Una empresa malagueña prueba un prototipo pionero de generador eólico marino

Prototipo de la plataforma eólica marina de Enerocean que se está probando en Canarias./SUR
Prototipo de la plataforma eólica marina de Enerocean que se está probando en Canarias. / SUR

Enerocean ensaya en Canarias una instalación que, cuando esté operativa, podría abastecer a más de 10.000 personas

Ignacio Lillo
IGNACIO LILLOMálaga

Pocos lo saben, pero una de las empresas más importantes de I+D en energía eólica marina tiene su sede en Málaga. Se llama Enerocean y acaba de empezar las pruebas de un prototipo pionero de generador eólico marino, el primero equipado con dos molinos de viento que ha llegado a este nivel de desarrollo técnico. Cuando se ponga en funcionamiento la plataforma definitiva, cada una tendrá capacidad para abastecer a más de 10.000 personas.

La estructura se está probando por primera vez en el mar, en un centro de experimentación específico para este tipo de proyectos que existe en Canarias. Está hecha a una escala 1:6, con unas dimensiones de 25 metros de alto, 36 de punta a punta de las dos palas y casi 40 toneladas de peso. Ello da una idea de las dimensiones reales que tendría cuando estuviera en funcionamiento de verdad. «Vamos a probar sobre todo la supervivencia, estabilidad y comportamiento en el mar del diseño, con oleaje real», relata Pedro Mayorga, presidente y director técnico de Enerocean, que está inmersa desde hace una década en el proyecto europeo WIP10+. En el mismo también participan la ingeniería sevillana Ghenova y la multinacional con sede en Albacete Ingeteam. A estos, se añade un socio británico, TTI, y la financiación del CDTI, la UE y BEIS (el CDTI británico).

Hasta ahora, su invención, a diferentes escalas, se había probado únicamente en laboratorios. «En el mar tenemos el ambiente marino con todas sus condiciones, olas y corrientes, podemos probar el comportamiento de los subsistemas. Pero el mar no está a escala, es el que es, y las olas son de verdad, aunque el prototipo esté a un sexto de su tamaño, es la mejor forma de probar la resistencia ante las tormentas».

Se van a hacer varias campañas de ensayos en el Plocan (Plataforma Oceánica de Canarias), una zona de mar reservada de unos 23 kilómetros cuadrados de extensión, en la isla de Gran Canaria, frente al municipio de Ginamar. Y ello, con el objetivo de perfeccionar y optimizar la tecnología para reducir al máximo los riesgos e incertidumbres. A su juicio, se están produciendo varios hitos: de una parte, esta es la primera instalación con un doble aerogenerador que alcanza este nivel de ejecución en el mundo. Pero además es la primera plataforma eólica flotante hecha en España, que se va a instalar en aguas nacionales y desarrollada por una empresa igualmente española.

Un parque para toda Málaga

La primera fase será de tres meses, aunque las pruebas se pueden extender hasta dos años. Por tanto, según los cálculos de Mayorga, en tres años estarán en disposición de construir un prototipo a escala total. La máquina definitiva estará equipada con dos aerogeneradores de seis megavatios cada uno, con 300 metros de punta a punta de pala (las dos) y 170 metros sobre el nivel del mar, equivalente a un edificio de más de 60 plantas, «pero alejado de la costa de 12 a 15 millas, por lo que no tendría un impacto visual, y aprovechando zonas de mar que no tengan otro uso, como caladeros de pesca». La evacuación de la energía producida se hará mediante un cable submarino.

La producción de cada plataforma sería equivalente al consumo de más de 10.000 personas. Para abastecer a toda la capital malagueña sería suficiente con unas 50 unidades y 600 megavatios de potencia instalada (además de otros recursos de soporte para mantener la tensión cuando no sople el viento).

En cuanto a la ingeniería, el diseño consiste es una estructura semisumergible, amarrada por la columna frontal al fondo, de manera que cuando sopla hace un efecto veleta y se pone de cara al viento. Un centenar de personas están implicadas en el proyecto, aunque lo lideran una decena de ingenieros y técnicos. Este hito llega en un momento dulce, por el fuerte empuje de la eólica marina a nivel mundial. También se está estudiando la posibilidad de que los futuros parques integren instalaciones de acuicultura en mares abiertos.