Unicaja y Liberbank rompen las negociaciones enfrentados por el peso accionarial en la fusión

Unicaja y Liberbank rompen las negociaciones enfrentados por el peso accionarial en la fusión

La entidad malagueña se opuso a una ecuación de canje con un peso inferior 60% como exigía el banco asturiano

José Vicente Astorga
JOSÉ VICENTE ASTORGA

No habrá integración de Unicaja y Liberbank, una operación que se perfilaba como la primera fusión en años protagonizada por la banca mediana. Las discrepancias insalvables en torno a la ecuación de canje para el reparto accionarial que iba a determinar la cuota de poder de cada banco en la entidad resultante han dado al traste con un proceso que habría dado lugar a la sexta entidad del país, con 97.000 millones en activos. Ambas entidades comunicaron ayer que daban por rotas, con el respaldo unánime de sus consejos de administración, unas negociaciones que se encontraban en su recta final después de cinco meses de contactos y con las auditorías de venta ('due diligence') ya concluidas a la espera del acuerdo. La 'línea roja' del 60% del accionariado defendida como irrenunciable por Unicaja en la futura entidad ha chocado con la pretensión de Liberbank durante toda la negociación de arrancar una cuota superior al 40% en detrimento de la posición del banco malagueño. Oceanwood, el principal accionista de Liberbank con un 17% tras las fundaciones de las antiguas cajas de Asturias, Cantabria y Extremadura, que controlan el 24%, ha sido especialmente activo en la exigencia de un peso para Liberbank superior al 40 por ciento, una ponderación que desde el banco que preside Manuel Azuaga no respondería a los indicadores principales de Unicaja con activos por valor de 56.411 millones frente a 40.617 de Liberbank.

El banco malagueño defendía ayer su posición contraria a reducir su presencia por debajo del 60% y «avalada por todos los estudios en relación a los principales indicadores del banco», subrayan desde la entidad, que destaca entre las primeras por ratios de solvencia y liquidez. El banco señala que durante la negociación, ha actuado «con plena autonomía y sin ningún tipo de presión», con la intención de «generar valor para nuestros accionistas».

Los equipos negociadores ponían fin ayer a un proceso cuyos contactos preliminares trascendieron en diciembre pasado. Por la misma vía del hecho relevante a la CNMV, comunicaban ayer tarde la ruptura sobre las 18 horas, tras el cierre de la Bolsa. «Las partes no han alcanzado un acuerdo sobre la eventual ecuación de canje de las acciones de ambas entidades, por lo que el consejo de administración de Unicaja Banco ha decidido por unanimidad dar por finalizadas dichas conversaciones», expresaba el banco malagueño en relación a los contactos. En el hecho relevante, se asegura que la entidad «desde su positiva trayectoria y solidez financiera, seguirá trabajando para el cumplimiento de sus objetivos estratégicos establecidos en su Plan de Negocio, y en maximizar el valor para sus accionistas». En una línea similar, Liberbank informa a la CNMV que «no se ha alcanzado un acuerdo en cuanto al eventual reparto accionarial en la nueva entidad, por lo que el consejo de administración de Liberbank ha decidido por unanimidad dar por finalizados los contactos».

La negociación tuvo un episodio sorpresa con la OPA 'non nata' de Abanca sobre Liberbank, en febrero. Quedó como un amago con tanteo a los accionistas que revalorizó transitoriamente el banco que dirige Manuel Menéndez –su equipo negociador ha hecho valer esta mejor posición cara a la ecuación de canje– y que confirmó en todo caso un interés de la entidad gallega por Liberbank que muchos consideran hoy solo a la espera de mejor ocasión.

En ese sentido, la CNMV, cuya intervención en junio de 2017 ya fue clave para proteger la caída en picado del valor de Liberbank, también forzó a Abanca a desistir de su intento de compra del banco asturiano con 1.700 millones sobre la mesa –una prima del 40% sobre el precio de la acción– que habría apartado a Unicaja del proceso. El ultimátum del regulador desactivó los planes. Esta pasada semana, la CNMV volvía a poner el foco sobre la operación que habría llevado al Bank of America Merril Lynch, el banco de inversión que asesoró a Abanca, a convertirse en el tercer accionista de Liberbank, con un 7%. Tras la fallida operación de febrero, Unicaja y Liberbank se reafirmaron poco después en un noviazgo que la Bolsa volvió a celebrar, aunque no con la euforia de cuando ambos anunciaron los contactos.

La ruptura conocida ayer sobre un proyecto apoyado por el Mecanismo Único de Supervisión (MSU) europeo y el Banco de España tendrá hoy su reflejo en la Bolsa, donde los inversores han venido apostando por la revalorización de ambos bancos pero con la vista puesta en una fusión sin apenas duplicidades, en la que BCE exigía una ampliación de capital que le diera más solidez.