El turismo asiático impulsa la velocidad de Autocares Ramírez

Miguel Ramírez, a las puertas de la sede de la empresa en Córdoba./SUR
Miguel Ramírez, a las puertas de la sede de la empresa en Córdoba. / SUR

Esta compañía cordobesa casi centenaria se consolida en el sector del transporte con servicios discrecionales, regulares, escolares y urbanos, que le permiten crecer al 20%

E. FREIRE

La historia de España en el último siglo bien podría haberse escrito en un autocar de la familia Ramírez. La empresa arrancó en 1918 en Lucena cuando el bisabuelo transportaba a viajeros en vehículos de tracción animal, «como las diligencias del Oeste», bromea Miguel Ramírez Luna, que hoy conduce la compañía junto a su primo Alberto Gallardo Ramírez, la cuarta generación de esta saga de transportistas cordobeses.

La ruta de Autocares Ramírez continuó con los primeros vehículos a motor, primero en una línea regular entre Lucena y la estación de tren de Aguilar, un camino que la Guerra Civil interrumpió abruptamente cuando el Ejército requisó los vehículos. Pasada la contienda, el negocio renació y creció, ya el abuelo empezó a trabajar con sus hijos, contrató a más conductores y el trayecto se alargó hasta Córdoba.

La empresa

Orígenes.
El bisabuelo de los actuales dueños empezó con un vehículo de tracción animal transportando a viajeros desde Lucena. Hay documentos de 1918 que datan el nacimiento de la empresa cordobesa, que cumplirá un siglo el año próximo
Flota.
Con 34 vehículos y 40 trabajadores, el negocio se asienta sobre cuatro patas: transporte discrecional, regular, escolar y urbano.
Especialista.
Autocares Ramírez trabaja desde los años 90 con los touroperadores que mueven el turismo asiático en España y Portugal.

Más tarde vino la compra de la línea Lucena-Cabra y la ampliación hasta Baena y Valenzuela. Por el camino, los Ramírez van sumando servicios discrecionales para trasladar a grupos, como las peñas de fútbol o las taurinas que iban a la Feria de Sevilla.

Ya en los 60 se crea la sociedad Rafael Ramírez y toma el mando la tercera generación. En este nuevo recorrido, junto a las líneas regulares y discrecionales, empiezan los primeros transportes escolares para los niños de zonas rurales. El traslado de la compañía a la capital cordobesa, donde está la sede social, se produjo en los 70 sumando nuevos viajeros, como los soldados de la ‘mili’, además de la línea Andújar-Córdoba.

En 1995, nuevo cambio generacional y los dos primos se hacen cargo del negocio familiar. «Van desapareciendo algunos trabajos, como el de los militares, y hay que abrir otros campos», recuerda Miguel. Es entonces cuando Autocares Ramírez empieza a especializarse en circuitos turísticos con rutas al extranjero, hasta que decide centrarse en la Península Ibérica y dedicarse a los grupos de viajeros orientales. «Trabajamos con los touroperadores que mueven el turismo asiático. Hemos formado a nuestros conductores en inglés y nos reclaman las agencias por nuestra seriedad y profesionalidad», relata el empresario.

Otro hito importante se remonta a 2005 cuando la firma compró Autocares de Priego, dedicada al transporte urbano en Córdoba, dentro de la empresa municipal, Aucorsa.

Actualmente, Autocares Ramírez tiene una flota de 34 vehículos y 40 trabajadores. «La empresa es muy rentable. Crecemos al 20% gracias al aprovechamiento del calendario para que no haya días muertos. El turismo japonés o el chino viene todo el año. Hay días que tenemos trabajando 16 autobuses con orientales», subraya Miguel Ramírez.

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