Agapea registra un crecimiento del 20% en plena caída de ventas de las librerías

Agapea tiene expositor en la Feria del Libro de Málaga y organiza decenas de actividades durante todo el año. /
Agapea tiene expositor en la Feria del Libro de Málaga y organiza decenas de actividades durante todo el año.

La empresa malagueña, con más de setenta trabajadores y presencia en cinco ciudades, lidera el aumento de facturación en un sector contra las cuerdas

ALBERTO GÓMEZ

Las librerías de Agapea registraron un crecimiento cercano al veinte por ciento el año pasado. La empresa malagueña lidera el aumento de las ventas en el sector, con una media nacional del tres por ciento. La red de proveedores de Agapea, con uno de los almacenes de libros en stock más amplios del país, resulta clave en la subida de ingresos por parte de la compañía, con librerías en Málaga, Granada, Cádiz, Tenerife y Mallorca. El crecimiento económico ha propiciado la contratación de personal, que ha aumentado en torno a un 30 por ciento hasta situarse en más de 70 trabajadores. La empresa también ofrece venta 'online' a través de su página web con el objetivo de plantar cara a las multinacionales que venden por Internet.

Agapea no ha cerrado ningún año en negativo pese a los demoledores efectos que la crisis económica ha tenido en otras empresas similares. Su fundador, Miguel Ángel Ferrero, explica esta situación por las inversiones realizadas en los peores años del sector: «Cuando llega una crisis hay dos alternativas: reducir costes o apostar por aumentar la calidad. Nosotros decidimos invertir para mejorar el servicio cuando la competencia estaba tratando de abaratar costes. Era un riesgo, pero ha salido bien». Pese al empuje de los libros electrónicos hace unos años, desde la compañía malagueña aseguran que se trata de un mercado «residual» que deja un número de ventas «mínimo» respecto a los libros físicos.

La realización de actividades es otro de los puntos marcados en rojo en la hoja de ruta de Agapea. Sus responsables consideran «esencial» la organización de eventos en las librerías, como cuentacuentos para niños o firmas de libros. Este tipo de iniciativas «añaden atractivo» a las librerías y las sitúan «como lugar de encuentro», algo que «aumenta las posibilidades de que la gente pase por allí y se lleve un libro». La buena temporada navideña, marcada por la publicación de autores adscritos a los 'best-sellers', como Carlos Ruiz Zafón o Arturo Pérez-Reverte, también ha contribuido al crecimiento anual.

El responsable de Compras, Francisco Gurillo, reconoce que el sector «comienza a repuntar» tras años de crisis. Entre las novedades del mercado destaca el auge de las ventas de poesía, un género tradicionalmente marginal, gracias en parte «a la nueva poesía urbana». El Premio Nobel a Bob Dylan, cuyas letras se publican como libros de poesía, también ha impulsado el género. En Málaga, las ventas del poemario de la psicóloga Laura Chica «han estado a la altura de los principales autores».

Solo en el último lustro, según la Federación de Gremios de Editores (FGEE), el sector ha registrado un descenso de ventas superior al treinta por ciento. Los libros de texto y las tiendas especializadas amortiguan levemente la caída, pero el grito de socorro se extiende entre los establecimientos clásicos. Este escenario contrasta con el crecimiento de Agapea, aunque hay otras excepciones que palian la bajada de la facturación, como las tiendas especializadas y la venta 'online'.

En cuanto a los e-books, libreros y editoriales afirman que «no supone un problema» siempre y cuando los títulos se adquieran de forma legal. Solo en 2015 se contabilizaron 390 millones de accesos ilegales a libros en Internet, con un valor de mercado de 3.131 millones de euros. En cualquier caso, los libreros coinciden en señalar que su impacto «no es el esperado hace años».