Colorido para decorar La Malagueta en la Picassiana

Escribano, González, Aguado, Casero y Pallatier, de izquierda a derecha, en el Museo de Málaga./Salvador Salas
Escribano, González, Aguado, Casero y Pallatier, de izquierda a derecha, en el Museo de Málaga. / Salvador Salas

Loren Pallatier usará 28 colores diferentes para pintar las 300 piezas que adornarán el coso en un festejo que Aguado afronta «con mucha ilusión»

Antonio M. Romero
ANTONIO M. ROMEROMálaga

Con paso firme y seguro, la Corrida Picassiana de Málaga se va consolidando como cita destacada de la temporada taurina española. Un festejo singular donde se le rinde homenaje al pintor malagueño Pablo Picasso –gran aficionado a los toros– y donde La Malagueta se transforma con una decoración especial y que por séptima ocasión consecutiva llevará la firma del pintor francés afincado en Benalmádena Loren Pallatier. En esta ocasión el artista no ha querido dar muchos detalles sobre los motivos ornamentales y sólo adelantó que será un decorado muy colorista en el que utilizará hasta 28 colores diferentes para pintar las 300 piezas que se colocarán en las tablas del ruedo de la plaza de toros y los 40 medallones que colgarán en el coso.

Para la ornamentación utilizará las toreografías –una técnica consistente en empapar la muleta con pintura y dibujar un muletazo sobre las tablas de madera a modo de lienzo– en cuya elaboración ha contado con la colaboración del diestro malagueño Saúl Jiménez Fortes, ausente de la feria al encontrarse recuperando de una lesión en la pierna, según explicó en la mañana de este jueves durante la presentación de la Corrida Picassiana en el patio del Museo de Málaga. Un acto ante un centenar de aficionados y al que asistieron el empresario de La Malagueta, José Carlos Escribano, el diputado de Cultura, Víctor González, la delegada de Cultura de la Junta, Carmen Casero, y el diestro Pablo Aguado.

Aguado, que debuta en Málaga como matador de toros, es uno de los integrantes de la terna que el día 19 de agosto hará el paseíllo en la Corrida Picassiana junto a El Juli y José María Manzanares para estoquear un encierro de Garcigrande. «Tengo mucha ilusión y es un privilegio para mí estar en este homenaje de la ciudad a Picasso», afirmó el diestro sevillano en una conversación junto al responsable de comunicación de La Malagueta, José Enrique Moreno.

En ese diálogo, Aguado desveló que tiene una conexión «muy especial» con Málaga porque su familia materna es oriunda de la provincia y destacó que La Malagueta es una plaza de máximo nivel y es una responsabilidad «inmensa» torear en este festejo. «Uno tiene que ser consecuente con la realidad, tengo que dar muchas gracias por todo lo que estoy pasando, pero insisto en la gran responsabilidad que conlleva», añadió el torero revelación de la temporada, quien recordó el duro camino y los sinsabores para llegar al triunfo y lo que éste se disfruta cuando llega como sucedió en la pasada Feria de Abril de Sevilla.

Asimismo, el joven diestro se mostró optimista sobre el futuro de la tauromaquia. «Estábamos en un momento bajo que ya hemos pasado. Creo que a la fiesta le queda mucho tiempo, sobre todo cuando vas a una plaza y ves gente joven, o ves la Feria de San Isidro, treinta días de toros seguidos... Se me hace muy difícil pensar que la fiesta pueda desaparecer con esa realidad», aseveró.

José Carlos Escribano, que destacó la calidad humana y profesional de Aguado, sostuvo que la Picassiana es un ejemplo de cómo la cultura está imbricada en la tauromaquia y subrayó que «cada vez es más fácil hacer el cartel de la Picassiana, porque es un referente del mundo taurino y los profesionales quieren estar aquí».

González remarcó la actuación desarrollada desde la Diputación para rehabilitar La Malagueta y el «momento único» en el que está Aguado, mientras que Casero mostró el compromiso de la Junta con la tauromaquia y aseguró que la Picassiana es una «corrida única en el mundo y tiene una repercusión internacional por lo que todas las instituciones debemos volcarnos en su promoción».