Unicaja confía en decisiones sobre la fusión «en las próximas semanas»

Imagen de la junta general de accionistas, celebrada ayer. /SUR
Imagen de la junta general de accionistas, celebrada ayer. / SUR

El presidente, Manuel Azuaga, asegura a los accionistas que espera la adopción de acuerdos que «permitan llevar adelante la operación»

José Vicente Astorga
JOSÉ VICENTE ASTORGA

El presidente de Unicaja Banco, Manuel Azuaga, expresó ayer en la junta general de accionistas su confianza en que en las próximas semanas habrá «decisiones» de Unicaja y Liberbank cara a la integración de las dos entidades, si bien ambos consejos aún no han dado pasos formales sobre el proceso que se inició el pasado verano. Azuaga aseguró a los accionistas que «puede confirmarse que los contactos a que nos referíamos en el hecho relevante de 12 de diciembre pasado continúan y esperamos que en las próximas semanas se puedan adoptar las decisiones que permitan llevar adelante la operación». Todo apunta a que el acuerdo en relación al plan de fusión ya planteado la semana pasada al supervisor europeo pueda llevarse a las juntas de accionistas el próximo mes de junio, pues necesitan ser convocadas con un mes de antelación.

A unos días de que se conozcan los resultados del primer trimestre, –ayer se conoció la caída del 29% en los de Liberbank– la negociación que conducirá a la absorción del banco heredero de las antiguas cajas de Asturias, Cantabria, Extremadura y Castilla-La Mancha, ha entrado en su fase decisiva con la ecuación de canje –el peso de cada entidad en el reparto de poder– como cuestión clave aún no cerrada y en la que se sustanciará con los activos como principal referencia, pero no único aspecto en una ponderación en la que Unicaja partió de una posición inicial del 60%. La prevista integración de Liberbank centrará una junta extraordinaria de accionistas, sin duda la más importante hasta ahora de la entidad, a la que se someterá la propuesta del consejo. La de ayer, una convocatoria ordinaria para los representantes de los más de 19.000 accionistas del banco, sirvió para ratificar las cuentas de 2018 y la gestión del consejo presidido por Azuaga. Uno de los acuerdos ha sido consolidar en 12 su número de vocales, uno menos tras la salida en diciembre pasado del consejero independiente Eloy Domínguez Adame. La presencia de mujeres alcanza así el 41,6% tras la importante renovación de hace un año.

Dividendos

Los accionistas dieron también luz verde al reparto de 61 millones en dividendos, el 40 por ciento de los resultados obtenidos en 2018. Azuaga se refirió al entorno «complejo y competitivo» en este primer ejercicio completo como empresa cotizada y destacó que «los análisis y pruebas de resistencia evidencian la solidez de Unicaja Banco y su posicionamiento para afrontar escenarios y retos futuros». Así, la entidad cerró con una ratio de capital ordinario de primer nivel (CET 1) del 15,4%, entre las más elevadas del sector.

El presidente expuso a los 347 asistentes –accionistas y representantes con voto delegado que sumaban un 84% del accionariado– la necesidad de mejorar la rentabilidad, actualmente del 4% respecto a fondos propios (ROE), y llegar hasta llegar al 8%que prevé el actual plan de negocio con vigencia hasta 2020. El presidente expuso que se están acelerando las medidas previstas en él, con especial referencia al impulso comercial basado en la transformación digital, y la reducción de gastos y de activos improductivos, «que crecieron con la incorporación de Banco Ceiss». Incidió en el hecho de que la alta capitalización de Unicaja «castiga» el indicador de rentabilidad, pero «a cambio nos permite aspirar a liderar operaciones corporativas como la actual». Azuaga argumentaba así tras las palabras del director general de la fundación bancaria, Sergio Corral, en su calidad de representante del principal accionista, con el 49,7% del capital que abrió las intervenciones. Corral subrayó la necesidad de revertir la baja rentabilidad, y de mejorar el beneficio por acción, que «desde hace dos años se mantiene un 40% por debajo de sus anteriores niveles». «Deseamos que una adecuada focalización de la gestión hacia estos estos puntos permita recuperar el nivel adecuado de rentabilidad», planteó como reto. Por parte de los ahorradores, clientes y pequeños accionistas, el representante de Adicae Miguel Sánchez demandó de la entidad un cambio en relación a las reclamaciones de cláusulas suelo. Azuaga defendió en su respuesta el planteamiento de la entidad de que se trata de un asunto en el que el cuestión de su transparencia debe analizarse «caso por caso». El representante del sindicato Cesica, Manuel Lara, se abstuvo en el informe de gestión del consejo, y en el de retribuciones, expresó su disconformidad.

El 19% de los clientes son ya exclusivamente digitales

El 19% de la clientela de Unicaja Banco es exclusivamente digital mientras que un 30% de sus casi tres millones de clientes constan en los últimos tres meses como usuarios que resolvieron sus transacciones por banca electrónica, un canal por el que ya se formalizan el 67% de las operaciones. Fueron algunos de los datos aportados por el consejero delegado, Enrique Sánchez del Villar, en relación al cambio de paradigma comercial en el que están inmerso todo el sector y que tiene su reflejo en el plan de transformación digital de la entidad como pieza fundamental de su plan de negocio con el horizonte de 2020. El presidente recordó, por su parte, que esa estrategia ha llevado a crear de forma voluntaria una Comisión de Tecnología e Innovación. La entidad ha puesto en marcha el denominado plan de sistemas para desarrollar un modelo de plataforma más eficiente y que permite una mejor relación con el cliente. En el plano comercial, el marketing digital para la generación de negocio, la transformación integral de procesos y la analítica avanzada fueron los tres pilares señalados ante los accionistas por Manuel Azuaga, que destacó también las acciones dirigidas al consumo y las empresas. Azuaga situó, por otra parte, la nueva web pública y el lanzamiento de los perfiles corporativos en las redes sociales, como «punta del iceberg del cambio cultural en el que está inmersa Unicaja Banco». La movilidad geográfica de la plantilla y la posibilidad de bajas incentivadas acordadas en un plan a tres años con los sindicatos fue otro de los aspectos que subrayó dentro de la estrategia de reducción de costes.