Primor compra las dos naves de Isofotón para un centro logístico en el PTA

Aspecto de las naves de Io que fue la factoría de Isofotón, en el Parque Tecnológico./Ñito Salas
Aspecto de las naves de Io que fue la factoría de Isofotón, en el Parque Tecnológico. / Ñito Salas

La cadena de perfumerías, que ha invertido nueve millones de euros en esta operación, prevé externalizar la gestión de estos edificios

Jesús Hinojosa
JESÚS HINOJOSAMálaga

Los dos edificios que albergaron la sede de Isofotón en el Parque Tecnológico ya tienen un nuevo dueño. Según ha podido confirmar este periódico, la cadena malagueña de perfumerías Primor ha comprado las dos naves de la factoría que llegó a liderar el sector fotovoltaico español, que entró en concurso de acreedores en junio de 2013 y se encuentra en liquidación desde 2014. Son varios los inversores que, en los últimos años, se han interesado por adquirir estos edificios, cuya venta ha estado supervisada por el Juzgado de lo Mercantil número 2 de Málaga, pero finalmente han quedado en manos de la conocida compañía local de perfumerías, que se encuentra en un claro proceso de expansión de su actividad por todo el territorio nacional.

Según apuntaron fuentes cercanas al ámbito judicial, la operación de venta de lo que fue la fábrica de Isofotón se cerró hace unos días y ha supuesto la transmisión de unos inmuebles con una superficie de 31.000 y 23.000 metros cuadrados construidos, respectivamente. Primor ha comprado estas construcciones por un importe total de nueve millones de euros que servirá para saldar deudas de Isofotón, respetando la carga hipotecaria que todavía pesa sobre ellas.

Expansión por todo el país

La compraventa, asesorada por la agencia inmobiliaria Larios 3 Consultores, dirigida por José Luis Aguilar, supone un paso clave para el proceso de extensión de Primor, que actualmente cuenta con más de 90 tiendas repartidas por las principales ciudades del país. Su gerente, Juan Ricardo Hidalgo, confirmó a SUR la adquisición de los edificios que pertenecieron a Isofotón si bien no quiso aportar muchos más detalles sobre esta operación. Así, se limitó a aclarar que Primor mantendrá su sede central en sus actuales instalaciones del polígono Trévenez, en la calle Albinoni, y que los edificios del PTA se destinarán a un uso logístico y de oficinas que no será gestionado directamente por la compañía de perfumerías. «Nuestra idea es externalizarlos», remarcó Hidalgo.

Así, el plan de Primor para estos inmuebles pasa por encomendar su gestión a un operador que los explote para uso logístico –entre otros para la propia la cadena de perfumerías– y de oficinas por parte de otras empresas. Precisamente los espacios para uso terciario y de distribución de mercancías son actualmente los más demandados por muchos inversores en la capital, en la que no les resulta fácil encontrar suelos o construcciones adaptadas a sus necesidades. «Confiamos en que tendremos clientes», añadió el gerente de Primor, quien apostó por dar uso a las naves «lo antes posible» tras las mejoras o reformas que sean necesarias para que los edificios vuelvan a tener actividad, aunque en este caso enfocada mayoritariamente a la logística, si bien también disponen de una zona habilitada para oficinas. En los últimos años, los administradores concursales de Isofotón han tenido que correr con los gastos electricidad, vigilancia, limpieza y mantenimiento de estos edificios en el PTA.

Una venta 14 millones por debajo del precio de salida

La venta de los edificios de Isofotón en elPTA se ha cerrado por un precio de nueve millones de euros que supone 14,4 millones menos de los 23,4 millones en que fueron tasados inicialmente. No obstante, según se precisa en el auto de la magistrada del Juzgado de lo Mercantil número 2 de Málaga, al que ha tenido acceso este periódico, se ha autorizado porque «el tiempo ha demostrado que son fincas muy difíciles de vender». La jueza señala que la oferta de Primor es «con mucha diferencia» la mejor de las que ha tenido conocimiento hasta ahora; y añade que la venta en subasta «es muy complicada y, casi seguro, de resultado mucho peor» porque ya se convocaron dos que quedaron desiertas al no presentarse puja alguna.

En el auto se explica que sobre los inmuebles pesa una carga hipotecaria a favor de Caixabank que no se va a saldar directamente con esta entidad financiera porque el deudor principal del concurso de acreedores sigue abonando los pagos correspondientes. Así, lo que se ha acordado con Caixabank es ingresarle en una cuenta pignorada o blindada el dinero que le corresponde, de forma que podrá revertir en los acreedores si se paga la hipoteca.