Los nuevos David de internet vencen a los Goliat en el apetito inversor por la tecnología

Entrada a la sede principal de la compañía Uber en San Francisco (California)./AFP
Entrada a la sede principal de la compañía Uber en San Francisco (California). / AFP

De la larga docena de estrenos bursátiles del mundo digital en 2019, Zoom Video y Pinterest han hecho sombra a Uber y Lyft

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

Han pasado dos décadas desde el fenómeno fulgurante de las 'puntocom' y el mercado internacional vive en 2019 una etapa que, tanto por el número de salidas al mercado de compañías tecnológicas y digitales como por sus volúmenes, recuerdan algo a lo que ocurrió entonces. Sin embargo, los expertos creen que los fundamentales del negocio de internet han cambiado, para tranquilidad de los propios inversores.

«No creo que nos encontremos ante una burbuja tecnológica», afirma Felipe López-Gálvez, analista de Self-Bank, pues aunque reconoce que «las valoraciones son más altas que en otros sectores, no lo son tanto como a principios de siglo». Su consejo, casi de manual, es «no invertir en cualquier proyecto si no tiene una base económica creíble».

LA CARA Y LA CRUZ

25.000
millones de dólares es la capitalización actual de la firma de 'software' Zoom Video, el mejor estreno en el mercado (un 151,3% de subida acumulada) este año desde el sector digital, junto a la red social de hobbies Pinterest (44,6%).
1999
fue el último año con tantas salidas a Bolsa de empresas tecnológicas como en 2019: más de una docena encabezadas por los gigantes digitales del transporte Uber y Lyft, con Airbnb a la espera.
80%
de las nuevas compañías que se estrenan en el parqué en EE UU lo hacen en pérdidas, el nivel más alto desde la burbuja de las 'puntocom' en el año 2000, según un informe de la Universidad de Florida.

«Es cierto que hay algunas empresas que generan gran cantidad de información pero cuesta ver cómo la rentabilizan», admite Borja Ribera, profesor de Bolsa y Mercados Financieros en la escuela de negocios EAE. Es justo la clave de la discusión que mantienen hace tiempo defensores y detractores de esos movimientos en el mercado por el riesgo de que sean demasiado prematuros. Un estudio de la Universidad de Florida apunta que el 80% de las empresas que salen a Bolsa en EE UU lo hacen en números rojos, el nivel más elevado desde la burbuja de 2000.

Este ejercicio se prevé más de una docena de estrenos en el parqué solo en Estados Unidos, pues con Asia pueden acercarse a la veintena, mientras en Europa la incertidumbre sobre el 'brexit' y el cambio de ciclo económico penalizan cualquier operación de venta pública (OPV). Para finales de año se espera a la plataforma de alquileres turísticos Airbnb.

De las salidas que ya se produjeron esta primavera pasada, las más criticadas son curiosamente de dos grandes plataformas digitales ya consolidadas como Uber y Lyft, ambas especializadas en el transporte aunque la primera intenta ampliar su radio de acción a la comida a domicilio (Uber Eats) y la logística (Uber Freight). Ribera las tacha incluso de «fracasos», números en mano: la segunda se ha depreciado casi un 16% desde que inició su andadura bursátil a finales de marzo, mientras que la primera ha moderado la pérdida hasta apenas un 2%. Lo justifica en parte por las dudas legislativas en Europa sobre su actividad, que pueden extenderse a otros continentes.

Uber, de hecho, ha sido hasta ahora el estreno en el mercado de mayor volumen en 2019, con 9.300 millones de dólares (8.300 millones de euros), y el tercero en la historia de la Bolsa de Nueva York, solo por detrás de la compañía china de comercio electrónico Alibaba y el emporio Facebook. Para Antonio Sales, analista de la firma XTB, su problema y el de su gran competidor Lyft son «unas expectativas excesivamente elevadas» de los activos que tienen. La mayoría de expertos bursátiles coincide en hablar de «sobrevaloración» al analizar la situación de ambas, aunque López-Gálvez matiza que eso no conlleva que sean «malas» empresas. Estima que «todavía necesitan cambios estructurales para hacer sus proyectos rentables» y por eso las ve «buenas apuestas en el largo plazo», sobre todo Uber, que le recuerda a Facebook por su «rendimiento dubitativo» en un principio.

El asalto de Facebook a las criptomonedas

Es el primer gigante digital que se adentra en la montaña rusa de las criptomonedas. Facebook y su Libra, que cuentan con el respaldo de Visa y Mastercard -las dos grandes corporaciones del dinero de plástico-, confían en poder hacer sombra al conocido bitcoin a medio plazo con un mercado potencial de 2.600 millones de personas gracias a la red social y sus aplicaciones de mensajería. El estreno se prevé para 2020 en los pagos a través de whatsapp y entre sus socios se cuentan plataformas internacionales tan conocidas como Uber, Lyft, Spotify, eBay y PayPal. Los supervisores financieros estudian cómo afrontar una moneda virtual tan potente. En España, el Tesoro también estará vigilante, pero el Tribunal Supremo ya ha resuelto que las ciberdivisas no son legalmente dinero electrónico aunque sí sirven «de contraprestación» o para «intercambio».

Ahora, por el contrario, el imperio creado por Mark Zuckerberg se codea en el club de los más grandes, los denominados FAANG, donde también están Amazon, Apple, Netflix y Google (Alphabet). Las cinco suman ingresos trimestrales superiores a los 206.000 millones de dólares (183.200 millones de euros) y, pese a la desaceleración en el crecimiento de sus negocios -un 8% el año pasado, casi tres veces menos que el 21% de mejora en 2017-, han salido por ahora con suerte de su 'rally' bursátil particular este año.

Microsoft, la más cotizada

Facebook se aprecia más de un 50% en lo que llevamos de ejercicio, Amazon un 29% y Netflix más de un 40%, al tiempo que la segunda continúa su pugna con el emporio Microsoft por ser la empresa más valiosa del mundo. Lo consiguió a principios de enero acercándose a los 797.000 millones de dólares. Hoy el grupo cofundado por el multimillonario Bill Gates supera la barrera del billón (1,05), mientras que el gigante del comercio electrónico liderado por Jeff Bezos alcanza ya los 956.000 millones (850.300 millones de euros).

Apple es el tercero en discordia en esa batalla por el liderazgo, con casi 940.000 millones de dólares. En su caso, además, es la que cotiza con menos descuento entre las FAANG sobre su promedio de precio de los últimos 15 años. Pero estas multinacionales pueden ser de las que más sufran si la tregua arancelaria que se dieron hace una semana en la reunión del G-20 los líderes de Estados Unidos y China, no termina en un acuerdo comercial. Y es que si bien «se encuentran en constante innovación y crecimiento de las ganancias», con un modelo de negocio «consolidado y creíble», hay que «desconfiar de las exageradas valoraciones de algunas», dice López-Gálvez.

Microsoft y Amazon aún pelean por el trono del mercado, con riesgo de «sobrevaloración»

La guerra arancelaria entre EE UU y China, ahora en tregua, podría perjudicarles bastante

No obstante, la plataforma de contenidos audiovisuales Netflix, con un PER (las veces que el beneficio está comprendido en el precio de la acción) de 145, y Amazon, con 98 el suyo, presentan valoraciones «exageradas». Menos desconfianza pueden generar Microsoft, con un PER de 35, Alphabet (26), Facebook (26) y Apple (17), la más fiable a priori.

Los inversores, en cualquier caso, «ahora prefieren apostar antes por proyectos consolidados que por los que se encuentran todavía en su niñez», sostiene el analista de Self Bank. Eso explicaría que, tras su ascenso casi meteórico, Pinterest (en su primer día se revalorizó un 25%) haya bajado un 20% de sus máximos en abril, aunque la red social de hobbies y manualidades puede calificarse aún de éxito entre los nuevos David de la tecnología y el mundo digital al cotizar hoy un 44,6% (14.780 millones de dólares de capitalización) por encima de su precio de estreno.

Por el contrario, la empresa china YY de servicios de transmisión de música y la firma Sonos de altavoces sí suspenden claramente en los primeros meses de su andadura bursátil. La cara opuesta es Zoom Video, calificada ya de unicornio tecnológico, que casi ha triplicado su valor bursátil (151% más) desde su comienzo a mediados de abril (25.000 millones de dólares). La compañía de cigarrillos electrónicos Juul y la plataforma WeWork, que ofrece espacios de trabajo a firmas tecnológicas, pueden ser los próximos pelotazos.

El fiasco de las 'puntocom' ha curtido a los inversores

Si hablamos de burbujas e inversiones, el estallido de las 'puntocom' justo en el cambio del siglo XX al XXI marcó un antes y después para muchos analistas y, sobre todo, inversores, que desde entonces se han ido volviendo más cautos. Aunque tuvo que ser la crisis de las hipotecas 'subprime' y la caída de la banca Lehman Brothers en 2008 la que terminara por retraer su confianza al mínimo.

El paso de los años ha moderado ese recelo, gracias también a los cambios normativos que, tras el estallido de la última crisis financiera, se han llevado a cabo en Estados Unidos y la Unión Europea. Pero, ¿cuál fue el caldo de cultivo que llevó al Nasdaq, el índice de empresas tecnológicas de Wall Street y referente mundial, a perder casi 5.000 millones de dólares en solo dos años (2000-2002) por su desplome tras la quiebra de una serie de compañías tecnológicas? Pues la clave, según explica Borja Ribera, profesor de Bolsa y Mercados Financieros en la escuela de negocios EAE, fue que a finales de la década de los noventa «se veía internet como el futuro», de modo que «no se analizaba la situación» de esas compañías en ese momento, sino lo que supuestamente iban a generar en 10, 15 o 20 años. «Hoy día (la Red) -asevera- es el presente y no nos imaginamos nuestra vida sin ella».

«Seguro que ahora también se cometen errores -reconoce- pero, en general, nos encontramos con empresas con una buena valoración de fundamentales y, sobre todo, un mercado consolidado en internet». Es justo lo que no pasaba entonces, como evidencian dos ejemplos a sendos lados del Atlántico. En EE UU, la empresa AOL convenció a muchos de ser el mejor alumno en la clase de los proveedores de servicios de internet y los usuarios lo creyeron: en 1997 casi uno de cada dos hogares en ese país accedían a sus búsquedas en la Red con él. El emporio Time Warner la compró en enero de 2000, pero la fórmula de éxito se agotaría con la llegada de más competencia. En 2008 se vendería para no lastrar el grupo.

En la UE el caso paradigmático de 'puntocom' inflada es la española Terra, una filial de Telefónica que creció a golpe de talonario pero malgastó sus recursos: en 2000 compró Lycos, el tercer portal más visitado de EE UU, por 12.500 millones de dólares; tres años después lo vendería por solo 105 millones. Se estrenó en Bolsa en noviembre de 1999, con una revalorización en un solo día del 185%. Salió a casi 12 euros, su récord llegó a los 140 y terminaría su andadura bursátil en 2005 en apenas tres euros.

¿Se repetirá la historia en poco tiempo? Felipe López- Gálvez, analista de Self Bank, no lo ve probable porque «el inversor se ha vuelto más escéptico, es más paciente y, además, está mejor formado».