Entre barreras

«La Malagueta es la referencia de la simbiosis de Málaga y el toreo»

Las autoridades, el ganadero y el empresario, en la inauguración del mosaico/HUGO CORTÉS
Las autoridades, el ganadero y el empresario, en la inauguración del mosaico / HUGO CORTÉS

El presidente de la Junta, Juanma Moreno, descubre junto a otras personalidades políticas un mosaico con el cartel del festejo de ayer tras la rehabilitación del coso

MANUEL GARCÍAMÁLAGa

La feria taurina de Málaga arrancó ayer con la puesta de largo de una nueva Malagueta tras la profunda rehabilitación a que ha sido sometida por la propiedad de la plaza, la Diputación Provincial, en sus 143 años de historia y que contó con un cartel que generó expectación y la asistencia masiva de un público que iba con todas las ganas de pasarlo bien y disfrutar del inicio del ciclo taurino.

La imagen original de ladrillo visto de la fachada del coso llamaba la atención a los que aún no habían tenido la oportunidad de acercarse al barrio marinero, creándose grupos de aficionados que comentaban en los alrededores las novedades y las ausencias de Roca Rey y Saúl Jiménez Fortes por sus sendas lesiones, aunque el malagueño fue muy apoyado por las personas que encontraba a su paso antes de entrar a la plaza para asistir al festejo.

Momentos previos que tuvieron una gran carga de protagonismo político ya que fueron muchas las personalidades que acudieron a la primera corrida de toros de la feria y en especial por la reinauguración del coso del Paseo de Reding. Así, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, descubrió un mosaico realizado por el ceramista Pablo Romero conmemorativo de la tarde de ayer. Junto a él se encontraban el vicepresidente de la Junta, Elías Bendodo; la subdelegada del Gobierno en Málaga, María Gámez; el alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre;el presidente de la Diputación, Francisco Salado; el diputado de Cultura del ente supramunicipal, Víctor González; el director general de Interior y Espectáculos Públicos de la Junta, Miguel Briones; el viceconsejero de Presidencia de la institución autonómica, Antonio Sanz; el presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía, Javier González de Lara; el empresario de la plaza, José Carlos Escribano; y el ganadero del hierro de Juan Pedro Domecq, entre las caras conocidas como el diputado provincial Francisco Oblaré;el nuevo presidente de la plaza Antonio Roche;los concejales Teresa Porras y Carlos Conde, el exmarido de la infanta Elena de Borbón, Jaime de Marichalar;el comisario provincial del Cuerpo Nacional de Policía en Málaga, Javier Peña; o el hermano mayor de Mena, Antonio de la Morena.

El presidente de la Junta destacó a SUR la alegría que se vivió la jornada de ayer. «Estamos de fiesta porque nuestra plaza se ha reinaugurado y es motivo de satisfacción y de orgullo. Desde hace mucho tiempo estamos reclamando que nuestra plaza de primera sea señal inequívoca de buen toreo. Tenemos muy buen ambiente y un magnífico cartel. La Malagueta es la referencia de la simbiosis de Málaga y el toreo, y tiene que serlo en Andalucía y en España», afirmó. Por su parte, el presidente de la Diputación y el alcalde la ciudad también enfatizaron en la importancia de la jornada de ayer. «Hoy hemos recuperado con mucho estilo la belleza originaria de la plaza y va a ser un icono para Málaga», dijo Salado, del mismo modo que De la Torre añadió que «estoy muy satisfecho con la recuperación del edificio y la propia ciudad se enriquece».

El resto de la tarde fue un tanto insulsa para los aficionados que mostraban su descontento con el resultado del ganado y apoyaron a los espadas durante su actuación en un aforo que daba gusto ver casi lleno, muy especialmente con Enrique Ponce y con Morante con su segundo toro.

Asimismo, por la mañana se celebró el tradicional homenaje al maestro Antonio Ordóñez junto al mosaico en su honor que hay en el interior de la plaza y la entrega de la canastilla de flores. El ordoñista Antonio Hidalgo volvió a encabezar este acto que mantiene viva cada año la figura del torero rondeño.