El periodista antequerano que presta su voz a Palestina

Javier Díaz Muriana, ayer ante el Echegaray /Germán Pozo
Javier Díaz Muriana, ayer ante el Echegaray / Germán Pozo

'Existir es resistir' es el primer trabajo como director de Javier Díaz Muriana, especialista en el conflicto bélico Cuando aún el festival no se había inaugurado oficialmente, las butacas del Teatro Echegaray se llenaban para la primera jornada de la Sesión Especial de documentales

FERNANDO MORGADO

El de ayer fue probablemente uno de los días más importantes de la carrera del joven Javier Díaz Muriana (Antequera, 1986), periodista especializado en el conflicto palestino-israelí. Estrenaba su primer largometraje documental en el Festival de Málaga, la ciudad en la que vive. Se enfundó su mejor chaqueta y llegó andando hasta el Teatro Echegaray, lugar de la proyección, a las cuatro de la tarde. Allí afrontó con simpatía los compromisos propios de ser el protagonista de la primera jornada de la Sesión Especial de documentales del certamen. Sin embargo, las noticias de la mañana habían ensombrecido el resto del día para el técnico de la asociación Al Quds de Solidaridad con los Pueblos del Mundo Árabe. Un nuevo bombardeo israelí sobre Gaza, una zona que Díaz conoce muy bien, había ocurrido durante la madrugada, poniendo más de actualidad si cabe la historia de 'Existir es resistir', la cinta dirigida por el malagueño.

«Desgraciadamente, es lo habitual. Estamos tristemente acostumbrados a que la normalidad en esa parte del mundo sea que Israel bombardea, asesina o detiene a palestinos. Ese es el problema, que lo vemos como algo que no es excepcional. Me da rabia ver cómo los gobiernos silencian los derechos de los palestinos y las tropelías de Israel con tal de sacar tajada de una situación de ocupación que es vista como un negocio», explica Javier Díaz, que en su trayectoria como periodista ha pasado por medios como Canal Sur y ha colaborado con 'La Marea' y 'eldiario.es'.

Hace siete años, Díaz decidió irse a vivir durante seis meses a Jerusalén Este, la capital de Palestina. A su vuelta, comenzó a trabajar en la asociación Al Quds para compaginar su labor periodística con proyectos de cooperación para el desarrollo. Ahora acumula ya siete visitas la Franja de Gaza y a Cisjordania, en una de las cuales se grabó 'Existir es resistir', producido por la compañía malagueña Entre Fronteras, especializada en documentales sociales.

Corresistencia

Al preguntarle qué suponía para el proyecto que el documental se proyectase en el Festival de Málaga, a Díaz se le escapa una sonrisa: «Es un pelotazo». «Más que por nosotros, el equipo, por los protagonistas. Cuando grabamos estas historias no pensamos que Abu Hummus, Nisreen Hashem Azzeh, Ahmad Barghouthi o Manal Tamimi iban a salir en una gran pantalla en la ciudad de la organización Al Quds. Para nosotros que se proyecte ya es un sueño hecho realidad. Lo importante viene ahora. Tenemos que aprovechar esto para que se conozca la situación del pueblo palestino y para remover las conciencias de la gente y que actúe al respecto», apunta.

Una de las primeras historias que se muestran en el documental es la de Abu Hummus, conocido como 'El General' en su ciudad, Issawiya, por ser uno de los principales activistas contra la ocupación israelí. En 'Existir es resistir', Hummus hace de anfitrión en las calles de Issawiya, un escenario marcado por décadas de opresión. Se mueve por ellas con muleta, pues le dispararon en Ramallah cuando iba con su familia a hacer las compras del Ramadán. La resistencia activa contra el sionismo le costó a Hummus el destierro de su ciudad, conocida como 'La pequeña Gaza', pero su amigo Yurus Pines le abrió las puertas de su casa. Lo más curioso es que Pines es israelí -antisionista- y amigo de Hummus desde hace años. Es entonces cuando el documental expone al espectador el concepto de 'corresistencia'.

El germen

La historia de corresistencia que protagonizan ambos amigos fue el germen de 'Existir es resistir'. «Empezamos hablando con unos socios locales, el Centro de Información Alternativa, una institución mitad palestina mitad israelí, y nos comentaron que sería interesante visibilizar la lucha unida de israelíes y palestinos. Un activismo que no tiene nada que ver con el de la izquierda israelí, que está de acuerdo con solucionar el conflicto, pero no quiere que vuelvan los refugiados ni que los palestinos gocen de los mismo derechos. Los israelíes que si se suman a la lucha por la resistencia palestina son un puñado, apoyan el boicot a Israel y los derechos de los refugiados a volver a su tierra. Nos pareció una idea fantástica», comenta el periodista, que junto al resto del equipo contó con el apoyo de la Diputación de Málaga y del Ayuntamiento de Málaga.

Antes de la proyección, presentada por el periodista Domi del Postigo, Javier Díaz se dirigió al público para recordarle que eventos como la salida del Giro de Italia o la celebración de Eurovisión en Israel son solo excusas para hacer «un lavado de cara» al estado. «Detrás de ese escenario de Eurovisión viven los protagonistas del documental y hay dos millones y medio de personas en un campo de concentración en la Franja de Gaza. Se trata de un estado que se acaba de declarar exclusivamente judío, cuando más de un 25% de la población es árabe, e institucionaliza una segregación racial que nosotros asumimos como normal. No puede ser considerado un país democrático como no lo era la Sudáfrica del 'apartheid'.