Sindicatos y Unicaja pactan las condiciones de salida voluntaria para 800 empleados

Sede de Unicaja Banco en Málaga. /SUR
Sede de Unicaja Banco en Málaga. / SUR

El acuerdo se dirige a los empleados a partir de 58 años desde ahora a 2021, armoniza las condiciones para la plantilla de Banco Ceiis y cerrará 249 oficinas

José Vicente Astorga
JOSÉ VICENTE ASTORGA

Han sido necesarias ocho largas reuniones negociadoras desde octubre –la última, maratoniana, terminó a las cinco de la madrugada del jueves– para que Unicaja Banco y los sindicatos alcanzaran un principio de acuerdo sobre el plan de ajuste laboral que venían negociando desde octubre, así como para cerrar un importante paquete de medidas que armonizan con las del banco malagueño las condiciones retributivas y beneficios sociales de los antiguos trabajadores de Caja Jaén y de Banco Ceiss, integrados plenamente en Unicaja Banco. El ajuste laboral se hará sin medidas traumáticas, como ambas partes se comprometieron desde el inicio de las negociaciones, y se dirige a los trabajadores a partir de 58 años con una vigencia de las condiciones pactadas hasta el año 2021, con las prejubilaciones como principal vía.

El acuerdo alcanzado el miércoles no fija tope en cuanto al excedente de trabajadores que pueden acogerse al mismo, si bien las estimaciones sindicales y del grupo bancario apuntan a unos 800 trabajadores sobre el millar de empleados que cumplirían los requisitos de edad durante estos tres años. Era la cantidad inicial en la que Unicaja planteó la necesidad de reducir su plantilla.

Plantilla afectada

760
Trabajadores se estima que podrían acogerse tanto a prejubilaciones como bajas incentivadas.
200
empleados es la cifra tope de la plantilla que se podrían ver afectados por decisiones de movilidad forzosa en su empleo.

La propuesta sindical conjunta que permitió centrar la recta final de la negociación partía de la exigencia de que las futuras condiciones económicas para causar baja de forma voluntaria igualaran a las aplicadas hasta ahora por la entidad en los casos de salidas individuales mediante prejubilaciones y bajas indemnizadas. Unicaja persigue con el ajuste redimensionar su red comercial para mejorar su rentabilidad por la vía de captar más negocio y reducir costes, un ajuste que incluye amortizar puestos con tareas que pueden centralizarse o automatizarse, además de racionalizar los servicios centrales. En el caso de la red de oficinas, las previsiones del plan apuntan al cierre de 249 sucursales de las 1.182 totales con las que cuenta actualmente el banco.

El acuerdo homologa con las de Unicaja las condiciones retributivas y sociales de los antiguos empleados de Banco Ceiss y Caja Jaén

Para las prejubilaciones y bajas indemnizadas, el personal que quiera acogerse a las condiciones pactadas tendrá de plazo dos meses para comunicar su intención a partir de enero. Durante el tiempo de la prejubilación, y como máximo hasta los 64 años, el trabajador percibirá cada mes una compensación, cuyo importe crece en un punto por cada año de edad hasta alcanzar el 78 por ciento del salario neto para los que tengan 63 y partiendo del 73 por ciento para los que se prejubilen con 58 años. A estas cantidades se sumarán las generadas por el convenio especial que la entidad suscribirá con la Seguridad Social. Los trabajadores que no cumplan el requisito de edad para prejubilarse podrán acogerse a bajas indemnizadas. Tendrán una compensación de 30 días de salario bruto por cada año de antigüedad con un tope de 24 mensualidades, así como una prima adicional de 20.000 euros.

Las medidas acordadas el miércoles entre la entidad y los sindicatos incluyen también compensaciones por traslados dentro de las zonas de implantación de Unicaja, cuyo ámbito se amplió principalmente a Castilla y León y Extremadura tras la absorción de Banco Ceiss. Por otra parte, según lo acordado, no más de 200 empleados podrán ser trasladados por decisión de la entidad a otros puestos de trabajo que estén a más de 50 kilómetros del actual cuando el banco no pueda cubrirlos de forma voluntaria, una vía que se incentiva con compensaciones de más cuantía. Unicaja banco elevó inicialmente en la mesa de negociación sus necesidades de movilidad geográfica en los próximos tres años hasta la cifra de 350 trabajadores, aunque el principio de acuerdo alcanzado le reconoce capacidad en los próximos tres años para trasladar a un trabajador por razones organizativas siempre que el nuevo puesto no esté a más de 50 kilómetros.

En la cifra tope acordada de 200 empleados susceptibles de traslados forzosos –con compensaciones que superan los 20.000 euros si el nuevo puesto de trabajo está a más de 250 kilómetros, entre otras mejoras– computarán también, según el preacuerdo alcanzado, los casos de empleados que decidan prejubilarse o acogerse a la baja incentivada tras rechazar un traslado obligado. El principio de acuerdo alcanzado esta semana, que deberá ser ratificado el próximo lunes, ha contado con el respaldo de casi un 75 por ciento de la representación sindical, compuesta por CC. OO., CIC (SECAR) y UEA. UGT es el único sindicato que se ha descolgado.

Un acuerdo con garantías ante fusiones a la vista

Los sindicatos y la entidad firmaron el acuerdo horas después de que Unicaja y Liberbank admitieran que exploran una posible integración. El fracaso de la negociación laboral hubiera conllevado «medidas traumáticas y pérdida de derechos, máxime teniendo en cuenta la situación del sector financiero y las probables operaciones corporativas en las que pueda verse inmersa nuestra entidad», advierte CC.OO.El acuerdo mira también a una posible operación como la que Unicaja estudia con el banco que lideró la antigua Cajastur, con más de 3.900 trabajadores. Unicaja, la entidad con más peso en la fusión, se ha comprometido con los sindicatos a aplicar durante los tres años de vigencia del acuerdo –hasta diciembre de 2021– las condiciones acordadas a los trabajadores que decidan acogerse en ese periodo a prejubilaciones, bajas indemnizadas y traslados. Si bien las zonas de implantación de Liberbank y Unicaja no crean apenas duplicidades en la red comercial, el pacto mira a un ajuste sobre un total de 10.850 trabajadores –sólo en los servicios centrales en Madrid Liberbank cuenta con unos 400– que resultaría inevitable.