Emma Suárez: «Lo que me está pasando es fácil que suceda a los 20 años, no ahora»

Emma Suárez protagoniza ‘La próxima piel’. /
Emma Suárez protagoniza ‘La próxima piel’.

A las puertas de competir en Cannes y con la nueva película de Isaki Lacuesta en Málaga, la actriz asegura estar viviendo un «momento de serenidad»

REGINA SOTORRÍO

En medio del hervidero informativo en que se convierte la terraza del Málaga Palacio cada jornada de festival, Emma Suárez habla con serenidad, remarcando las pausas y enfatizando las palabras que quiere destacar. Es la tranquilidad que da la experiencia y la sensación del trabajo bien hecho. Alas puertas de competir en Cannes de la mano de Almodóvar y su Julieta, Emma Suárez vuelve a ser en la gran pantalla una madre desgarrada en La próxima piel, le película de Isaki Lacuesta e Isa Campo que le «tocó» desde que supo del proyecto hace ya diez años.

Tras la proyección se han escuchado muchos elogios a su actuación. Esto siempre gusta pero, ¿también se necesita?

Siempre son bienvenidos, y no podemos olvidarnos de que las mujeres tenemos un factor de coquetería que forma parte de nuestra esencia. Y somos también inseguras en general.

Con la experiencia irá a menos.

Yo creo que la inseguridad forma también parte de nuestra naturaleza, y bienvenida sea. No podemos estar seguros de nada, sinceramente. La vida es demasiado imprevisible. Es nuestro carácter el que va conformando nuestro destino, pero hay algo de constancia y de trabajo que te hace permanecer, hay una fuerza de voluntad y una forma de luchar por lo que quieres. Este es un trabajo vocacional. Si tuviera la necesidad, es posible que me viera obligada a sobrevivir haciendo otras cosas, pero de momento voy a seguir luchando por mis sueños y por lo que creo.

¿Ha sido un camino duro?

Me siento afortunada de dedicarme a algo que me gusta, pero este es un trabajo de lucha. Tú descubres la vocación que sientes en los momentos difíciles, ahí es cuando se enciende la bombillita.

Ahora, precisamente, no es uno de esos momentos difíciles con este filme de Lacuesta y Cannes a la vuelta de la esquina.

Este es precioso y para mí llega en un momento de serenidad como mujer. Y estoy agradecida. Siempre he estado trabajando, quizás en proyectos menos comerciales o en teatro, pero siempre trabajando. Las únicas situaciones que me han alejado un poco de mi oficio han sido personales, como la maternidad. Y han sido elegidos.

¿Qué le hace decir sí?

La próxima piel es una película en la que he creído siempre. Me leí esta historia y me pareció bellísima, me llegó, me tocó territorios de mi manera de sentir, de mi forma de ver la vida. Es una película que habla de la necesidad que tenemos las personas de amar y de ser amados. Todos merecemos ser amados sin excepción, sin exclusión social (Pronuncia la frase remarcando cada palabra). Todos merecemos un lugar.

Un mensaje muy social en los tiempos que corren.

Es nuestro derecho. Hay que pensar en el prójimo y acoger.

Parece que el cine español está falto de ilusión. Las dificultades para rodar son una constante en este festival. ¿Cómo lo vive?

Sé de mucha gente con talento que se queda en el viaje, sé de actores que se ven necesitados para pagar el alquiler de su casa y trabajan de lo que pueden, y sé de directores que luchan por sacar adelante un proyecto y apuestan el dinero que no tienen por ello. La gente en esto se la juega, no es un oficio sencillo, pero es el sueño de cada uno. Y uno no puede dejar de vivir lo que sueña.

En la rueda de prensa bromeaba con que no hablaba francés. ¿No ha tenido nunca la tentación de probar en otro cine?

Me gusta mucho el cine europeo, el cine en general, pero sinceramente trabajo muy bien en España. He trabajado con grandes directores españoles, no me puedo quejar. Por suerte hay algo que me mantiene en contacto con la gente que me gusta.

Tendemos a pensar que hacer cine fuera da un valor añadido.

Pero no ha sido esa mi carrera, quizás soy más independiente. Para mí el éxito significa ser libre y elegir los proyectos con la gente que quiero trabajar. Y con Isaki, por ejemplo, estoy segura de que volveremos a hacer algo.

Tiene experiencia en eso de repetir con directores, como con Julio Medem.

También hay algunos con los que no repetiría (risas), pero no los diré.

¿Y con Almodóvar?

Esa pregunta sobra. Es obvio que sí.

¿Qué significa Cannes?

Cannes significa una aventura que vamos a vivir intensamente en cuanto a promoción internacional y podremos ver cómo reacciona el público francés. Espero tener resistencia, porque va a ser mucho trabajo.

Y supone además estar más expuesta, colocarse bajo el foco de la prensa. ¿Cómo lo lleva?

No es que sea mi lugar favorito, la verdad. Soy una persona discreta, no me gusta estar en los lugares en los que soy el foco de atención, soy un poco tímida. Pero esto que me está pasando es maravilloso y lo voy a disfrutar. No a todas las actrices les sucede esto, es fácil que te suceda cuando tienes 20 años, cuando estás empezando tu carrera. Julieta ha sido un desafío y ver el resultado me llena de tranquilidad y satisfacción.

¿Y por qué es más fácil a los 20 años?

No es fácil para las actrices maduras encontrar personajes en los que poder trabajar. Esta industria favorece mucho un cine más comercial y sigue unos códigos de belleza en los que no es fácil encontrar personajes en tu edad adulta.

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