Pablo Ráez, el niño que se convirtió en profeta

Vladimir Ráez, tío de Pablo y director del documental, delante del mural en honor a su sobrino en Lagunillas./Francis Silva
Vladimir Ráez, tío de Pablo y director del documental, delante del mural en honor a su sobrino en Lagunillas. / Francis Silva

La calle Echegaray vivió ayer una tarde de inusitado ajetreo por el estreno del documental sobre el marbellí, que tuvo a Dani Rovira y a La Mari de Chambao como invitados

FERNANDO MORGADO

Tratándose de una sección 'menor' del Festival de Málaga como es la Sesión Especial de documentales, extrañaba ver tanto bullicio en la puerta del Teatro Echegaray media hora antes del comienzo de la proyección. Una muestra del tirón que sigue teniendo la figura de Pablo Ráez, protagonista ayer del documental 'Siempre fuerte', en el que se muestra no solo su lucha contra la leucemia, sino su transformación de niño a «profeta» como lo llama Dani Rovira en la cinta. Precisamente la presencia del actor malagueño y de La Mari de Chambao, que ha compuesto una canción expresamente para el documental, fue otro de los motivos que explicaban la expectación en torno al estreno del largometraje dirigido por el tío de Pablo, Vladimir Ráez, y Miguel Ángel Hernández.

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La emoción se apoderó del público desde el primer minuto y fue creciendo hasta el final, cuando el padre de Pablo, Paco Ráez, pronunció unas palabras de agradecimiento junto al alcalde de Málaga y el equipo del documental. A la salida, Vladimir Ráez se abrazaba con Dani Rovira, uno de los pilares del proyecto. Pocas horas antes, el director volvía después de meses al mural –obra del grafitero Lalone– dedicado a su sobrino que 'Siempre fuerte' impulsó y que hoy luce en el barrio de Lagunillas. Y de nuevo la misma emoción al ver la imagen de Pablo que todos quieren recordar: con su pelo y su barba negra y mostrando su bíceps. «Siento un orgullo máximo al verlo y, sobre todo, un cariño y un agradecimiento eterno a la ciudad, que no lo olvida. El amor que él desprendía lo hemos heredado nosotros», explica Ráez.

La emoción se apoderó del público durante la proyección de 'Siempre fuerte', el largometraje que narra la lucha del joven contra la leucemia

A Vladimir Ráez le ha sorprendido el interés que sigue generando la figura de Pablo más de dos años después de su fallecimiento. «Esperaba cierta repercusión, pero lo que más me ha impactado es la cantidad de gente para la que Pablo es ahora un referente de vida. Me llegan fotos y mensajes en las redes sociales de personas, de otros países incluso, que lo tienen como un gurú», añade. El más conocido es seguramente el propio Dani Rovira, que en una de sus intervenciones en el largometraje pronuncia la siguiente frase: «Sin ser yo creyente, Pablo es mi profeta».

La cantante de Chambao ha compuesto una canción expresamente para el documental

Para el director del documental, su sobrino ya desprendía un magnetismo especial antes del diagnóstico de leucemia. «Hay imágenes suyas haciendo 'crossfit' que grabé antes de la enfermedad. Siempre me gustó grabarlo. Una vez supo que tenía leucemia, se le ocurrió que podríamos grabar un documental sobre su proceso de curación», comenta Vladimir, que cuenta con una amplia experiencia en el mundo audiovisual. De hecho, esta es la cuarta vez que participa en el Festival de Málaga, aunque la primera con un largometraje.

Un reto vigente

«Yo ya conocía a mi sobrino, pero a través del documental he descubierto su figura y el impacto que tuvo en muchas personas. Cuando la productora, Quinta Planta, se ponía en contacto con gente de la talla de Alejandro Sanz y Manuel Carrasco, todos preguntaban qué había que hacer, dónde y cuándo», apunta Ráez sobre el poder de convocatoria de Pablo, que se marcó el reto en vida de llegar al millón de donaciones de médula en España.

El actor Dani Rovira observa a Paco Ráez, padre de Pablo, durante la ovación al final de la proyección.
El actor Dani Rovira observa a Paco Ráez, padre de Pablo, durante la ovación al final de la proyección. / Fernando Morgado

Ahora es el documental 'Siempre fuertes' el que asume el objetivo y también la filosofía vital que legó el joven marbellí. «Su muerte cambió la vida de toda su familia, pero tenemos la obligación moral de no dejarnos arrastrar por la pena y de vivir como él nos enseñó, con alegría», cuenta Vladimir con la profunda admiración que siente por su sobrino. «Creo que era un gran comunicador, por eso llegó a tantas personas. Porque lo que pedía nunca lo hacía desde la súplica, sino como una motivación. Le decía a la gente que se levantase del sofá y fuese a donar».