Festival de todas las cosas

Festival de todas las cosas
Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

Calificación:

Aire ***

Esto no es Berlín ***

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Todos, con desigual frecuencia, tenemos un mal día. Pero la ley de Murphy adquiere condición de drama cuando, además, no dispones de recursos para ir tapando los agujeros que abre tanto infortunio. Por eso enseguida desarrollamos una mirada cómplice, que no condescendiente, ante la desesperación de Lucía, una madre soltera y resolutiva que, mientras está en el trabajo, recibe una llamada de la directora del colegio de su hijo, con síndrome de Asperger. Ha ocurrido algo que hace tambalear la vida y la paciencia de la protagonista, interpretada por una Julieta Zylberberg en estado de (des)gracia. Desde esta explosión, a la que el resto del mundo permanece ajeno, porque las cosas ahí fuera siempre siguen funcionando aunque todo se derrumbe de puertas para dentro, Arturo Castro Godoy teje en 'Aire', que este sábado inauguró la sección oficial a concurso, una historia asfixiante que mantiene en tensión al espectador durante todo el metraje, algo a lo que también contribuye su brevedad: apenas unos setenta minutos.

La agitación de Zylberberg, primera candidata este año a la Biznaga como mejor actriz, acompaña cada secuencia hasta colarse por momentos en nuestra propia respiración. Pero la cinta argentina no sólo funciona como relato bien construido de una pequeña odisea, sino como denuncia feminista de las dificultades para conciliar, especialmente entre las mujeres, y como crítica a una sociedad infecta, capaz de echarse a llorar por el vídeo de un gatito en apuros pero terriblemente insolidaria ante los problemas del vecino.

La vocación realista de 'Aire', su narración despojada de artificios y centrada en la angustia de la protagonista, a quien las circunstancias y la burocracia obligan a cruzar la ciudad para saber en qué estado se encuentra su hijo, generan una atmósfera más escorada al suspense que al drama. La omnipresencia de Zylberberg, presente en cada plano, ahoga cualquier atisbo de otras tramas que no sean la principal, pese a que por el guión asoman conflictos sin resolver de los que Castro Godoy apenas da cuenta.

Más coral es la segunda película a concurso, también latina. 'Esto no es Berlín', del director mexicano Hari Sama, aterriza en Málaga tras su paso por Sundance, cuna del cine independiente, donde obtuvo buenas críticas por esta revisión agridulce de los años ochenta. La cinta despliega una poderosa propuesta visual para filmar los primeros coqueteos de Carlos, un chico de diecisiete años, con las drogas, la diversidad sexual, la noche y el arte. La banda gótica a la que pertenece la chica de la que está secretamente enamorado revoluciona su monotonía y lo introduce en pasajes lúgubres y debates imberbes sobre la necesidad de revolucionar la cultura.

«¿Este bar es gay?», pregunta el protagonista en una de las escenas iniciales, cuando ve a dos chicos besándose. «Este bar es de todas las cosas», le responden. Sama, autor de otros largos como 'El sueño de Lu', traslada con acierto esa inocencia estallada, los movimientos contraculturales que despertaron del letargo a toda una generación. La cinta protagonizada por Xabiani Ponce de León, Ximena Romo y José Antonio Toledano queda sin embargo lastrada por un metraje excesivo que cae en la redundancia.

Por momentos la inquietud de sus personajes, recreada por la cámara al hombro, y las grabaciones en blanco y negro que salpican el relato capturan con brillantez la efervescencia de un grupo de chavales que, como otros tantos, creyeron cambiar el mundo, y en cierto modo lo consiguieron, abriendo espacios de libertad en zonas antes oscuras. Sama reivindica las conquistas de la movida mexicana, un empeño conmovedor en pleno dominio de la cultura de masas.

(**** Excelente *** Buena ** Entretenida * Regular o Mala)