«Vuelvo siempre a la Feria de Málaga porque son mis raíces»

Daniel González junto a Geomanys Herrera en el Real de la Feria/José Miguel Ramírez
Daniel González junto a Geomanys Herrera en el Real de la Feria / José Miguel Ramírez

Daniel González regresa de Edimburgo todos los años a su ciudad para reencontrarse con su familia y amigos

JOSÉ MIGUEL RAMÍREZMÁLAGA

Sin duda, la feria es una oportunidad perfecta para estar con las personas más queridas, y porqué no, de regresar a casa. Este es el caso de Daniel González, un malagueño que lleva 6 años viviendo en Inglaterra. Sus dos últimos años está residiendo en Edimburgo, capital escocesa, y vuelve todos los años a su tierra por feria.

«Vuelvo siempre a Málaga porque me recuerda a mis raíces», asegura el malagueño. Además, le encanta enseñar la feria a sus amigos que vienen por primera vez, se siente como un auténtico cicerone. De hecho, este año ha bajado con su amiga Geomanys Herrera, natal de la República Dominicana. «Intento disfrutar cada momento al máximo. Ahora valoro mucho más lo que tenemos, hay que proteger y apreciar un poco más nuestras tradiciones y valores», defiende González.

Se considera un fiel defensor de las tradiciones malagueñas y se alegra de que la Feria del Centro esté recuperando el ambiente que parecía algo decaído en los últimos años. «Con respecto a otras ocasiones, veo que la Feria de Día ahora es muy festiva con unos grupos fantásticos que te animan a bailar en cada plaza», se complace este joven. Además, esto ayuda a que la fiesta sea más cosmopolita y abierta pero sin renunciar a sus tradiciones con los típicos verdiales o malagueñas que tanto asombran a personas de otras nacionalidades. «Me encanta su forma de abrirse al mundo, con personas provenientes de otros países que quieren descubrir Málaga en feria», declara Daniel González.

Por todo ello, González prefiere que el centro sea el sitio de reunión para el día y el Real para la noche. «Prefiero el centro porque para mí eso es la feria de siempre», expone el joven. También opina que en estos días hay tiempo para suficiente para disfrutar con amigos y familia, y que cada momento es especial y único.

Así vive la feria un malagueño que vive a muchos kilómetros de su ciudad, con alegría e intensidad, sabiendo que los reencuentros serán especiales, como cada año. Porque volver a la capital de la Costa del Sol al son de verdiales, paseando por unas calles engalanadas y el júbilo de su gente, es un lujo que Daniel vive cada feria.