Ajuste de otros 3.000 empleados en las plantillas de la banca en 2018

Sede del Banco de España en Madrid. /R. C.
Sede del Banco de España en Madrid. / R. C.

El número de trabajadores de las entidades cotizadas se redujo un 2% mientras que cerraron casi un millar de oficinas

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

Los grandes bancos prosiguieron durante el año pasado la tendencia que iniciaron en 2008, cuando comenzó la crisis, con la reestructuración de sus plantillas y el cierre de su red de oficinas en las calles de toda España. Salvo contadas excepciones, casi todas las entidades financieras que cotizan en Bolsa -las que ya han rendido cuentas ante la CNMV- han reducido el número de trabajores con los que cuentan: lo han hecho en casi un 2% al cerrar 2018 con 145.278 empleados, lo que supone un drenaje de 2.857 efectivos en los últimos doce meses. En estos registros no se incluyen los de entidades no cotizadas o cajas de ahorros en activo.

El goteo de salidas ha sido prácticamente generalizado en un modelo de negocio marcado por la clausura de las sucursales y por una menor necesidad de perfiles comerciales, habitualmente vinculados al trabajo en las oficinas a pie de calle. Desde que comenzara la crisis hace una década no ha habido ni un solo año en el que la banca no haya recortado sus plantillas, bien a través de ERE (Expedientes de Regulación de Empleo), bien mediante amortización de jubilaciones o salidas voluntarias que no vuelven a cubrirse.

De hecho, para este mismo año dos grandes bancos tienen previsto aplicar un ERE. Se trata de Santander, que reestructurará su plantilla en este primer semestre del ejercicio cuando culmine la negociación con los sindicatos para adaptar su red en España tras la fusión entre la entidad y Banco Popular, adquirida a mediados de 2017. Aún no se conocen los términos de este proceso, aunque la presidenta de la entidad, Ana Botín. ha indicado recientemente que espera que sea consensuado. En la misma línea se ha mostrado el consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, ante el ERE que la entidad está negociando con los representantes de los trabajadores para cerrar 800 oficinas urbanas en los tres próximos años, con la correspondiente reducción de plantilla en más de 2.000 profesionales.

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Precisamente fue CaixaBank una de las dos entidades que no redujo personal el año pasado. El grupo financiero cerró el ejercicio con 32.552 empleados, un 1,6% más que en 2017. Este incremento de 511 personas se debe a que en Barcelona ha aumentado el número de trabajadores al ser un territorio «deficitario de personal», apuntan fuentes de la entidad. De hecho, el ERE previsto para 2019 no afectará a esta provincia. Por otra parte, se han registrado contrataciones en áreas ligadas a la tecnología, que han compenado las salidas de personal en las oficinas de la corporación.

También Sabadell ha incrementado su plantilla en un 1,5% hasta los 17.828 trabajadores, unos 270 más. Este aumento se debe sobre todo al negocio que tienen en México y a las nuevas incorporaciones en nuevas áreas asociadas a transformación digital, apuntan desde la entidad.

La entidad que más salidas de plantilla ha registrado ha sido Bankia, con 1.833, tras el ERE aplicado por el grupo como consecuencia de la fusión con BMN. De hecho, Bankia tiene menos trabajadores (15.924) que Sabadell (17.828), la entidad que en los últimos años se situaba casi por delante en este ranking de número de empleados. En BBVA se han registrado 246 salidas -un 0,8% del total-; la entidad presidida por Carlos Torres tiene 30.338 empleados; y en Santander, 965 -casi un 3%-, hasta los 32.313.

En lo que respecta a Liberbank, el drenaje de plantilla ha afectado a 341 personas -un 8,2%-, hasta 3.798 empleados a cierre de 2018, y en Unicaja a 280 -casi un 4%-, con 6.920 en total. En el caso de Bankinter, ha incrementado el número de empleados en 27 hasta los 5.605.

Un 4,5% menos de red física

El cierre de oficinas sí ha sido generalizado en toda la banca cotizada. En concreto, han clausurado 873 sucursales de todo el país, un 4,5% del total. La entidad que más cierres ha realizado ha sido CaixaBank, con 266 puntos. Ahora tiene algo más de 4.600, la mayor red de toda España. El proceso de ajuste que llevará a cabo en los próximos meses no afectará a las sucursales de municipios con menos de 10.000 habitantes.

Por detrás de esa entidad se encuentra Santander (4.366 oficinas), que ha clausurado 121 en 2018. En el caso de BBVA, con 2.840 sucursales, ha cerrado 179. Bankia, que tiene 2.298 oficinas, se ha desprendido de 125; Sabadell -con un total de 1.907- cuenta con 15 menos; Liberbank ha cerrado 92 hasta quedarse con 679; Unicaja ha clausurado 74 hasta las 1.153; y Bankinter tiene una sucursal menos, con una red de 444 puntos.