización filantrópica más importante del mundo, con un premio económico de 225.000 dólares, pero ahora su nombre es de nuevo noticia al relacionar, tras años de investigación facilitados precisamente por la dotación económica del referido premio que le concedieron en 2014, determinados tipos de cáncer de próstata (los más agresivos y mortales) con el cáncer de mama, lo que abre un campo inmenso para su conocimiento y por ende para su prevención. La carrera de David Olmos, persona sencilla donde las haya (de ahí, seguramente, su grandeza) ha sido fulgurante desde que terminara sus estudios en la Facultad de Medicina de Málaga en 2001. Personalidades como María Blasco, directora del CNIO o el oncólogo archidonés Emilio Alba ya avisaron de su gran proyección internacional y de su enorme valía, aparte de su sentido del compromiso: tras estar seis años en centros de investigación y hospitales del Reino Unido decidió regresar a España e incorporarse al CNIO precisamente cuando en plena recesión económica la dinámica era toda la contraria, pues lo que sufría nuestro país era una preocupante fuga de cerebros. Sin duda, un lujo tener conciudadanos tan relevantes, que aportan tanto a la sociedad y que encima demuestran una y otra vez su compromiso con la tierra que le vio nacer. Su sencillez, repito, aún agranda más su figura. Olmos será uno de los ponentes del II Ciclo Ciencia y Salud que organizados por la Fundación Unicaja y SUR traerá a Málaga a los más importantes investigadores y científicos españoles relacionados con todos los ámbitos de la Medicina y de la salud, incluido el premio Príncipe de Asturias Ginés Morata.

Si ha habido un embajador de Gran Bretaña en España que se haya implicado de verdad en la sociedad española y haya ayudado al entendimiento de dos de las naciones más históricas y antiguas de Europa ese es, sin duda, Simon Manley. Tras una brillante carrera política, como diplomático llegó a Madrid como máximo titular de la Embajada del Reino Unido en España. Su buen conocimiento del español y parte de sus costumbres por el hecho de que su esposa es española, sin duda le ayudaron a integrarse con mucha rapidez, pero también su gran profesionalidad, mesura y saber estar. Siempre atento para ayudar a sus conciudadanos, su labor en pro de que entre los dos países hubiese un mayor acercamiento le han valido todo tipo de elogios y no pocas distinciones. Su presencia por Málaga y la Costa del Sol, donde como se sabe reside una importante colonia británica, ha sido relativamente habitual, al tiempo que ha participado en actos y conferencias organizados por Ayuntamiento y Diputación, así como en el Foro SUR que se organizó con motivo del Brexit.

Con pena por su parte y por la de quienes hemos tenido el alto privilegio de tratarlo y conocerlo, Simon Manley dejará en breve su cargo en Madrid, donde será relevado por Hugh Elliott, que llegará a su nuevo destino este verano próximo. Elliott ya estuvo en la embajada de Reino Unido en España entre 1991 y 1996, y hasta hace poco ha ocupado el cargo de director de Comunicación del Ministerio para el Brexit, tema que por cierto, como se puede comprobar en el reportaje que hoy incluye SUR en estas mismas páginas tiene a muchísimas personas, británicas y españolas, casi con el alma en vilo...

Uno cree conocer la mayoría de las historias con protagonistas malagueños, pero nada más lejos de la realidad. Es lo que ocurre con la historia que nos descubre una novela que será presentada en breve en nuestra ciudad. Se trata de 'Talvisota' cuyo protagonista (Jerónimo Espinosa) es un malagueño (al que el autor de la novela conoció en vida en Finlandia) hoy fallecido. Jerónimo Espinosa creció en Málaga antes de la Guerra Civil, época en la que conoció a un supuesto 'embarcado' soviético, amigo según le relató de correrías del mismísimo Stalin en la Georgia natal de ambos. Pero el individuo en cuestión era un espía soviético que se pone el uniforme del coronel del Ejército Rojo al comenzar la guerra civil española. Aquel amigo de Stalin, traiciona a Jerónimo, violando y asesinando a su novia, por lo que el malagueño juró venganza, buscando al espía soviético por todos los frentes españoles. Nuestro protagonista huye del franquismo tras muchas vicisitudes, viajando a Finlandia, a finales de 1939, en plena invasión soviética, donde por los azares del destino se topó con su ex amigo y consumó su venganza, aunque tras haberlo hecho, se da cuenta de que lejos de sentirse reconfortado, se quedó más vacío que cuando lleno de ira lo buscaba por todos los confines para ajustar cuentas. La novela, escrita por el periodista Xavier Horcajo descubre la cara oculta de las ideologías, ya sea en España, en la extinta URSS o en Finlandia.

'Talvisota' será presentado en Málaga el próximo día 29, a las 19 horas, en la Real Sociedad Económica del País, donde sin duda podremos conocer más detalles de una tan apasionante como dramática historia.

Esta tierra, ya lo hemos dicho por activa y pasiva, no es precisamente muy agradecida con sus hijos. Ocurre es muchos casos, como el de Esteban Vigo, el que fuera jugador del extinto CD Málaga y del Barcelona e internacional absoluto en todas las categorías con España, quien pese a su amor para con el club de La Rosaleda y haber tenido singulares éxitos en los banquillos tras abandonar los terrenos de juego, sin embargo nunca fue llamado para cargos técnicos por el club blanquiazul. El veleño reside en Arcos de la Frontera, donde disfruta de una vida apacible y se entretiene con su segunda gran afición (la primera es el fútbol), el golf, deporte del que es un consumado especialista. Como cada vez que puede, Esteban retorna a Málaga, como ha hecho en estas Navidades, y aprovechó lógicamente par acercarse al estadio de Martiricos para ver a su equipo, aunque el día elegido no fue precisamente el mejor (la derrota vergonzosa ante el Reus por 0-3), lo que hizo que se le atragantaran «los roscones de reyes». En La Rosaleda departió un buen rato con Ben Barek, Benítez y Martín Aguilar, y saludó a no pocos amigos, como el presidente de la CEA, Javier González de Lara, quien al igual que Esteban y miles de malagueños recibió en la noche del día 6 un 'carbón' como regalo por parte de los jugadores blanquiazules...

Con la sombra del cartel de Semana Santa (perdón, pero necesito algo de tiempo antes de escribir de ello...) en nuestros Horizontes Cercanos, el consejo de siempre: que sean felices y servidor que lo vea y disfrute.