La duración de la feria pasa factura en el Centro y el real

La charanga Sí o ké llena la calle Molina Lario. / Foto: Salvador Salas | Vídeo: Pedro J. Quero

El cansancio se deja notar y la afluencia disminuye bastante en ambos espacios. Las charangas y los conciertos mantienen el tono en las calles

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

Era de esperar. La configuración del calendario de esta Feria de Málaga 2019, que cuenta con dos días más que en las anteriores ediciones, empieza a pasar factura. Será el cansancio o la acumulación de resacas, pero lo cierto es que este miércoles se ha vivido como uno de los días con menor afluencia en lo que va de celebración, aunque no hay sorpresas ni en la parte hostelera ni en la de los valientes que mantienen viva la fiesta a pesar de todo. «Este año parece que la feria no se acaba nunca, pero bueno, habrá que aprovecharse, ¿no?».

La reflexión la hace Javier, un malagueño que espera al resto de sus amigos en la plaza del Siglo, uno de los lugares en los que se concentra mayor ambiente incluso en los momentos más tranquilos. Se puede caminar sin rozar casi a nadie, hay espacio suficiente para bailar desde la plaza de la Constitución hasta Uncibay, sin dejar atrás Obispo y Flores, que siguen manteniendo el tirón gracias a la programación de conciertos, hecho que se ha ido documentando en estas páginas.

Parece que no, pero ya han pasado siete días de feria. En la del año pasado, a estas alturas solo quedaría el último sábado y el domingo de cierre, ese día en el que el real funciona a medio gas y el centro acoge el desfile en honor a la Toma de Málaga. Pero este 2019 aún quedan jornadas para seguir con la jarana, y se nota.

Pero este fenómeno no genera sorpresas, y además no es negativo. En el centro, si se compara un día de agosto sin fiesta con la jornada más floja de la feria, salen las cuentas. Lo mismo ocurre en el real. La inversión de los empresarios para montar las casetas (cada vez más elevadas), es la misma ya sea para diez que para doce días de actividades, por lo cual las posibilidades de amortización crecen a la vez que la duración del calendario feriante.

Este miércoles el centro ha tenido un gran protagonista: las charangas. Su capacidad de atracción en la calle hace que los que tienen más ganas de fiesta se concentren en un mismo lugar. Los miembros de Sí o ké se ponen entre la plaza del Siglo, calle Correo Viejo y Molina Lario y en pocos minutos congregan a decenas de personas al ritmo de sus tambores. Juan Miguel Muñoz, director del conjunto, explica a SUR que tocar en feria es «la mejor sensación» para cualquier charanga, ya que la gente responde rápido y tiene muchas ganas de interactuar. Opina lo mismo Germán Martín, de No ni ná. «Cuando llegas a casa y piensas que tanta gente se lo ha pasado bien gracias a ti te sientes genial».

Conflicto en la Merced

Entre las actividades y el jaleo de la feria se está produciendo un conflicto en la Plaza de la Merced. Así lo denuncian varios comerciantes de la zona en un comunicado remitido a SUR en el que aseguran estar siendo víctimas de una «persecución». «Manifestamos nuestra total disconformidad con la gestión en materia de seguridad ciudadana», afirman. Aseguran que están siendo sancionados «sin base moral ni jurídica» por la venta de alcohol hacia el exterior de sus establecimientos mientras que el Ayuntamiento «permite» el botellón en la misma calle. Creen, además, que algunas de las sanciones se han impuesto por el alcohol que se consume en el propio botellón. «Exigimos al ayuntamiento de Málaga una solución para controlar esta situación que permita la convivencia ciudadana».

Por su parte, el concejal de Seguridad del Consistorio malagueño, Avelino Barrionuevo, asegura que las sanciones se han tramitado de acuerdo con la normativa y que se ha actuado contra cuatro establecimientos de la plaza. «Desde las sanciones se ha disminuido el botellón y de momento no estamos teniendo que cortar la calle como en los primeros días».