Maribel Verdú: «No quiero ser una marioneta en manos de un director»

Los dos veteranos actores, anoche sobre la alfombra roja del Cervantes./Salvador Salas
Los dos veteranos actores, anoche sobre la alfombra roja del Cervantes. / Salvador Salas

«Hay personajes que me ponen, que suponen un riesgo, que son necesarios y que te la juegas»

Antonio Javier López
ANTONIO JAVIER LÓPEZ

La historia del cine en España durante las últimas cuatro décadas corre en paralelo a la biografía de Maribel Verdú, que regresa al Festival de Málaga Cine en Español con la película 'El doble más quince', la cinta dirigida por Mikel Rueda en la que da vida a Ana, una mujer madura que empieza una relación con un adolescente.

–¿Qué le sedujo del personaje de Ana para hacer el papel?

–Hay personajes que realmente me ponen, que suponen un riesgo, que son necesarios y que te la juegas porque te tienes que tirar de verdad a la piscina. Me pasó con 'Y tu mamá también' y con esta peli. Con 'Y tu mamá también', por ejemplo, no fui la primera opción. A otras actrices les dio miedo, pero yo me tiré a la piscina, me arriesgué y dije 'Esto es un bombón'. Claro que arriesgado, que hay que ser valiente, pero bueno, lo fui y me salió bien. Creo que para esta peli también hay que serlo, de otra manera, pero había que serlo. Y luego conocí a Mikel (Rueda, director de 'El doble más quince') y me dio muchísima confianza.

Hace alusión a 'Y tu mamá también' y en aquella película, como en esta, encarnaba a una mujer que tiene una relación con chicos más jóvenes que ella. ¿Cree que películas como estas pueden romper ese tabú?

–A lo mejor el típico marichulo no puede entender que una mujer madura, casada con un tío genial, con sus hijos y su trabajo de doctora se pueda enrollar con un chico joven. Quizá ese tipo de hombre no puede entender que quizá tú sientes una necesidad y un día encuentras algo así y entonces decides o no abrir esa puerta, tener una vivencia. Seguramente si el chico no tira, ella coge el coche y se va, porque en esa primera escena se ve cómo ella está en 'shock' no puede ni reaccionar. A nosotras también nos pueden pasar esas cosas y tenemos el mismo derecho que los hombres.

–¿Cree que esta es entonces una película feminista?

–Creo que es una historia que nace de dos necesidades, no tiene ningún género. ¿Dónde la metes, en comedia, en drama, en cine social? No. Para mí es una película bella, bonita y que si te entretienes con ella y encima te hace reflexionar, hemos conseguido nuestro propósito, que es que la película te haga sentir. Sin más.

Maribel Verdú regresa al certamen malagueño con 'El doble más quince'.
Maribel Verdú regresa al certamen malagueño con 'El doble más quince'. / Félix Palacios

«A lo mejor el típico marichulo no puede entender que una mujer madura se pueda enrollar con un chico joven» la trama del filme

«Los silencios son unos protagonistas más en esta película» 'el doble más quince'

Una película en la que son muy importantes los silencios.

–Importantísimos.

Pasan más de cuatro minutos hasta que se pronuncia la primera palabra.

–¿De verdad?

Sí. Cuatro y pico.

–(Dándose la vuelta) ¡Mikel! ¿Sabes cuánto se tarda hasta que se habla en la película? (Mikel Rueda se levanta desde la mesa de al lado, se sienta junto a ella y responde: 'Cuatro minutos y algo'). No lo sabía. No, no... Los silencios son unos protagonistas más en esta película y lo que no se dice y lo que se dice con la mirada es tan importante o más que lo que se dice con la palabra.

«No sé cómo construyo los personajes. Confío en el director, claro, pero necesito aportar» la interpretación

«También soy creadora»

–¿Y qué peso han tenido esos silencios en la construcción del personaje de Ana?

–Es que eso es algo que yo no sé contar. No sé cómo construyo los personajes. No tengo ni idea. No sé contar eso. Confío en el director, claro, pero necesito aportar y aportar y aportar. No quiero ser una marioneta en manos de un director, yo también soy creadora. Ser actriz es equivalente a ser creadora. Es cierto que necesito confiar en mi director, me dejo llevar, pero necesito aportar, sentirme viva y luego necesito trabajar desde la honestidad y desde la verdad. Y necesito creerme las cosas, creer que pueden pasar y a partir de ahí, disfrutar, disfrutar y disfrutar. Soy juguetona. Necesito que todo sea un juego, que no haya intensidades a la hora de trabajar, que todo fluya y que todo sea guay, que sea un disfrute.

Y el agua en la piscina de la que hablaba al principio.

–Sí, porque necesito tirarme a la piscina, sobre todo con personajes como este, porque además sé que tengo un director ahí que me va a recoger y que no me va a pasar nada.

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