De la Torre pone «una nota muy alta» a la feria y anuncia que volverá a tener 8 días en 2020

Balance oficial en el Ayuntamiento. /Fernando Torres
Balance oficial en el Ayuntamiento. / Fernando Torres

El alcalde de Málaga ofrece un balance satisfactorio de las fiestas y destaca el aumento del 3% en la facturación hostelera

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

Desde que se anunció el calendario de la Feria de Málaga 2019, la duración de los días de fiesta se convirtieron en el mayor tema de conversación, poniéndose por delante de dispositivos, agenda de conciertos y oferta en general. Diez días de feria frente a los ocho del modelo clásico sonaban para muchos excesivos, para otros era la oportunidad de exprimir al máximo el mes de agosto en términos de facturación –el Ayuntamiento explicó en su día que fueron los hosteleros y empresarios quienes propusieron este formato como solución a la disposición de los festivos en dos semanas diferentes–. Por eso en el tradicional balance de la semana grande ofrecido por el alcalde, Francisco de la Torre, acompañado de casi todo su equipo de gobierno, la pregunta obligada era si habían sobrado días de feria. «No se ha quejado ningún empresario», respondía ayer a SUR, para matizar a continuación:«Pero, ¿apostamos por la feria de diez días? No».

De la Torre valora que no se hayan producido incidentes graves durante la feria

Por tanto, De la Torre hizo hincapié en que la decisión de alargar las fiestas se tomó por motivos de calendario, y por lo tanto la de 2020 será de ocho días. La clave está en qué ocurrirá cuando la disposición de los festivos vuelva a permitir una feria larga como la de este año. «Lo decidiremos cuando comparemos los resultados de este año y los del que viene», ha asegurado el alcalde.

Con respecto a la repercusión de la feria de este año, los datos avalan un aumento generalizado en todos los aspectos. Se ha registrado un 3% más de facturación en la hostelería y la ocupación hotelera se ha mantenido al 95% de media a lo largo de los diez días. En cuanto a afluencia, De la Torre aseguró que ni él ni los empresarios han percibido un descenso significativo en el segundo tramo de las fiestas –esta semana que ya acaba–. A su parecer, ha sido un «éxito» y ha alcanzado «una nota muy alta». Asimismo, destacó que ha habido días «muy buenos, con muchas colas y presión por parte de los usuarios», y otros más ligeros pero sin dejar de llenar los establecimientos en los dos espacios.

La feria, en cifras

Un millón.
Los espectáculos han contado con un millón de asistentes.
409.000
Espectadores de los conciertos en las plazas del Centro.
1, 7
La EMT ha registrado más de 1,7 millones de desplazamientos.

También hizo referencia al hecho de que, por la distribución «estratégica» de las plazas, los asistentes se han dispersado más, algo que ha permitido que este año haya habido «mucho menos botellón» que en otras ediciones. La menor presión a los locales ha permitido que «la atención sea mejor». Con respecto a la afluencia en el real, el alcalde consideró que la competición en calidad y tipo de música ha hecho mucho a la hora de que las casetas se llenen o no.

Por todo ello, el año que viene está garantizada una feria clásica, de ocho días. Dentro de «cuatro o cinco años» los festivos volverán a estar divididos en dos semanas diferentes y habrá que buscar estas declaraciones en la hemeroteca para analizar la decisión que se tome en el Ayuntamiento. De la Torre explicó que entre los intereses de los empresarios y feriantes siempre está que la fiesta dure «lo máximo posible» y que se distribuya lo más próximo al final del mes de agosto, para garantizar la afluencia en los días más flojos del verano.

Más allá de la duración

En cuanto al resto de la feria más allá de su duración, De la Torre volvió a hacer un balance triunfalista aunque no recalcó que haya sido «la mejor de la historia», como sí hizo el pasado año. El primer dato clave para el alcalde ha sido que no se han producido incidentes graves. También destacó que más de un millón de personas han acudido a las actuaciones en los distintos escenarios habilitados. La estimación de asistencia a los espectáculos en las plazas del Centro alcanza las 409.000 personas, un 10% más con respecto al año anterior.

En cuanto a la recogida de basura, fiel indicador del consumo, sumando el Centro y el Real se han procesado 1.604 toneladas, de las cuales, 545 del Cortijo de Torres, y el resto en el casco antiguo (hay que tener en cuenta que en este espacio se recogen de forma habitual unas 450).

Otro de los datos que avalan el aumento del formato de feria larga está en el número de viajeros que han utilizado los servicios de la EMT. A lo largo de feria de Málaga, la empresa de transporte ha registrado «más de 1,7 millones de desplazamientos», lo que ha implicado un incremento del 21% con respecto al año pasado que responde directamente a los dos días más de servicio del operativo especial.

En opinión de De la Torre, estos datos respaldan el hecho de que los malagueños «eligen el transporte público» para ir a la feria y cada año más, ya que desde hace varias ediciones de las fiestas se está percibiendo un aumento sostenido, en especial en la línea F. Estos días ha estado en funcionamiento la flota completa de la EMT con sus 270 vehículos.

Juan Rambla: «Mi opinión personal es que no merece tanto la pena alargar la feria en el real»

Juan Rambla, empresario de la noche del centro de Málaga (Sala Gold y Wengé Privè entre otros), es de los que más años lleva montando casetas en el Real Cortijo de Torres. Por eso suele acudir a los actos oficiales en representación del colectivo pese a que no pertenecen a ninguna asociación como tal. Sin embargo, es de las voces más autorizadas a la hora de hacer balances en el real, por su experiencia. Aunque todavía no ha hablado con todos los empresarios, se atreve a dar una opinión personal, compartida por «varios compañeros» con los que ya ha podido intercambiar ideas. «Mi opinión personal es que no merece la pena alargar tanto la feria en el real», reconoce a SUR.

Su análisis es claro:«Es una paliza tremenda, una pasada, demasiado largo». Explica que «lo que se factura de más se pierde en los gastos», fruto de tener que abrir las casetas más días de lo habitual con su personal correspondiente. Para justificar su opinión ofrece un razonamiento sencillo pero que ilustra el resultado final de estos días de fiesta. «La gente tiene el dinero que tiene, da igual que la feria dure diez días u ocho, es la misma capacidad de gasto que se reparte en los días». Rambla insiste en que su opinión es personal y solo habla en su nombre, ya que todavía no ha podido hablar con todos sus compañeros.