Eider, la pionera granadina de la economía circular

Eider, la pionera granadina de la economía circular

Convierte 66.000 toneladas de residuos inertes en compost y áridos para la agricultura y la industria. Su lucha ahora es contra las trabas administrativas que bloquean su expansión

E. FREIRE

En el año 2001, un grupo de constructores, arquitectos e ingenieros montaron en la localidad granadina de Guadix una empresa de tratamiento de residuos industriales y de la construcción, a los que sacaban rendimiento económico una vez reciclados y vendidos como compost para tratamientos agrícolas o zahorra para hacer hormigones de carretera.

«Cuando empezamos, este sector era totalmente nuevo y pensamos que en el futuro iba a ser una actividad obligatoria porque favorece el Medio Ambiente. Tuvimos problemas de todo tipo para arrancar, especialmente con las administraciones, y aún seguimos teniéndolos ahora que pretendemos abrir dos nuevas plantas», explica Emilio Gómez Villalva, uno de los siete socios de Ecoindustria del Reciclado (Eider).

Los datos

Plantas
Eider tiene operativa una planta en Guadix y participa en la UTE Reciclados Melilla. Su proyecto de Gádor está previsto para 2020 y el de Huétor Tájar sigue en tramitación.
Negocio
Factura 1,6 millones al año y procesa, especialmente, residuos de construcción y demolición, lodos, plásticos, maderas industriales y neumáticos fuera de uso
Clientes
Comercializa áridos reciclados de distinta glanumetría para hacer hormigones y compost para usos agrarios. También reduce el volumen de residuos plásticos, cartón y madera que vende al gestor final.

La compañía tiene actualmente paralizados 7 millones de euros de inversión en los proyectos que desde hace años pretende llevar a cabo en Huétor Tájar, también en Granada, y en Gádor, Almería. «Para la planta de Huétor Tajar empezamos a presentar la documentación en 2002 y a estas alturas aún no hemos podido ponerla en marcha. Tenemos licencia y se empezó a construir, pero por motivos políticos, el ayuntamiento nos ha estado poniendo pegas, pese a que hemos ganado todas las sentencias. Cuando empezamos con este proyecto éramos pioneros y ahora ya hay tres plantas en municipios cercanos para hacernos la competencia», se queja el empresario.

La empresa de reciclado factura 1,6 millones de euros al año y está a la espera de ampliación

Eider también participa en una UTE que gestiona otra instalación de reciclaje en Melilla.

La compañía procesa más de 66.000 toneladas al año de residuos de la construcción y demolición (40.000 toneladas); compostaje de lodos de depuradoras urbanas e industriales y residuos de poda (25.000); plásticos y maderas (1.000); y neumáticos fuera de uso (100). Uno de sus grandes clientes es la empresa de aguas de Granada capital, para la procesa todos los lodos de sus depuradoras.

La facturación de Eider en 2018 alcanzó 1,6 millones de euros. En la planta de Guadix trabajan 15 personas, entre ellas siete técnicos. «Somos una empresa muy tecnificada porque procesamos productos muy distintos y porque, además, siempre estamos intentando hacer tratamientos nuevos. Para eso se necesita investigación, que en muchos casos hacemos nosotros directamente y en otros concertamos con distintas instituciones», subraya Emilio Gómez.

En este campo de la I+D la compañía granadina está desarrollando un tratamiento de compost con ventilación al que se añadirá una inyección de bacterias (nutrientes) para mejorar abonos agrícolas.